Washington Hispanic logo
Metro page link
Actualidad page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
AutoGuia page link
CasaGuia page link
Gente page link
 

 

Divider Contact Us page link Divider Past Issues page link Divider El tiempo en la region, weather channel page link
Página 2 de 3

 

Ideas sencillas para evitar una “sobredosis de dulces”
Ojo con las golosinas en la Noche de Brujas

En Halloween, los niños pueden llegar a consumir nueve mil calorías en golosinas.
Photos.com




Halloween está a la vuelta de la esquina y mientras los niños dudan entre ser un Transformer o uno de los protagonistas de High School Musical, los padres están preocupados por la enorme cantidad de golosinas que pueden llegar a consumir.

Una encuesta realizada por KidsHealth.org reveló que la mayoría de los 1.200 niños encuestados obtiene como mínimo 50 golosinas durante Halloween. El 44% obtiene más de 100 golosinas y, lo que es realmente espantoso, el 20% dijo que se come todas sus golosinas de Halloween.

Por ello, la Junta de Procesadores de Leche de California (CMPB), creadores de la campaña GOT MILK?, se ha asociado a profesionales de la salud de California con el fin de compartir estrategias sencillas para que los padres eviten que sus hijos sufran una “sobredosis de golosinas” en Halloween. Y como era de esperar, un poco de leche puede transformarse en el héroe de la jornada.

“El truco está en planificar de antemano y darle a sus hijos alimentos nutritivos preparados de una manera que les guste”, señala la Dra. Sheri Zidenberg-Cherr, especialista nutricional de la Extensión Cooperativa y Nutricionista de Investigación del Departamento de Nutrición de la Universidad de California en Davis. “Un pudín light preparado con leche se destaca entre las delicias de una fiesta y si los niños comen algo nutritivo antes de salir a pedir dulces, tendrán menos apetito para comer golosinas”.

Zidenberg-Cherr aclara que, en promedio, en un balde de Halloween entran unas 250 golosinas y barras pequeñas de chocolate. Fácilmente, eso podría sumar hasta nueve mil calorías (4,5 veces la cantidad diaria recomendada ¡para un adulto!), 200 gramos de grasa y 1.500 gramos de azúcar.

“Si bien es normal que los niños coman dulces en Halloween, hacerlo en exceso podría resultar en dolor de estómago”, agrega Zidenberg-Cherr.

Para ayudar a los padres a enfrentar este tema, la CMPB ha desarrollado un plan de 12 pasos que se puede encontrar en www.gotmilk.com. En ese sitio, también encontrarán recetas y delicias ricas en calcio, vitaminas y nutrientes.

¿Qué hacer?
Los consejos para Halloween incluyen:
1) Planifique de antemano. Elabore un plan antes de Halloween para tener una idea de lo que sus hijos consumirán. Hable con maestros (algunas escuelas realizan eventos de Noche de Brujas), vecinos y quienes celebren fiestas para ponerse de acuerdo sobre qué tipo y cantidad de dulces se entregarán a los niños.

2) A cenar primero. La noche de Halloween, sírvale a los niños una cena muy nutritiva antes de que salgan de trick-or-treat. Eso reducirá su apetito por los dulces. Coditos de trigo integral con queso, elaborados con leche de bajo contenido graso, acompañados con verduras es un buen ejemplo. No se olvide de servir un vaso de leche light con la comida.

3) Establezca límites. Dígale a su hijo cuántos dulces puede comer en Halloween. Permita que elija lo que quiera, pero dígale que sólo podrá comer una determinada cantidad.

Un artículo publicado por la Clínica Mayo el año pasado señala que un tercio de los niños de este país, alrededor de 25 millones, padece de sobrepeso o tiene el riesgo de padecer sobrepeso. Y la cantidad se ha duplicado entre los niños de 6 a 11 años y triplicado entre los adolescentes durante las últimas dos décadas.

En la comunidad hispana, una publicación de 2006 del Consejo Nacional La Raza señala que el 39,3% de los niños mexicanos estadounidenses de 6 a 11 años tiene sobrepeso y el 23,7% es obeso, superando a los afroamericanos y blancos.

Además, un artículo de 2005 aparecido en el Journal of Clinical Diabetes informa que se reportaron 206 mil casos de diabetes entre las personas menores de 20 años.

“Estas estadísticas muestran por qué recibir una nutrición adecuada es fundamental, incluso en Halloween. El consumo de leche de bajo contenido graso fortalece los dientes, previene las caries y aumenta los niveles de calcio, vitamina D y potasio”, dice Zidenberg-Cherr.

 

Entre paréntesis
Destacan beneficios del ajo

La medicina alternativa ha proclamado los beneficios del ajo durante siglos, desde sus propiedades antibacteriales y antimicóticas hasta sus efectos positivos sobre el sistema cardiovascular. Ahora, investigadores estadounidenses afirman que descubrieron la razón científica de ello.

Detectaron por qué este pequeño y oloroso diente puede ser tan beneficioso para la salud. La razón es que estimula la producción del cuerpo de un compuesto que dilata los vasos sanguíneos, incrementa el flujo de sangre y previene los coágulos y el daño por oxidación.

