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En
un acto público efectuado en pleno centro
histórico de la capital de la nación,
se dio un hecho que soluciona de manera razonable
uno de los problemas más serios que enfrentan
miles de personas en la ciudad. El miércoles
24 se puso en práctica la Ley de Acceso
al Lenguaje, mediante la cual el Distrito de Columbia
sienta un precedente en el área metropolitana
y en todo el país, al asumir plenamente
los derechos de aquellas personas que poseen un
dominio limitado o que no hablan el idioma inglés.
Se trata de la implementación plena de un
dispositivo que ya llevaba tres años y medio
de promulgada pero que no tenía efecto real.
Ahora, con la entrega de tarjetas especiales, en
seis idiomas que incluyen el español, se
busca llenar un gran vacío en el marco de
los derechos humanos.
Una importante porción de personas que residen
en DC podrá en adelante solicitar y obtener
servicios de interpretación gratis, cuando
solicite un servicio dentro del gobierno municipal
de la ciudad y no puede hablar, leer, escribir
o entender inglés. |
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Las
agencias locales de la ciudad –alrededor
de 25-, estarán en la obligación
de asistirlos mediante un intérprete calificado
y, en caso de no tenerlos, a través de un
servicio profesional de traducción telefónica.
En ningún momento, sentenció el alcalde
Adrian Fenty, se les pedirá prueba del estatus
migratorio.
En adelante ellos podrán solicitar documentos
importantes, como solicitudes, avisos, formularios
y otros documentos, traducidos en su idioma.
Incluso tendrán el derecho a reportar una
queja, en caso de que se les niegue algún
servicio.
Es una solución imaginativa y realista,
que sólo esperamos no genere acciones discriminatorias
o racistas.
Es, en fin, un acto de justicia para nuestra gente,
y un ejemplo que creemos deberían seguir
otros gobiernos locales del área metropolitana. |