|
|
| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
|
Bueno,
ha llegado la llamada hora cero. En pocos días,
el pueblo estadounidense elegirá a toda la
Cámara de Representantes y 34 de los senadores
a nivel federal, incluyendo los que representan a
los estados vecinos de Maryland y Virginia. ¿Qué impacto
tendrá el votante latino? Según un
reporte de la Organización Nacional de Latinos
Electos y Elegidos (NALEO, por sus siglas en inglés)
puede ser el voto decisivo en varias contiendas cerradas.
Los hispanos, dice NALEO, influirán como nunca
antes en las elecciones. En la contienda electoral
en Nueva Jersey, el senador demócrata Robert
Menéndez enfrenta un rival republicano que
es hijo de un ex gobernador popular y presidente
de la llamada Comisión 9/11, la que investigó los
ataques terroristas del 2001. Los votantes latinos
en ese estado representan el 10 por ciento del electorado.
En otra contienda cerrada, la procuradora general
de Nuevo México, la latina Patricia Madrid,
aspira a un cargo de representante federal contra
una legisladora republicana. De ganar, Madrid sería
la primera latina en la historia en representar ese
estado en el Congreso federal. Ahí los latinos
representan el 38 por ciento del electorado. La influencia
latina también se podría sentir en
Maryland y Virginia, dice NALEO, con la creciente
población hispana, especialmente en las áreas
aledañas a la zona metropolitana de Washington.
¿
Qué significa todo esto? Absolutamente nada,
si los latinos no salen a votar. El porcentaje de
latinos ya es demasiado bajo, con solamente un 30
por ciento acudiendo a las urnas. Y el 70 por ciento
restante, ¿dónde está? “Es
un escándalo y un verdadero problema de la
democracia en este país que tantos latinos
no salen a votar”, dijo Arturo Vargas, director
de NALEO. “Es una tragedia”. Vargas y
otros analistas latinos apuntan a lo que dicen es
un desconecte, que muchos latinos que no votan sienten
en cuanto a la falta de atención a sus asuntos;
pero, irónicamente, la única manera
de llamarle la atención a los políticos
en este país es a través del voto.
Seguramente si un alto porcentaje de latinos siempre
acudiera a las urnas, la mayoría congresional
no hubiera dejado el asunto de inmigración
a un lado este año. La comunidad latina es
fuerte, es la de mayor crecimiento, pero no participa
como puede, dicen los políticos. “Es
como si fueras el mejor jugador del equipo y estuvieras
el tiempo entero del partido calentando banquillo”,
le comentó a Washington Hispanic el líder
de los demócratas en el Senado, Harry Reid,
de Nevada – por cierto, uno de los estados
de mayor crecimiento latino.
Ya saben, su voto es su voz. Ejérzanlo el
martes que viene. Y si no puedes votar porque no
eres ciudadano, insta a tus conocidos a que lo hagan
por tí.
Y por último, cuando un político nombra
a Jesucristo pidiendo su ayuda por la reelección
de un candidato –como lo hiciera recientemente
Luis Fortuño, representante de Puerto Rico
en el Congreso federal, a nombre del senador republicano
George Allen, de Virginia-, me parece válido
preguntar: ¿Votaría Jesús por
un candidato que se rumorea tiene antecedentes racistas
y que favorece un muro fronterizo para dejar fuera
a seres humanos que buscan trabajo? ¿Apoyaría
Jesús a alguien que votó en contra
de un alza en el salario mínimo para gente
trabajadora, pero a favor de un alza para su propio
salario congresional? Simplemente pregunto…
Enviar comentarios a:
guadalupe@washingtonhispanic.com
|