| Ninguno
de los dos logra sobrepasar el 50% de los votos |
| Lula
y Alckmin en busca de alianzas |
Por: Jorge Svartzman
Desde Brasilia / AFP
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva y su
adversario socialdemócrata Geraldo Alckmin
cortejan al PMDB, el mayor partido de Brasil,
convertido en una pieza clave para ganar la segunda
vuelta y asegurar luego la gobernabilidad, pero
dividido entre caudillos locales.
 |
Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de
Brasil, se muestra resignado en Brasilia
tras las elecciones del 1º, donde no logró la
mayoría absoluta e irá a una
segunda vuelta el 29 de octubre.
Foto: Paulo Whitaker / REUTERS |
El Partido del Movimiento Democrático
Brasileño (PMDB), del ex presidente José Sarney
(1985-90), tiene dos millones de afiliados y
1.057 alcaldes (uno de cada cinco); el domingo
1º se aseguró la mayor bancada en la Cámara
para la próxima legislatura (89 diputados
de un total de 513), ganó la gobernación
de cuatro de los 27 estados brasileños
y disputa otros seis en la segunda vuelta.
Pese a esa aparente fortaleza, el PMDB no presentó candidato
presidencial y sus dirigentes dividieron su apoyo
entre Lula, del Partido de los Trabajadores (PT,
izquierda), que obtuvo 48,61% de los votos, y
Alckmin, que obtuvo 41,64%.
Lula afirmó que el resultado de las elecciones
del domingo 1º, que le obliga a disputar una
segunda vuelta con su rival socialdemócrata,
Geraldo Alckmin, sólo logró demorar
más su reelección y que ganará el
balotaje del 29 de octubre.
"
Ahora es pie en la calle, vamos a trabajar para
que podamos ganar estas elecciones. En fin, demoró apenas
un poco más, pero vamos a ganar estas
elecciones y vamos a trabajar con mucho ahínco",
subrayó Lula.
Por su parte, Alckmin anunció que conversará "con
todos" los líderes opositores al
gobierno en busca de apoyo para derrotar al mandatario
Lula da Silva en la segunda vuelta electoral
del 29 de octubre.
 |
Geraldo Alckmin, candidato socialdemócrata,
hace una señal de victoria en Sao
Paulo. Ahora afirma que buscará aliados
entre todos los sectores de la oposición
al presidente Lula.
Foto: Caetano Barreira / REUTERS |
"
La confianza que el pueblo brasileño depositó en
mí, va crecer aún más, vamos
a trabajar con entusiasmo para lograrlo",
afirmó Alckmin en conferencia de prensa
en Sao Paulo, un día después de
las elecciones en las que consiguió 41,64
por ciento de los votos válidos contra
48,64 por ciento de Lula.
El fiel de la balanza
Sarney y el presidente del Senado, Renan
Calheiros, respaldaron a Lula, en tanto que
el presidente
del PMDB, Michel Temer, se inclinó por
Alckmin.
Los dos candidatos buscan ahora atraer a
un máximo
de dirigentes “pemedebistas”.
El PMDB es una verdadera confederación
de caciques, que fue aliado de todos los gobiernos
desde la restauración democrática
en 1985. Sin embargo está polarizado entre
partidarios y adversarios de una alianza con
Lula, en cuyo gobierno tiene dos ministros (Energía
y Comunicaciones).
Además, los líderes del PMDB partidarios
de Lula tratan de sacar provecho de la inesperada
segunda vuelta a la que se ve confrontado el
mandatario, para ver reflejado su poder en el
gobierno.
Con gobernadores
Lula dijo el lunes 2, que en la segunda vuelta
buscará "reforzar alianzas",
en particular con los candidatos a gobernadores
que disputen una segunda vuelta.
"
Vamos a recibir y a dar ayuda a candidatos a
gobernadores que se alíen con nosotros",
explicó Lula, y reveló que ya había
hablado con los dirigentes del PT en Río
de Janeiro para que se sumen a la campaña
de Sergio Cabral, del PMDB, para derrotar a la
jueza Denise Frossard, aliada de Alckmin.
