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Binomio
perfecto para estudiantes
 

En todas las latitudes y en toda época, el término “histórico” llega a perder su valor cuando políticos, comentaristas o críticos lo utilizan de modo excesivamente repetitivo y muchas veces inmerecido.
Cualquier cosa es histórica cuando, con algún propósito poco transparente, desean exaltar un hecho o una acción por encima del verdadero significado de ese calificativo, que significa algo “digno de formar parte de la historia”.
Hacemos esta introducción para referirnos a la iniciativa de ley que acaba de aprobar la Cámara de Representantes, por amplia mayoría, denominada Ley de Asistencia Estudiantil y Responsabilidad Fiscal (SAFRA, por sus siglas en inglés). Aquí sí consideramos que vale la pena calificarla de histórica, porque realmente lo es.
Se trata de una ley que está dirigida a terminar con la pesadilla que pasan muchos graduados, quienes deben pagar durante muchos años por los préstamos estudiantiles que gestionaron y recibieron con altos intereses para pagar sus matrículas y también obtener sus títulos y maestrías. Muchos jóvenes se alejan de las aulas universitarias por esta razón. En adelante, después del voto aprobatorio que debe darse en el Senado este 15 de octubre, la nueva legislación pondrá ese tipo de préstamos al alcance de los estudiantes, a través del programa gubernamental “Direct Loan” (Préstamo Directo).

 

Esta ley sería aún más histórica si viene acompañada de la aprobación de la propuesta “Desarrollo, Alivio y Educación para Menores Inmigrantes”, más conocida como DREAM Act (Ley del Sueño), que tiene como meta ayudar a los jóvenes indocumentados que deseen seguir una carrera y/o una profesión.
Y es que SAFRA, por recibir dinero federal está diseñada para asistir a estudiantes que cuentan con un estatus legal dejando de lado a miles de jóvenes talentosos que no han podido ajustar su estatus migratorio. De esta manera SAFRA y DREAM Act se convertirían en el binomio perfecto para que nuestros jóvenes realmente alcancen el verdadero sueño de ser un profesional en América.
Como señala el congresista Jim Moran en esta edición, al comentar la histórica Ley SAFRA y esta casa editorial suma el DREAM Act, para afirmar que todos saldrán ganando, desde las familias que ahorrarán dinero y pagarán menos intereses, hasta los jóvenes estudiantes que al obtener mayores oportunidades para acceder a la educación superior podrán convertirse no sólo en miembros activos de la sociedad sino en una fuerza altamente calificada al servicio de nuestra nación.

 


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