Página
3 de 3 |
| Incremento no es significativo, según un estudio |
| Píldora anticonceptiva aumentaría riesgo de cáncer cervical |
|
Según una investigación, las píldoras anticonceptivas aumentarían el riesgo de padecer cáncer cérvical en mujeres. Sin embargo, es pequeño.
Reuters |
Por María Cheng
AP
Las mujeres que toman píldoras anticonceptivas tienen un riesgo levemente mayor de contraer cáncer cervical, pero ese riesgo desaparece una década después que dejan de ingerirlas, sostienen algunos científicos.
Un grupo de investigadores internacionales reportó en la revista científica británica The Lancet que las mujeres que tomaron la píldora durante al menos cinco años tuvieron casi el doble de riesgo de cáncer cervical que las mujeres que nunca la ingirieron.
Pero el riesgo es pequeño y es superado por el hecho de que los anticonceptivos reducen la amenaza de otros tipos de cáncer, de acuerdo con el informe publicado en The Lancet.
En los países en vías de desarrollo, las mujeres de hasta 50 años que nunca utilizaron anticonceptivos orales tienen un riesgo de 3.8 en 1.000 de desarrollar cáncer cervical. Pero la cantidad aumenta a cuatro en mil para las mujeres que ingieren la píldora durante al menos cinco años, y a 4.5 en 1.000 para las que lo hicieron durante una década.
Por otra parte, en los países en vías de desarrollo, los anticonceptivos orales aumentan el riesgo de cáncer cervical de 7.3 en 1.000 casos, a 8.3 en mil casos.
“Lo más importante es que se trata de un riesgo muy pequeño”, manifestó la doctora Debbie Saslow, directora de cáncer de manas y ginecológico de la Sociedad Americana del Cáncer. Saslow no participó en el estudio.
Mujeres afectadas
En general, el cáncer cervical afecta a mujeres de unos 30 años, cuando podrían estar ingiriendo la píldora anticonceptiva.
Otras investigaciones anteriores han relacionado a los anticonceptivos orales con el cáncer cervical, pero el estudio publicado en The Lancet pareciera mostrar por primera vez que está conexión es transitoria.
Diez años después que las mueres dejan de consumir los anticonceptivos, el riesgo de cáncer cervical es casi el mismo que para las mujeres que nunca tomaron las píldoras.
La investigación estuvo dirigida por la doctora Jane Green de la Unidad de Epidemiología del Instituto de Investigación de Cáncer de Gran Bretaña de la Universidad de Oxford.
Green y sus colegas examinaron la información de 24 estudios realizados en todo el mundo, incluyendo 16.573 mujeres con cáncer cervical y 35.509 sin la enfermedad.
La investigación estuvo financiada por la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Internacional para Investigación de Cáncer y el instituto Investigación de Cáncer de Gran Bretaña.
| Punto de vista: A su salud |
| Cómo evitar el cáncer de pulmón |
|
Por María Gómez
Presidenta de Mary's Center |
De todos los diferentes tipos de cáncer, el de pulmón es el que causa más muertes tanto en hombres como en mujeres en los Estados Unidos.
Lo triste es que en casi todos los casos de cáncer de pulmón, éste se pudo haber prevenido. Lo preocupante al mismo tiempo es que el cáncer de pulmón casi nunca presenta síntomas en sus primeras etapas. Cuando se detecta, generalmente ya es muy tarde.
El cáncer de pulmón se forma en los tejidos que rodean este órgano, generalmente en las células que permiten el paso del aire; de ahí que uno de sus síntomas sea la dificultad para respirar, así como dolor en el pecho, tos crónica y hasta con sangre, pérdida de peso y de apetito y fiebre sin razón alguna.
Sólo este año se han detectado alrededor de 215 mil nuevos casos y lamentablemente más de 160 mil personas han muerto por este mal.
Como bien sabemos y lo escuchamos constantemente, el principal causante del cáncer de pulmón es el cigarrillo. Se calcula que un 87% de los casos se dan por este vicio. Y si esa cifra es alarmante, más problemático aún es saber que el humo del cigarrillo contiene más de cuatro mil diferentes químicos, y que más de 50 de ellos contienen sustancias que producen cáncer.
El problema no es solamente de quienes fuman, sino también de quienes están a su lado, es decir, los fumadores de segunda mano que tristemente estamos igual de expuestos a este cáncer. Se calcula que unos tres mil fumadores de segunda mano mueren cada año por esta causa.
Renunciar a la adicción al cigarrillo no es fácil, pero tampoco imposible. Por más que los demás quieran que una persona deje de fumar, la decisión final está solamente en las manos del fumador. Sólo cuando esa persona tome la firme determinación de hacerlo, es cuando realmente puede vencer el vicio.
Existen manuales con recomendaciones para ayudar a dejar de fumar. Por ejemplo, sugieren que después de tomar la decisión, se escoja el día en que la persona quiera dejar el cigarrillo, pero que sea dentro del próximo mes para que tenga tiempo de prepararse. No se aconseja ni que se haga de la noche a la mañana ni que se extienda a más de un mes, porque si no, la decisión se dilata y el fumador se puede arrepentir.
Recomiendan también que la fecha que se escoja para dejar de fumar tenga un significado especial como un cumpleaños o un aniversario, o que se haga el tercer jueves de noviembre que es cuando se celebra el día sin cigarrillo en este país.
Durante este mes, la persona debe prepararse para aceptar la decisión y ponerla en efecto el día que escogió. Empezar a hacer ejercicio y buscar actividades que lo tengan ocupado puede ayudar a facilitar este proceso que le traerá bienestar y salud.
También es importante tener en cuenta el respeto por quienes no fuman y acatar las leyes que prohíben fumar en algunos sitios. En DC por ejemplo, en enero pasado se aprobó la ley que prohíbe fumar en sitios públicos como bares y restaurantes, al igual que se ha hecho en varios estados del país con multas de $100 en adelante.
De todas maneras con multas o no, erradicar el cigarrillo sigue siendo una guerra difícil de batallar porque está de por medio la fuerza de voluntad del ser humano, que no es tan fácil de doblegar. De nosotros depende rodearnos y rodear a nuestra familia de un ambiente de humo que sólo trae consecuencias funestas. ¡Piénselo!
|