Como
parte del proyecto de desarrollo urbano |
Otro
icono de la cultura en el barrio de Columbia
Heights |
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Salo
Levinas y Miriana Lausic manifiestan
que el nuevo edificio es el resultado
de la interacción con la comunidad.
Foto Álvaro Ortiz / Washington Hispanic.
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Mitzi Macias
Washington Hispanic
La calle 14 en el barrio
de Columbia Heights se encuentra en constante
transformación, como parte del proyecto
de revitalización y desarrollo urbano
de la zona. Desde la reapertura del teatro
Tivoli hasta la fecha, son muchas las nuevas
construcciones y centros comerciales que están
cambiando el rostro de la Columbia Heights,
al noroeste de Washington DC. Primero fue un
teatro, luego un supermercado por todo lo alto,
un restaurante muy conocido, así como
tiendas comerciales de renombre y varios edificios
de lujosos apartamentos, para dar ahora cabida
al nuevo edificio del Instituto de Danza de
Washington, quien por su estratégica
ubicación (frente al Tivoli donde opera
GALA Teatro Hispano) y estilo de construcción,
se ha convertido en una esquina magnética
dedicada al arte.
“
Desde la fundación del Instituto de
Danza de Washington, nuestra misión
ha sido servir a la juventud menos favorecida
y ahora que estamos en el barrio de Columbia
Heights, trabajaremos en programas de proyección
hacia la comunidad y para los jóvenes
del área,
que en su mayoría son de origen hispano”,
dijo a Washington Hispanic, Fabian Barnes,
fundador y director artístico del Instituto
de Danza de Washington.
Interacción
con la comunidad
Se presentaron muchas propuestas para ocupar
el espacio disponible en la calle 14, como
parte del proceso de revitalización
de Columbia Heights, pero el proyecto de construcción
para integrar el arte y la comunidad fue el
elegido.
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Fabian
Barnes, fundador del Instituto de Danza.
Foto Álvaro Ortiz / Washington Hispanic.
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“
Todo el concepto es el resultado de la interacción
con la comunidad. La comunidad necesitaba un
centro de cuidado de niños y decidimos
ofrecer este servicio”, señala
Salo Levinas, uno de los arquitectos de la
firma Shinberg. Levinas, que tuvo a su cargo
el proyecto.
“
No queríamos un edificio hermético,
sino buscamos que se de una interacción
con la comunidad y se produzca una verdadera
fiesta del arte”, agrega Levinas.
El edificio cuenta con paneles donde se proyectarán
las imágenes de los bailarines y estudiantes
durante los ensayos, con el propósito
que los miembros de la comunidad los conozcan
y sepan lo que se hace en el edificio.
También se ha pensado en los estudiantes
que asisten a las diferentes clases de baile,
muchos de los cuales vienen después
de la escuela. Para ellos se ha diseñado
un espacio con computadoras, Internet y todo
lo necesario para poder realizar sus obligaciones
académicas.
Ganan los jóvenes
Siguiendo con la misión del Instituto
de Danza de Washington, fundado en 1997, este
centro trabajará en programas con las
escuelas locales. A través de la disciplina
impuesta por los maestros e instructores de
danza, los jóvenes estudiantes aprenden
a valorar y entender el arte. “ Con nuestras
clases los jóvenes mejoran sus niveles
de alfabetización, tanto en lectura
y escritura, así como expresión
corporal. Ellos aumentan su autoestima y se
interesan por el estudio de la danza.
Actualmente el Instituto de Danza de Washington
tiene aproximadamente 300 estudiantes, pero
en el nuevo edificio tienen todas las facilidades
para albergar a un mayor número de alumnos.
“
El 90 por ciento de los estudiantes reciben
becas de acuerdo a su talento y al nivel de
ingresos de la familia y/o apoderado. Para
los jóvenes, el sentirse parte del centro
les dará una sensación de orgullo
que será beneficioso para ellos mismos
y para sus comunidades”, manifestó Miriana
Lausic, directora de la escuela de baile del
Instituto de Danza de Washington. El Instituto
de Danza de Washington se inauguró el
jueves 26 de octubre y realizará dos
presentaciones en el Teatro Tivoli este fin
de semana, como parte de las actividades organizadas
por la inauguración |