Washington Hispanic logo
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link

 

Divider Contact Us page link Divider Past Issues page link Divider El tiempo en la region, weather channel page link


Un ejemplo a seguir
 

Hace apenas unos días, un nuevo enfrentamiento entre israelíes y palesitinos derramó más sangre en Tierra Santa. Esta vez, el que perdió la vida fue un niño palestino de apenas 12 años. Se llamaba Ahmed Jatib y su familia lloró su pérdida con todo el dolor desgarrador que significa perder a un chico de esa edad.

Sin embargo, el odio no cegó el corazón de su padre, que donó los organos de su pequeño hijo a los hijos de sus enemigos. En total seis israelíes recibieron los órganos de Ahmed.

Su padre explicó que le daba lo mismo que los órganos del pequeño Ahmed fueran donados a chicos israelíes o palestinos.

Con una claridad mental llamativa, Ismael Jatiib, un mecánico de 40 años, dijo a la prensa local que Dios permitía que los órganos de su hijo salvasen otras vidas y eso es lo que importa.

Conmovedora decisión la del padre del niño palestino asesinado por balas israelíes, que donó el corazón de su hijo a una chica israelí que lo necesitaba -por nombrar sólo a una de las personas que recibieron sus órganos- merece un punto de inflexión.

  La nobleza de este hombre, que a pesar del dolor de la muerte de su hijo y de la guerra sangrienta que enfrenta a su pueblo con el pueblo judío desde hace décadas, es algo que se puede describir en dos palabras: dignidad humana.
La niña que recibió el corazón de Ahmed se llama Samh Gabdan y gracias a la sabia decisión de Ismael, ojalá pueda caminar por las calles de su país y dormir tranquila junto a su familia.

El hecho, sin lugar a dudas, aporta un grano de arena a la paz entre estos dos pueblos, que han visto derramar la sangre de sus hijos sin sentido en innumerables ocasiones.

Además, a los latinos que vivimos en Estados Unidos, nos enseña sobre el valor que tiene el hecho de ser donador de órganos, y de la cantidad de vidas que podríamos salvar si decidieramos tomar este camino. Donar órganos es un acto por el bien de todos, incluso, de nuetros seres queridos y nosotros mismos.

 

 

 

carta