| Otra
víctima está gravemente
herida al recibir tres balazos |
Matan
a mecánico en Takoma Park |
Victor Caycho
Washington Hispanic
 |
Uno
de los familiares del asesinado Junior
Liriano muestra la foto donde él
aparece con su esposa Lula (al centro),
en el matrimonio de una de sus hermanas
(izq.). Foto: Alvaro Ortiz / Washington
Hispanic
|
Un hombre que vino hace 23 años desde
su Santo Domingo natal para residir con su
familia en Maryland, donde trabajaba como
mecánico de autos, murió acribillado
a balazos disparados por un grupo de delincuentes,
en las primeras horas de la madrugada del
domingo 11.
Faltaban 20 minutos para la una de la mañana
cuando tres sujetos emergieron desde las
sombras con el propósito de robar
las pertenencias de Junior R. Liriano, de
39 años, y de dos amigos con quienes
se dirigía a una discoteca cercana.
Todos estaban armados.
Momentos después del tiroteo, Liriano
murió en las inmediaciones de un edificio
de apartamentos localizado en el bloque 7300
de la avenida New Hampshire. Otra de las
víctimas quedó seriamente herida
con tres proyectiles alojados en el área
del estómago mientras que el tercero,
quien residía en dicho edificio, resultó ileso.
La tragedia enlutó a numerosos familiares
del extinto, quienes residen en Maryland
y otras ciudades de Estados Unidos y que
llegaron para los funerales, entre ellos
la madre de Junior, Ana Matilde Liriano,
quien viajó desde Miami.
La triste noticia
Lorena, cuñada de la víctima,
dijo a Washington Hispanic que poco después
de la 1:30 a.m. del domingo recibieron una
llamada telefónica. “Nos dijeron
que en mi restaurante Magna lo habían
matado y fuimos de inmediato, pero no encontramos
nada, seguimos por las discotecas, aquí en
Langley Park, y tampoco tuvimos noticias
de él”, relató.
Entonces decidieron ir a la casa de un amigo
de Junior, quien vive en un apartamento ubicado
en la avenida New Hampshire “y nos
enteramos que en sus alrededores lo habían
disparado”.
El cuerpo de la víctima ya estaba
en el hospital Washington Center, “en
el interior de una bolsa blanca”, según
dijo Lorena.
Familiares y amigos se reunieron en su casa
el miércoles 14 y uno tras otro comentaron
que Junior era una persona “muy dulce
con todo el mundo”, y que “nunca
tenía problemas con nadie”.
“
Era mecánico y él iba del trabajo
a su casa y de allí al trabajo, y
los domingos paseaba con su esposa Lula y
sus tres hijas, junto a otra niña
que ambos criaban y que trataban como si
fuera su cuarta hija”, manifestó.
Familiares revelaron que Junior llegó a
comunicarse con su esposa para pedirle que
la acompañe a la discoteca, donde
uno de sus amigos lo estaba llevando. Ella
le dijo que no podía por sus niñas,
y que no había problemas para que él
fuera a “la disco”.
Momentos después se produjo el alevoso
crimen.
“ No puedo
creerlo”
Rompiendo en sollozos, Elsa Zevallos, una
tía de Junior Liriano por parte de
madre, recordó que él siempre
la visitaba los sábados, como lo hizo
la víspera del asesinato.
“
Yo lo quería mucho, mejor dicho lo
quiero, porque todavía no creo que
sea cierto que lo hayan matado”, expresó entre
lágrimas.
Añadió que en los últimos
domingos también llegaba a su casa, “para
arreglar el carro de mi esposo, que lo habían
chocado”.
“
Y la madrugada del domingo sucedió esto,
no lo creo todavía”, dijo.
Dijo que tanto lo quería que “yo
siempre vivía diciéndole que
no saliera de noche porque esta zona es peligrosa”.
“
Tienes tus hijas y por estas zonas andan
muchos maleantes, cuídate mucho hijo”,
le decía.
“
No te preocupes tía, el domingo voy
a ver el carro, me dijo la última
vez… por eso, todavía no creo
que haya muerto”, insistió.
Otro de los tíos, Zenón Ramos,
declaró a Washington Hispanic que
a Junior le gustaba mucho la televisión. “Era
muy reservado, no hablaba mucho, no era nada ‘atigrado’ y
bebía muy poco licor”, dijo,
tras recordar que el padre de Junior falleció hace
años “y yo era quien andaba
con él, arriba y abajo, en Santo Domingo”.
