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Con
una oración de sólo cinco palabras
definió Al Gore, flamante Premio Nobel de
la Paz 2007 –galardón que obtuvo conjuntamente
con un grupo de expertos ad hoc de las Naciones
Unidas- la situación de crisis climática
que vive la humanidad. “Nos enfrentamos a
una emergencia planetaria”, dijo, luego de
conocer la noticia de su designación, el
pasado viernes 12.
Realmente el comité que otorga las distinciones
en Estocolmo cambió esta vez su enfoque
tradicional de premiar con el Nobel de la Paz sólo
a personas y entidades que ayudan a pacificar regiones
en conflicto y promueven el desarme.
La decisión de este año, en cambio,
destacó los esfuerzos que se realizan para
hacer que la gente tome conciencia de los peligros
del calentamiento global generado por el hombre
y para sentar las bases para combatirlo. |
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Y nadie
mejor que Al Gore podía representar esa
posición. Como bien sostuvo el premio Nobel
de Física 2004, Franz Wilczek, “Al
Gore es un verdadero héroe por haber liderado
una causa cuando no era popular y no estaba de
moda”.
El ex vicepresidente de Estados Unidos ha batallado
en este campo por varios años, aunque la
mayoría lo recuerda por el largometraje
inspirado en su obra “Una verdad incómoda”,
que le valió el Oscar de la Academia de
Ciencias Cinematográficas.
Dicha película es una secuela de la serie
de campañas de Gore contra el peligro de
la contaminación ambiental, donde advierte
que debe actuarse decididamente porque la humanidad
está en serio peligro.
Creemos, al igual que el laureado político,
que todavía es tiempo de actuar, antes que
sea demasiado tarde. |