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Durante su gala anual
Comité Hispano de Virginia
premia a líderes comunitarios

Juan Pacheco dirigente de Barrios Unidos recibió un premio por su trabajo y dedicación en favor de los jóvenes latinos en el área metropolitana.

La noche del viernes siete de octubre se convirtió en una verdadera velada de celebración y reconocimiento a líderes comunitarios y a la gestión desempeñada por el Comité Hispano de Virginia (HCV, por sus siglas en inglés), durante sus 38 años de vida.

De manos de Alberto Quiroga, recientemente nombrado director ejecutivo del HCV, reconocidos activistas, como Juan Pacheco y Leni Gonzáles, fueron reconocidos por el trabajo realizado en beneficio de la comunidad hispana. Leni González, coordinadora del Departamento de Motores y Vehículos de Virginia fue designada líder comunitaria del año. Emocionada, Gonzáles recibió el reconocimiento y agradeció a todos los miembros del comité y en especial al apoyo que siempre ha recibido de su madre y hermanas, quienes compartieron del especial momento en un exclusivo hotel en Virginia.

Por su parte Juan Pacheco, dirigente de la organización Barrios Unidos recibió el premio Marta V. Wyatt, el cual es entregado anualmente por el comité a quien demuestre su contribución al mejoramiento de la comunidad hispana en el área. Pacheco ha trabajado incansablemente en el desarrollo de la juventud y prevención de pandillas durante los últimos siete años y ha mostrado especial interés por todos aquellos temas que afectan a la comunidad inmigrante en general.

“ El recibir este premio me demuestra una vez más que nosotros no hacemos cosas para recibir premios sino que ellos llegan a nosotros porque estamos haciendo lo correcto. En nuestro caso en especial, pienso que Barrios Unidos está realizando un buen trabajo para salvar a nuestra juventud, pero todavía falta mucho por hacer”, dijo a Washington Hispanic, Juan Pacheco.

Natural de El Salvador, Juan Pacheco asistió en compañía de sus familiares y expresó que muchas personas anhelan la paz, pero “no hacen nada por alcanzarla”. El activista afirma que lo mismo sucede cuando se habla de la prevención de las pandillas y de la violencia entre los jóvenes. “Necesitamos más gente comprometida, que ofrezca su tiempo, su dedicación y su amor para llegar a los jóvenes, y decirles que tienen esperanzas y que existen alternativas para que puedan cambiar sus vidas”, agregó el activista.

Como parte de la Gala, el Comité Hispano de Virginia realizó una subasta de obras de arte, con el propósito de recaudar fondos para desarrollar los programas educativos y de asesoría, que ofrece a la población hispana de Virginia.

A la Gala asistieron representantes del gobierno y políticos como Jim Moran, Walter Tejada, Ana Sol Gutiérrez, así también distinguidos empresarios.

“ Mi responsabilidad no sólo es mantener el legado de crecimiento del comité, sino también desarrollar nuevas estrategias para mejorar la eficiencia al interior de nuestras oficinas, porque de esta manera mejoraremos los servicios que ofrecemos a nuestros clientes”, manifestó Alberto Quiroga.

 


Thomas Schelling comparte galardón con Robert
Por su teoría del juego, profesor de
Maryland gana Nobel de Economía


El economista Thomas C. Schelling, profesor emérito de la Universidad de Maryland, responde a las preguntas de los periodistas el lunes 10, en la sede de dicho centro de estudios en College Park.
Foto: Mannie García / REUTERS

Un profesor emérito de la Universidad de Maryland, Thomas Schelling, que alcanzó renombre mundial al utilizar la llamada teoría del juego para explicar la resolución de conflictos, fue galardonado el lunes 10 con el Premio Nobel de Economía 2005.

Los máximos laureles, dados a conocer por la Real Academia de Ciencias de Suecia los comparte con el israelí-estadounidense Robert J. Aumann, también economista.

Thomas Schelling, de 84 años nacido en California, elaboró su teoría fundamental, "La estrategia del conflicto", en 1960, sobre la teoría del juego, una obra que se convirtió en un clásico e influyó en las siguientes generaciones de pensadores estratégicos.

El mismo lunes 10, en conferencia de prensa que ofreció en la sede de College Park de la Universidad de Maryland, Schelling expresó sentirse “muy honrado, muy contento y sorprendido".
Al respecto, reveló que su esposa atendió a las 6:45 a.m. la llamada telefónica desde Estocolmo que les informó del premio Nobel y lo despertó.