Por la noche, se reunió con Sarney y Calheiros.
El equipo de Alckmin ya se puso en contacto
con Temer, el presidente del PMDB. "El PMDB
eligió una enorme bancada federal, es
un partido importante", comentó.
De los cuatro gobernadores elegidos por
el PMDB en primera vuelta, tres son partidarios
de la
alianza con Lula; y de los seis en balotaje,
cuatro deberían apoyar al mandatario saliente.
Este domingo, primer debate
La campaña electoral para las elecciones
de octubre estará aderezada además
con debates televisivos entre Lula y Alckmin.
El primer debate está previsto para este
domingo 8, en la TV Bandeirantes de Sao Paulo.
El mandatario había evitado asistir a
los debates de la primera vuelta, incluso el último
del jueves 28 de septiembre, cuando se esperaba
que diera explicaciones por el último
escándalo que sacudió al PT, por
presunta tentativa de compra de informaciones
comprometedoras sobre la oposición.
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| Panamá dice
que el suyo es más ventajoso |
| Nicaragua
anuncia plan para construir canal interoceánico |
Desde Managua y Panamá /
Agencias
El presidente nicaragüense, Enrique Bolaños,
expuso el lunes 2 en la VII Conferencia de Ministros
de Defensa de América un proyecto para la
construcción de un canal interoceánico
húmedo en Nicaragua, adiccional al de Panamá,
para satisfacer la demanda mundial del comercio.
La obra, con un costo de 18.000 millones de dólares,
uniría los océanos Atlántico
y Pacífico por medio de un canal acuático
con capacidad para buques de hasta 250.000 toneladas
y una longitud de 286 kilómetros, indicó el
gobernante.
Al día siguiente, el gobierno de Panamá se
refirió al tema, pero expresó confianza
en las ventajas que ofrecerá la ampliación
del suyo –con un tercer juego de esclusas-
al comercio internacional.
"
El Canal de Panamá ofrece ventajas únicas
para el tránsito del comercio mundial",
afirmó el presidente Martín Torrijos,
quien reconoció como serias las intenciones
de Nicaragua. Al respecto, dijo que existen planes
de Honduras, Guatemala, México, Colombia,
Perú y Brasil para construir canales secos
y alternativas de transporte si no se amplía
la vía acuática.
Proyecto “nica”
La idea de una vía interoceánica
es un viejo sueño de Nicaragua, que se hace
ahora más necesario y factible que nunca
ante el enorme incremento del comercio internacional
que demanda otro canal adicional al de Panamá ampliado,
sostuvo el presidente Bolaños.
Nicaragua urge desarrollarse para vencer
la pobreza y ofrece desde hace mucho "el mejor sitio
donde hacer el canal" cuya construcción
en un plazo de 11 años finalizaría
en el 2019, argumentó Bolaños al
exponer el proyecto durante un almuerzo a los asistentes
a la conferencia de ministros de Defensa de 34
países de América, menos Cuba.
La vía interoceánica panameña
solo tendría capacidad de transportar unas
350.000 toneladas métricas, que es una tercera
parte de la mercancía que transita por el
continente, por lo que habrá una demanda
insatisfecha, añadió.
La
vía panameña
Por su parte, el presidente panameño Torrijos
indicó que la ampliación del Canal
será sometida a referéndum en Panamá el
próximo 22 de octubre.
Torrijos está confiado en que los panameños
aprueben el megaproyecto valorado en 5.250 millones
de dólares, en base a las encuestas que
dan entre 62% y 65% de votos favorables al proyecto
de ampliación.
El Canal, construido entre 1904
y 1914 por Estados Unidos,
llegará a su máxima capacidad
entre los años 2010 y 2012, según
proyecciones de la Autoridad del Canal (ACP).
La ACP administra el Canal
desde el 31 de diciembre
de 1999 cuando
Estados
Unidos
entregó el
control y propiedad a Panamá en cumplimiento
de los tratados Torrijos-Carter de 1977.
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