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| Edición especial VIH/Sida en el mundo |
Este 1º de diciembre, en un nuevo
Día Mundial del Sida |
Por Felipe Lagos
Editor SaludGuía
Hace algunas semanas, cuando se celebró el Día Nacional Latino de Concientización del Sida, publicamos la historia de Josefina Martínez, una mujer infectada con VIH por su esposo y quien perdió a éste y a una hija por el virus.
Josefina accedió a dar a conocer su historia con el fin de extinguir el estigma que todavía corroe la percepción que la comunidad tiene del virus.
Al momento que la historia fue a imprenta, Josefina tenía dos trabajos. Menos de una semana después que su artículo fuera publicado, sólo le quedaba uno.
Es frustrante para un periodista saber que al publicar una historia que busca ayudar a la comunidad a mitigar un problema que puede afectar a cualquier persona, justamente quien sirve como vehículo para ello, es víctima del mismo problema que está tratando de solucionar.
“Me sentí mal, al principio fue como me hubieran remecido. Creo que algunas personas no quieren educarse”, fueron las palabras que me dijo Josefina tratando de explicarme que sensación le dejó la experiencia.
“El estigma sigue ahí. Pensamos que si no se nombra o no se dice, no existe. Si no lo apuntamos la gente no se da cuenta de su presencia. Estamos en el tiempo de la negación. Pero todos deben darse cuenta que vivir con la condición médica no es fácil, levantarse a las 6 de la mañana para tomarse las pastillas, lo mismo dos horas después y en la noche no es fácil. No es un juego, es algo que debe tomarse con seriedad”, añade Josefina Martínez.
Al poner una cara a los números, todo cambia. Es distinto saber que el 19% de los casos de Sida del país responden a latinos, a conocer la historia de Josefina e imaginar todo lo que ha tenido que pasar, y que sigue pasando, sólo por estar infectada de un virus que hace tiempo dejó de ser una sentencia de muerte.
Este 1º de diciembre, en un nuevo Día Mundial de Sida, entregamos la totalidad de las páginas de SaludGuía para ayudar a Josefina y a los muchos miles de personas que están contagiados a educar a la comunidad sobre el virus, en nuestra segunda edición especial “VIH/Sida en el mundo”.
Para ello, publicamos una línea del tiempo del VIH, para saber cómo ha evolucionado el entendimiento científico y social de la epidemia.
También presentamos lo que llamamos VIH/Sida 101, cosas básicas que hay que saber sobre el virus y su tratamiento. Asimismo, entregamos la percepción de dos expertos —Carlos Soles de la Oficina de Salud de las Minorías y Guillermo Chacón de la Comisión Latina sobre Sida— sobre el estado de la epidemia a nivel local, regional y nacional.
Otro aspecto importante que damos a conocer es la necesidad de que más hispanos se involucren en los estudios que se están realizando sobre VIH/Sida.
A su vez, José Gutiérrez, quien ha convivido con el virus por 20 años, relata su historia en primera persona y entrega recomendaciones sobre qué hacer para poder vivir en paz consigo mismo y con quienes le rodean en el caso de recibir la noticia de esar contagiado.
Por último, nuestra columnista María Gómez, presidenta de Mary’s Center, pone el acento en los métodos de prevención y en la necesidad de hacerse la prueba, además de entregar diversos sitios donde realizársela.
Es de esperar que esto sirva a nuestros lectores a informarse, educarse y entender.
| Edición especial VIH/Sida en el mundo |
| El problema del Sida también es nuestro |
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María Gómez
Presidenta de Mary's Center |
Con el Sida pasa igual que con el cáncer y con todas aquellas epidemias mundiales, siempre pensamos que es una enfermedad que le da a los demás y que nunca nos tocará a nosotros.
Ojala que no, pero depende de nosotros mismos asegurarnos que así sea. Ya llevamos más de 25 años hablando del Virus de Inmunodeficiencia Adquirida, HIV/Sida y desde entonces ya van más de 25 millones de muertes por este virus en todo el mundo, es decir, un millón por año.
Lo triste es que por más información y difusión que se haga sobre la prevención y los riesgos de contraerlo, las cifras de personas infectadas y de muertes no disminuyen. Ya vamos en 33 millones de personas que viven con esta enfermedad en todo el planeta.
En los Estados Unidos, por ejemplo, hay más de un millón de personas infectadas con el virus del Sida y cada año se reportan aproximadamente 40 mil nuevos casos.
Nuestra comunidad latina no se queda atrás, y aunque entiendo claramente nuestras limitaciones para tener acceso al cuidado médico de nuestra gente y de las muchas otras dificultades que enfrentan cada vez más para poder lograr un mejor bienestar en este país, ninguna razón justifica que no podamos cuidarnos de este virus maligno que siempre está en búsqueda de nuevas víctimas.
Es clave que sepamos cómo nos podemos contagiar para poder evitarlo y cómo protegernos para estar a salvo. También es importante saber que no es sólo con relaciones sexuales sin protección que podemos contraer el VIH, sino también por una transfusión de sangre, por contacto con una herida de la persona que tiene el virus o porque se lo transmite una madre infectada a su bebé.
Mi recomendación: Protección y Prueba. Ambas están en nuestras manos y están a nuestro alcance. No hay disculpa para no tener a la mano un preservativo, sobre todo en este país, que los regalan frecuentemente en ferias de salud, en nuestras clínicas comunitarias y en diferentes eventos.
Tampoco hay disculpa para no hacernos la prueba, que también se ofrece gratuitamente en más de 20 diferentes lugares de toda la región metropolitana sin importar nuestro estado económico, social o migratorio.
Lo único que necesitamos para hacernos la prueba es disponer de 20 minutos. Esta prueba no duele y solo dura dos minutos; el resto de minutos es lo que dura el proceso del resultado, tiempo que utiliza la persona que realiza la prueba para darnos información sobre el VIH/Sida. Como quien dice, el resultado es casi instantáneo y definitivo para nuestro futuro.
Una de las razones que atribuye nuestra comunidad para no hacerse la prueba del virus del Sida es el temor a saber una respuesta que puede cambiarle el rumbo a su vida. Me pregunto si es mejor negar una realidad o saberla a tiempo para evitar una verdad más cruel que está por venir si permitimos que sea demasiado tarde.
Por su bienestar y el de su familia, protéjase y hágase la prueba. Algunos de los sitios donde puede hacérsela en forma gratuita en DC son: Mary’s Center, La Clínica del Pueblo, la Universidad de Howard, Whitman-Walker Clinic, Planned Parenthood, Andrómeda, Departamento de Salud, Sasha Bruce, Unity Health Care y Metro Teen AIDS.
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