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Fondo: |
| ¿Se
puede comer sano en un restaurante de comida
rápida? |
|
| Escoja
carnes asadas y bajas en grasas. |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
¿Puede la comida chatarra ser parte de
un plan integral para bajar de peso?
El mensaje siempre ha sido claro. La comida rápida
no pertenece a una dieta cuyo objetivo sea bajar
de peso.
Pero los mismos restaurantes se han dado cuenta
que las personas no quieren que su comida sea
un concentrado de grasa, sal y azúcar,
probablemente los tres ingredientes responsables
de la epidemia de obesidad que arrasa en el país.
Por ello, dadas las nuevas alternativas que las
cadenas de restaurantes están ofreciendo,
y aunque puede que no lo parezca, es posible
una comida sea rápida y, al mismo tiempo,
saludable.
Aunque no lo crea, una parada ocasional a su
restaurante favorito de comida rápida
puede calzar dentro un plan de nutrición
saludable.
La clave, como en todo, es saber elegir en forma
inteligente. Para ello le presentamos algunas
formas sencillas de lograrlo.
1
Prefiera porciones pequeñas
Si el restaurante ofrece varios tamaños
de hamburguesas o sandwiches, elija el más
pequeño o pida la mitad de uno si es posible.
Trate de no consumir hamburguesas con dos o más
pedazos de carne, que pueden llegar a contar
más de mil calorías y 70 gramos
de grasa (el número de calorías
a consumir considerado como normal para un día
es dos mil). En cambio, pida tamaño regular
o la porción para niños, que pueden
tener 250 o 300 calorías. También
evite la porción grande de papas fritas
o aros de cebolla, ya que es más aconsejable
optar por la pequeña. Ese cambio le permitirá ahorrarse
300 calorías.
2.
Opte por un acompañamiento saludable
Aproveche las opciones saludables que ofrecen
la gran mayoría de los restaurantes de
comida rápida. Por ejemplo, en vez de
papas fritas pida una ensalada con la opción
de aliño que tenga menos calorías
o una papa asada. Puede añadir una ensalada
de frutas también con yogurt como plato
principal. Otras opciones sanas son manzanas
o naranjas, maíz, arroz al vapor o papas
fritas de bolsa (potato chips).
3.
Vaya por lo verde
Escoja una ensalada como plato princial con pollo
a las brasas, camarones o vegetales del jardín
con una opción de aliño sin grasa
o bajo en calorías (light), ya que las
otras opciones pueden tener 300 calorías
por paquete. Cuídese de las ensaladas
altas en calorías, aquellas que tienen
carnes fritas de pollo o camarones fritos de
acompañamiento. También evite las
ensaladas que tengan queso, tocino, pan frito,
ya que todos esos pueden aumentar el número
de calorías.
4.
Evite lo frito
Las comidas fritas, como los pollos crujientes
o los pescados crujientes son altos en calorías
y grasas. Escoja carnes asadas y bajas en grasas,
como el pecho de pollo, jamón o roast
beef.
5.
Pídalo a su manera
No se quede con la información que aparece
en el mostrador sobre las opciones de comidas.
Pregunte si hay otras opciones más sanas.
Por ejemplo, pregunte si hay opción de
una mayonesa o mostaza light. En el caso de ir
a un restaurante de comida mexicana, opte por
la salsa en vez del queso rallado o la salsa
de queso para nachos. Evite los aliños
especiales, como la salsa tártara, crema ácida
u otros condimentos altos en calorías.
6. Cuidado con lo que toma
Muchas sodas contienen un número alto
de calorías. Por ejemplo, una soda grande
(32 0z) tiene cerca de 400 calorías. Pida
sodas de dieta, agua, te helado sin azúcar,
agua mineral carbonatada o agua de la llave.
Por cierto, evite las malteadas y otros productos
basados en helados, los que pueden tener casi
mil calorías y toda la cantidad de grasa
necesaria para el día.
De esta forma, puede comer sano fuera de casa,
incluso en restaurantes de comida rápida.
Sea inteligente al elegir, opte por los menús
sanos y enfóquese en el tamaño
de las porciones.
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| Entreparéntesis |
| Ataques
cardiacos más comunes durante
fiestas de fin de año |
La temporada
de las fiestas de fin de año también
es la época de los ataques cardiacos,
según el Dr. Keith Churchwell, cardiólogo
y director asociado del Instituto Vascular
y Cardiaco del Centro Médico de la Universidad
Vanderbilt de Nashville, Tennessee.
Según Churchwell, una mirada a una base
de datos estadounidenses sobre 53 millones
de muertes ocurridas entre 1973 y 2001 revela
que las muertes por enfermedad cardiaca alcanzan
su punto máximo en diciembre y enero,
y tienen picos en navidad y el primero de enero.
Hay varias razones posibles para el fenómeno,
según Churchwell.
Las personas que tienen síntomas de
problemas cardiacos antes de las fiestas de
fin de año tienden a posponer la visita
al médico.
“
Lo hacen porque tienen obligaciones en casa,
no quieren arruinar la diversión de
las festividades, no quieren enfrentarse a
la posibilidad de tener que ir al hospital
y de que tengan que recibir atención
durante las fiestas de fin de año. Debido
a esto, es menos probable que acudan al médico
durante este periodo para recibir la atención
que podrían necesitar”, aseguró Churchwell.
Durante las fiestas de fin de año, mucha
gente interrumpe la dieta y los programas de
ejercicios.
“
Algunas personas han pasado cantidades significativas
de tiempo durante el año tratando de
cumplir sus objetivos cardiovasculares y, cuando
llegan las fiestas, abandonan sus programas”,
aseguró Churchwell. “Hay muchas
explicaciones para esto. Es la época
de las fiestas de fin de año, uno está ocupado,
la cantidad de tiempo que uno pasa comiendo
con amigos y familiares es superior a la habitual.
Encontrar excusas para no continuar un régimen
de ejercicios resulta más fácil”.
El consumo de alcohol puede aumentar durante
esta temporada, cosa que puede contribuir a
algo llamado “síndrome cardiaco
de la temporada de fin de año”.
“
El alcohol tiene un efecto tóxico sobre
el músculo cardiaco de diversas maneras,
pero, en particular, puede conducir a la irritación
de los músculos cardiacos, en particular
la cámara superior del corazón,
las aurículas. Esto puede conducir a
fibrilación articular, un tipo de arritmia
que es un hallazgo típico del corazón
de fin de año”, aseguró Churchwell.
También anotó que el paso acelerado
de la temporada puede hacer que la gente olvide
tomar medicamentos como anticoagulantes y antihipertensivos.
Semejantes olvidos pueden conducir a problemas
coronarios agudos.
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