Uno de los periodistas le preguntó en qué invertirá la parte del premio pecuniario que le corresponde, alrededor de 1.3 millones de dólares. Schelling rió abiertamente y enarcando las cejas dijo: "Todos preguntan lo mismo; lo cierto es que todavía no tenemos planes para eso”.

Respecto a la naturaleza de su trabajo, señaló que "he desarrollado y expuesto un estilo de análisis para todo tipo de situaciones de conflicto y cooperación”.

“ Es decir –añadió-, puede aplicarse ya sea en una familia, en disputas laborales, con las organizaciones delictivas y también en el manejo de relaciones internacionales e inclusive para amenazas militares”.

" Creo que no sería demasiado inmodesto decir que tuve una gran influencia en cómo las personas de este país, y tal vez también en Europa occidental y Japón, piensan sobre el control de armas", puntualizó durante la rueda de prensa.

Schelling estudió economía en la Universidad de Harvard y trabajó como profesor en la Universidad de Yale de 1953 a 1958, después en Harvard hasta 1990 y actualmente es profesor emérito en la Universidad de Maryland

Cuando terminó sus estudios en la universidad, trabajó en el plan Marshall, el programa estadounidense que reconstruyó Europa tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial.
El laureado economista también publicó trabajos sobre la estrategia militar y el control de armamentos, política energética y de medio ambiente, el cambio climático, la proliferación nuclear, el terrorismo, el crimen organizado, la ayuda extranjera al desarrollo, la segregación racial y políticas de salud.

Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, del Instituto de Medicina y de la Academia estadounidense de las Artes y las ciencias.

 

Inauguran su nueva casa y anuncian más servicios
CARECEN abre sus puertas a desplazados por los huracanes


Acompañado de representantes del departamento de vivienda, del Banco de América y activistas comunitarios, Saúl Solórzano, director ejecutivo de CARECEN inauguró su nuevo local. Foto: Alvaro Ortiz / Washington Hispanic


Con el tradicional corte de cinta el Centro de Recursos para Centroamericanos (CARECEN) inauguró oficialmente su nueva casa, donde no sólo gozará de cómodas y amplias instalaciones, sino que ofrecerá mayores servicios a la comunidad inmigrante del área. El nuevo CARECEN localizado frente a su antiguo edificio en Columbia Heights, una zona poblada en su mayor parte por hispanos en Washington DC, también ofrecerá viviendas a bajo costo para las familias que califiquen como resultado del proyecto en conjunto realizado con la ayuda de la ciudad.
Este nuevo complejo de usos múltiples, como se ha denominado al proyecto, no sólo albergará a las oficinas de CARECEN, sino al mismo tiempo incluye nueve unidades de vivienda de bajo costo, las cuales han sido vendidas a la mitad del precio del mercado, para permitir que familias de escasos ingresos hagan realidad el sueño de la casa propia.

“Este edificio fue cerrado en 1991 porque el departamento de salud consideró que violaba las regulaciones del código de salud y vivienda. En el 2000 nos unimos con un grupo de residente y logramos que nos vendan el edificio a 7,000 dólares”, cuenta Saúl Solórzano, director ejecutivo de CARECEN.

Para poder comprar los condominios, los interesados tuvieron que cumplir con una serie de requisitos y todavía quedan disponibles algunas unidades. “El nuevo propietario deberá permanecer en la vivienda por un período mínimo de cinco años antes de poder vender, con el propósito de asegurar la vigencia del proyecto”, explica Solórzano.

A propósito de la inauguración de la nueva casa de CARECEN, Solórzano anunció que han iniciado una campaña para ofrecer servicios a los inmigrantes damnificados de los huracanes que han llegado a la ciudad. Para ello han dispuesto una serie de servicios que ayudarán a las víctimas de Rita y Katrina a reincorporarse a una nueva vida. CARECEN ofrece ayuda para reemplazar los documentos migratorios perdidos, para obtener atención médica, registrar a los niños en una nueva escuela, sobre cómo solicitar servicios sociales, entre otras referencias de interés.

Este proyecto ha sido posible gracias al trabajo en conjunto de CARECEN, el Distrito de Columbia, el Bank of America y el Consejo Nacional de La Raza. Juntos mantienen el objetivo en común que consiste en preservar la diversidad étnica y económica de los vecindarios del área metropolitana.