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Uno
de los significados que los chinos le dan a la
palabra crisis es oportunidad y eso es lo que tiene
ahora el liderazgo republicano ante la tormenta
desatada por las revelaciones de la conducta del
ex diputado de Florida, Mark Foley.
El ex congresista está acusado de enviar
mensajes electrónicos con contenidos sexuales
a varios mensajeros del Congreso, incluidos menores
de edad.
En medio de esta crisis desatada a sólo
cinco semanas de las elecciones legislativas, los
republicanos tienen la oportunidad de hacer honor
a la máxima que sostiene que todos somos
iguales ante la justicia.
Como latinos, no podemos dejar de preguntarnos
cuál sería la actitud de varios congresistas
de este país si fuera un hispano el que
estuviera en lugar de Foley.
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Con
los últimos vientos que han inclinado la
balanza del Congreso hacia una actitud poco amistosa
hacia la comunidad, no resultaría raro que
más de uno se rasgara las vestiduras pidiendo
que la justicia haga caer todo el rigor de su peso
sobre el perpetrador de estos actos reñidos
con la moral y las buenas costumbres.
¿ Pero qué sucederá en el caso del señor Foley?, ¿se
realizará una investigación seria como corresponde, o sólo
se intentará maquillar la situación hasta las elecciones del martes
7 de noviembre, de manera de evitar el castigo del soberano en las urnas?
Esperemos que los encargados de hacer justicia junto al liderazgo político
de la nación trabajen para hacer cumplir el sagrado mandato de que todos
somos iguales ante la ley. |