“Esto nos ayudará a alcanzar un estándar sobre los suplementos de ajo vendidos al público, y asegurarnos que tengan los ingredientes que producen ese compuesto clave”, indicó David Kraus, fisiólogo del Departamento de Ciencias de Salud Ambiental de la Universidad de Alabama en Birmingham.

Gran parte de la investigación sobre los beneficios farmacológicos del ajo se han centrado en los compuestos orgánicos que tiene el ajo, siendo el más conocido la alicina.

Pero el nuevo estudio sugiere que la alicina y otros compuestos similares son solo una pieza del rompecabezas, y que lo importante es el mensajero químico producido cuando se metabolizan estos componentes.

En pruebas de laboratorio estos investigadores descubrieron que es este mensajero químico -sulfuro de hidrógeno (H2S)- el que parece dilatar los vasos sanguíneos, mejorando la circulación.

El estudio fue divulgado por Proceedings of the National Academy of Sciences.

Disminuyen las muertes por cáncer
Un nuevo estudio muestra que cada vez mueren menos pacientes como consecuencia de los progresos en la lucha contra el cáncer.


 

Latinos más optimistas sobre encontrar una cura al mal
Ideas erróneas sobre Alzheimer
cambian según el grupo étnico

El Alzheimer no forma parte del proceso de envejecimiento. Es una enfermedad degenerativa muy seria.
Archivo/WH




El Alzheimer continúa siendo un misterio para personas de distintos grupos étnicos, y un gran porcentaje de la población aún desconoce los tratamientos disponibles para reducir los síntomas de este trastorno degenerativo.

Esta es sólo una de las sorprendentes revelaciones del sondeo nacional “Opinión Pública sobre la enfermedad de Alzheimer en Afroamericanos, Hispanos y Blancos”, analizada por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan, UM.

Entender las influencias en distintos grupos étnicos sobre los conocimientos y creencias del Alzheimer es clave en la comunicación para reducir riesgos, reconocer síntomas y diagnosticar y manejar la enfermedad, asegura la investigación.

Detalles del estudio
Los investigadores realizaron 1.776 entrevistas telefónicas con afroamericanos, hispanos y blancos, todos adultos, para evaluar sus niveles de conocimiento y creencias sobre la enfermedad; su preocupación sobre desarrollar otras enfermedades crónicas generalizadas; y si han realizado cambios en su estilo de vida para reducir el riesgo de la enfermedad.

Hubo más similitudes en las respuesta de los distintos grupos étnicos que las esperadas, dice Cathleen Connell, profesora de la Escuela de Salud Pública y directora de Educación y Transferencia de Educación e Información en el Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la UM.

La mitad de la muestra aseguró que no se puede hacer nada para mantener el funcionamiento cognitivo y reducir el riesgo de Alzheimer. Asimismo, menos de la mitad sabía que terapias pueden tratar síntomas y mejorar la calidad de vida. No hubo diferencias importantes entre los grupos étnicos en el nivel de preocupación sobre la posibilidad de desarrollar el mal de Alzheimer.

Sin embargo, se descubrieron algunas diferencias notables entre afroamericanos, blancos e hispanos.

Muchos más afroamericanos e hispanos que blancos respondieron que el Alzheimer forma parte normal del envejecimiento.

“Si los miembros de la familia consideran que el Alzheimer es un concepto utilizado para describir la pérdida de memoria vinculada al envejecimiento, tienen menos posibilidades para buscar diagnósticos y tratamientos en las fases iniciales del proceso”, dice Connell.

Los afroamericanos e hispanos se mostraron mucho más esperanzados que los anglos sobre la investigación y el progreso hacia una cura, lo que refleja una visión más optimista, quizás “relacionada con espiritualidad y religiosidad, las que juegan un importante papel en la toma de decisiones”, según la investigación.

Estar preparados
Los latinos expresaron sentirse mejor preparados para enfrentar un diagnóstico de Alzheimer en sus familias que los demás grupos, pero en general sólo un cuarto de los que respondieron al sondeo expresó estar preparado para un diagnóstico de esa naturaleza en la familia.

“Aunque los conocimientos sobre el Mal de Alzheimer han aumentado dramáticamente en las últimas dos décadas, las ideas equivocadas se mantienen en largos segmentos de la población”, dice Connell. “Se necesitan esfuerzos continuados para educar al público sobre la enfermedad”.

Se requieren más estudios para interpretar mejor los resultados del sondeo, pero tendrán que ser en profundidad. Sin embargo, un porcentaje alto de la muestra general respondió de una manera que sugiere la necesidad de una mayor asistencia y educación, independiente del grupo étnico.


Siguiente Página

Metro | Espectáculos | Deportes | CasaGuía | SaludGuía |
AutoGuía | Gente | Conexiones | Subscriptions and Advertising |
Contact Us | Past Issues | El Tiempo | Site Map

Conexiones page link

portada

Week of 10/19
PDF download

carta

MedlinePlus Información de Salud para Usted: Un Servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina