| Carta a la Madre Naturaleza |
Por: María
Elena Salinas
Estimada
Madre Naturaleza:
Espero que esta carta la encuentre bien y disfrutando tranquilamente
de los días festivos junto con el Padre Naturaleza
o con cualquiera que sea su pareja. Normalmente, en esta época
del año le escribo una carta a Papá Noel, pero
este año he decidido mejor escribirle a usted unas
líneas.
Mi decisión se basa en los dolorosos acontecimientos
relacionados con el mal tiempo ocurridos en el 2005. No puede
negar que este fue el año de los desastres naturales.
Fue el año en el que la Tierra se convirtió en
un sitio peligroso para millones de personas. Hubo huracanes,
tormentas tropicales, inundaciones, terremotos y tornados.
Alrededor del mundo hubo muerte, destrucción, heridos,
y una cantidad enorme de sufrimiento humano. En términos
sencillos, el clima se alocó en el 2005. Y, como usted
está a cargo del clima, quisiera hacerle un par de
preguntas: ¿Qué le hicieron en el 2005 para
que tuviera un año tan malo? y ¿podría
darnos un descansito en el 2006?
Su mal humor realmente empezó desde diciembre del
2004 con el devastador tsunami que golpeó a Indonesia
y otras partes del sudeste de Asia y que mató a 130.000
personas. Muchos de nosotros sabíamos poco acerca
de los maremotos hasta ese horrible acontecimiento. Después
de eso pensamos que se calmaría por un tiempo. Pero
estábamos equivocados. En marzo de este año,
golpeó nuevamente a Indonesia con un terremoto de
intensidad 8,7 que dejó más de 1.600 muertos.
A finales de agosto abatió las costas del golfo en
Estados Unidos con el peor desastre natural que hemos vivido
con el Huracán Katrina. Mató 1.200 personas
y literalmente acabó con partes de Mississippi y Luisiana,
incluyendo una buena porción de Nueva Orleáns.
La verdad es que causó gran sufrimiento a innumerables
personas que perdieron sus hogares, y encima de eso tuvieron
que tolerar la ineptitud humana en el proceso de recuperación.
En octubre llegó el próximo golpe con el Huracán
Stan, que causó estragos en partes de México
y Centroamérica. En Guatemala, mortales deslizamientos
de tierra sepultaron a centenares, sino a miles, bajo toneladas
de lodo. Me tocó estar en lugares como Panabaj, a
la orilla del lago Atitlán, y en Tacaná, cerca
de la frontera con México, y quiero decirle que lo
que vi desgarra el corazón: Cientos de personas que
no solamente perdieron sus hogares sino también a
sus seres queridos.
Y como si eso no fuera suficiente, más tarde, durante
el mismo mes, nos envió al Huracán Wilma. Primero
devastó uno de los centros turísticos más
hermosos de México, en la península de Yucatán,
y luego vino directamente hacia La Florida dejándonos
en la oscuridad durante semanas. No llamó mucho la
atención de la prensa nacional pero más de
6 millones de personas quedaron sin electricidad y miles
de árboles, de aquellos que usted debe estar protegiendo,
quedaron esparcidos en lo que más bien parecía
una zona de guerra.
Residentes del medio oeste y partes del sur de Estados Unidos
tuvieron que hacer frente a un número extraordinario
de tornados este año. Con poco tiempo de advertencia
y en cuestión de segundos esos ventarrones asesinos
aplastaron viviendas y cobraron vidas inocentes. Tan sólo
un tornado en Indiana mató a 18 personas y dejó a
200 heridas.
Por supuesto, uno de los desastres naturales más mortíferos
del año fue en Pakistán, donde sacudió la
tierra tan fuerte que causó unos 73.000 muertos y
más de 125.000 heridos. Hasta hoy los hospitales siguen
abarrotados de heridos y los suministros médicos escasean
al igual que albergues para proteger contra el intenso frío
a quienes perdieron sus hogares. Usted parece tener una extraña
fijación con Pakistán, porque allí se
han producido más de 900 réplicas del terremoto.
Mientras escribo esto y regresando a esta parte del mundo,
la temporada de huracanes se ha extendido a una post temporada
de huracanes con tormentas
tropicales formándose todavía en el Atlántico
y en costas de África. ¡Qué tan grave
será la situación que han tenido que recurrir
al alfabeto griego para nombrar las nuevas tormentas!
Madre naturaleza ¿Qué le pasa, perdió la
noción del tiempo? Después de todo estamos
ya en diciembre, es la época para que usted y todos
los demás muestren su lado amable y apacible. Entiendo
su ira con los mortales que no protegen el medio ambiente.
Pero por favor no lo descargue con el resto de nosotros.
Trate de ser más considerada en 2006.
María Elena Salinas es presentadora de "Noticiero
Univision." Visite a www.mariaesalinas.com para hacer
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