| Votantes
hispanos en la mira de la campaña presidencial |
Por: María
Elena Salinas
¡Quién lo
habría pensado hace apenas unos meses, que los precandidatos
a la presidencia de Estados Unidos estarían hablando
de asuntos de interés específico para la comunidad
hispana y que lo estarían haciendo en un foro transmitido
por una cadena de televisión hispana en la que sus
comentarios serían traducidos al español!
¿
Quién lo habría pensado?
Les tomó más tiempo a los republicanos que
a los demócratas acomodarlo en sus agendas, pero finalmente
ocurrió. Por fin los votantes hispanos pudieron escuchar
directamente de los principales candidatos de ambos partidos,
sus posiciones acerca de los temas que más les interesan.
El 9 de septiembre, de los demócratas, y el 9 de diciembre,
de los republicanos, los hispanos escucharon de primera mano,
cómo piensan los aspirantes a la presidencia conquistar
su voto.
Se decía por allí que los candidatos, especialmente
los republicanos, estaban corriendo un riesgo político
con su participación. Su presencia en un debate o
foro en español podría ahuyentar a las bases
más conservadoras de su partido, sugirieron algunos.
Por supuesto ninguno de los candidatos lo admitió.
Algunas personas temían que mi compañero Jorge
Ramos y yo los pusiéramos contra la pared. Que sus
posturas de línea dura sobre inmigración acabarían
por ser contraproducentes frente a una audiencia que en su
mayoría favorece la inmigración. Pero al final
sobrevivieron.
Nuestras preguntas estaban diseñadas para conseguir
respuestas directas de los candidatos en cuanto a cómo
ellos planean lidiar con los aspectos más delicados
en torno al debate migratorio. Pero ninguno de ellos fue
capaz de articular claramente lo que, como presidente de
Estados Unidos, haría con los casi 12 millones de
inmigrantes indocumentados que viven en el país, o
si tienen o no los niños nacidos en Estados Unidos
de padres indocumentados, el derecho a no ser separados de
sus familias. Los candidatos no cambiaron sus posturas sobre
inmigración, pero lo que si cambió es el tono,
a menudo hostil en el debate migratorio, el cual llegó a
ser más amable y apacible, aunque fuera tan sólo
durante 90 minutos.
El senador John McCain fue valiente al admitir que quizás
la retórica que rodea al debate migratorio ha alejado
a algunos votantes hispanos haciéndoles creer que
los republicanos no tienen interés en su voto. Fue
un reconocimiento al hecho de que el argumento en contra
de los inmigrantes indocumentados afecta a residentes legales
y a ciudadanos de Estados Unidos de ascendencia hispana.
Eso tal vez explica por qué tan sólo el 23
por ciento de los votantes hispanos se identifican con los
republicanos, según un sondeo reciente del Centro
Hispano Pew. Una marcada disminución con relación
al más de 40 por ciento de apoyo hispano que obtuvo
el presidente George W. Bush en 2004.
Uno de los principales logros de los foros es que por el
tiempo que les haya tomado a los candidatos prepararse, tuvieron
que aprender mucho sobre quiénes somos, cuántos
votantes latinos hay, dónde viven, qué les
interesa, qué los hace vibrar. Durante los 90 minutos
que duró cada foro, los aspirantes a la presidencia
tuvieron que sonar como expertos en Latinoamérica
y enfocarse en la delicada tarea de balancear la presentación
de sus propuestas duras sobre inmigración y a la vez
mostrar compasión por las familias de los inmigrantes.
Durante hora y media los candidatos tuvieron que hacer el
esfuerzo de no referirse a los inmigrantes indocumentados
como a “esos ilegales”.
El único aspirante a la presidencia que decidió no
participar en el foro republicano acusó a sus colegas
de alcahuetes. Este debate “ofende el espíritu
de la democracia”, dijo el representante de Colorado,
Tom Tancredo. ¡Qué equivocado está! La
mejor manera de apoyar nuestra democracia es asegurarse de
que todos los votantes estén bien informados cuando
llegue la hora de tomar la tan importante decisión
de por quién votar.
Por mi parte, estoy muy contenta. Santa Claus no tiene que
preocuparse por traerme un regalo este año. Recibí un
regalo de navidad anticipado y lo recibí de 14 candidatos
a la presidencia de Estados Unidos. Por años mi meta
profesional ha sido la de contribuir al reconocimiento político
de la comunidad latina. Los foros gemelos fueron un paso
gigante en esa dirección. Finalmente los votantes
latinos están en la mira de la campaña presidencial
de nuestro país.
(c) 2007 by Maria Elena Salinas
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