En 1984 decidió viajar a Maryland,
donde residió desde esa fecha, como
mecánico, “haciendo brillar” el
auto que tenía, pues ese era su “hobby”,
hasta que tres aciagos balazos acabaron con
su vida.
| Con
cenas familiares y grandes ofertas |
El
país celebra el Día de
Acción de Gracias
|
Victor
Caycho
Washington Hispanic
Toda la nación se apresta a conmemorar
el Día de Acción de Gracias,
este jueves 22, una tradición que
se remonta desde el siglo XVII pero que recién
se proclamó oficialmente desde 1879,
por orden del primer presidente de Estados
Unidos, George Washington.
Como es costumbre, millones de familias –y
ahora muchos miembros de la comunidad hispana
también-, recuerdan la fecha con reuniones
familiares y banquetes en sus casas, que
por lo general son coronados por una oración
de gracias.
Asimismo, los establecimientos comerciales
ofrecen grandes rebajas y las ventas se registran
de tal manera que pueden impulsar o retroceder
los índices de la economía
nacional, de acuerdo a sus resultados.
Es también tradicional el “perdón
del pavo”, y este año el presidente
George W. Bush “indultará” a
un pavo especialmente escogido para el Día
de Acción de Gracias, también
conocido por su nombre en inglés “Thanksgiving”.
La costumbre se remonta a 1620, cuando un
grupo de colonizadores cristianos, conocidos
como peregrinos, llegó a la costa
de Massachussets en noviembre de ese año
a bordo de la nave Mayflower.
Las duras condiciones invernales causaron
la muerte de más de la mitad de los
peregrinos, pero los restantes lograron sobrevivir
gracias a los alimentos que les entregaron
los indios Wampanoag, que habitaban esa región.
Al año siguiente, después de
recolectar su primera cosecha, los sobrevivientes
compartieron sus frutos con los indios que
los ayudaron en una situación tan
crítica.
En ese entonces, el gobernador de la colonia
proclamó un día para dar gracias
al Señor, a fin de que los pobladores
puedan regocijarse, “de una manera
muy especial, después de haber recogido
el fruto de nuestro trabajo”.
Tuvieron que pasar 242 años, en 1863,
para que el presidente Abraham Lincoln proclamara
que la celebración se recordara como
fiesta nacional en Estados Unidos. Hasta
que en 1941, el Congreso estableció la
fecha como fiesta oficial.
El plato tradicional para la cena de las
familias estadounidenses es un pavo asado
acompañado de un relleno a base de
pan de maíz y salvia, bañado
con una salsa de arándano rojo (“cranberry
sauce”, en inglés).
En los últimos años, las familias
hispanas han incorporado el lechón
y la carne para asar, así como las
llamadas “parrilladas” o barbacoas,
como menú central de la celebración.
| Denuncian
políticas injustas |
Trabajadores
marchan
por sus derechos en DC
|
Mitzi
Macias
Washington Hispanic
El Sindicato Inter
nacional de Obreros de Norteamérica
(LIUNA) conjuntamente con el Sindicato de
Trabajadores de Servicios más grande
de Estados Unidos (AFL-CIO) unieron esfuerzos
y convocaron a una marcha frente a las oficinas
de la Junta Nacional de Relaciones de Trabajo
(NLRB) en Washington DC para denunciar la
adopción de políticas laborales
injustas que violan los derechos de los trabajadores.
A pesar de la intensa lluvia representantes
de comunidades, trabajadores, religiosos
y activistas llegaron con letreros en mano
a través de los cuales le piden a
la junta que “cierre sus puertas porque
necesitan una renovación”.
El pasado mes de septiembre esta junta le
presentó al presidente George W. Bush
una serie de enmiendas para modificar las
leyes laborales, pero los defensores de los
trabajadores señalaron a Washington
Hispanic que estas nuevas regulaciones lejos
de protejer al trabajador justifica malas
prácticas laborales, protegiendo a
los empleadores.
“
La Junta de Trabajo de Bush ha llegado a
ser la más anti-trabajador en décadas.
Los miembros han sacado al trabajador de
la ecuación y promueven cada vez más
una agenda corporativa”, señaló a
Washington Hispanic, Verónica Salas,
portavoz de LIUNA.
De las 61 enmiendas aprobadas por el presidente
Bush, por lo menos tres afectan directamente
a los trabajadores de clase media porque,
entre otras cosas, establece una serie de
condiciones haciendo más difícil
que los trabajadores puedan integrar un sindicato
que los respalde y vele por sus derechos.
También se ha estipulado una enmienda
a través de la cual aquellos trabajadores
despedidos ilegalmente no pueden reclamar
su salario adeudado entregándoles
a los empleadores las herramientas necesarias
para quebrantar lo estipulado por ley.
Hasta el lugar de la manifestación
se hicieron presentes trabajadores latinos,
quienes expresaron su preocupación
de que estas medidas consigan hacer aún
más difícil conseguir y mantener
un trabajo en Estados Unidos.
Luis Ochoa de origen guatemalteco marchó y
decidió sacar a la luz su caso lo
que él considera un acto injusto de
discriminación.
Ochoa fue despedido tan sólo por advertir
a un compañero de trabajo sobre los
peligros de estar a una gran altura en plena
lluvia y que mejor debería dejar lo
que estaba haciendo para otro momento.
“
Mi compañero estaba arriegando su
vida, no contaba con la protección
suficiente para trabajar a 40 pies de altura
bajo esas condiciones del clima. De inmediato
el supervisor de la compañía
me llamó y me dijo que no era nadie
para decirle a los demás qué hacer
y me despidió sin mayor justificación
y no he tenido opción de reclamar,
por eso estoy hoy aquí”, señaló Ochoa
a Washington Hispanic.
| Visita
DC para apoyar Museo de la Mujer en el
Arte |
Isabel
Allende: “La inmigración
no se soluciona con muros”
|
 |
Isabel
Allende firma ejemplares en la OEA
de su última memoria, “La
Suma de los Días”.José Luis
Magana/AP
|
Felipe Lagose
Washington Hispanic
“¿
Conoce usted a Olga Sánchez?”, pregunta Isabel Allende al redactor
de esta nota. Sin esperar respuesta, la destacada autora, quien visitó DC
el miércoles 14 para un evento en la OEA a beneficio del Museo de la
Mujer en las Artes, continúa con una historia sobrecogedora.
“
Olga Sánchez es una mujer sin educación ni dinero. Vive en Chiapas,
cerca de Tapachula con cinco niños y un problema de derrames internos
que puede ser fatal. Sin embargo, ella ha acondicionado una fábrica
abandonada de tortillas para acoger a los inmigrantes ilegales que se trepan
al tren de noche para cruzar la frontera entre Guatemala y México, muchas
veces con destino a EEUU. Estas personas se caen del tren y si no los mata,
les corta los brazos o las piernas. Los mexicanos no los quieren porque son
ilegales, y en el hospital, si es que los cosen, los tiran a la calle al otro
día. Ella los recoge. Esta mujer se ha acostumbrado a ver las cosas
más espantosas. Pero con el poco dinero que tiene compra prótesis
para los amputados, medicinas y cajones para los muertos, niños de 12
o 14 años que se suben al tren con la esperanza de encontrar a sus madres
que viven en el norte y a quienes no han visto en ocho o diez años”,
relata Allende.
De esta forma la reconocida autora ilustra el problema actual de la inmigración.
Sobre todo considerando la actual oleada de legislaciones antiinmigrantes que
buscan cortar beneficios sociales a los indocumentados.
“
No sé cómo se puede resolver el tema de la inmigración.
Hay un hecho innegable. No se puede echar a 12 millones de personas. Además,
somos 40 millones de hispanos. Viví en Venezuela cuando se pasaban los
colombianos, y lo hacían porque no había trabajo en Colombia.
Ahora sucede lo mismo en Chile con los peruanos. Además, no habrían
inmigrantes si no hubiera necesidad de ellos aquí, de manera que no
le echemos la culpa al indocumentado solamente. Las circunstancias del país
propician la inmigración. Nadie quiere irse de su tierra. Nadie quiere
dejar atrás a sus familias e hijos. Lo hacen por necesidad imperiosa”.
El papel
de la mujer
La visita de la escritora se hizo gracias a una invitación del Museo
de la Mujer en las Artes. Activista desde siempre por los derechos de la mujer,
Allende dice estar contenta por los logros que está consiguiendo el
género femenino en la política especialmente, pero que eso no
es suficiente.
“
El que haya una u otra mujer en el poder no cambia las cosas. Necesitamos el
50% de mujeres en todas las gerencias del mundo, un número crítico
para traer energía femenina a la mesa. Se trata de acabar con el patriarcado,
dar un salto evolutivo en el cual hombres y mujeres por igual manejemos el
mundo”, dice Allende.
“
Todavía hoy 2/3 del trabajo del mundo lo hacen mujeres, y reciben menos
del 1% de los recursos. Todavía 80% de las mujeres del mundo venden
sus niñas a la prostitución, al matrimonio prematuro o al trabajo
forzado. Si hay un conflicto de cualquier clase, fundamentalismo, militarismo,
dictadura o guerra, la mujer es la primera víctima. Por ejemplo, la
situación del género femenino en Arabia Saudita o con los Talibán
es grotesca. Pero les digo a las mujeres que es tarea de nosotras cambiar las
cosas. El poder hay que tomárselo, no te lo regala nadie. Ahora, hay
una etapa en que las mujeres crían hijos. |