Por:
Linda Chávez-Thompson (*)
La gente trabajadora ha sido empujada al límite
y este año, en el Día de las Elecciones,
ellos respondieron de golpe. Por millones, los
electores votaron por un cambio de dirección
de nuestro país y, en parte, para terminar
con el estancamiento en el Congreso del salario
mínimo. Un alza al sueldo mínimo
es un asunto económico y moral.
En cada uno de los estados en los cuales se incluyó en
la boleta un nuevo salario mínimo, la iniciativa
fue aprobada. Es el caso de Arizona, Colorado,
Misuri, Montana, Nevada y Ohio. Por enormes márgenes,
los votantes rechazaron el pago de 5,15 dólares
la hora.
Con la suma de estos seis, un total de 28 estados
y el Distrito de Columbia tienen ahora un salario
mínimo por encima del federal, de 5,15 dólares
la hora. California es uno de esos estados y ya
es tiempo de elevar el piso en los ingresos para
todos. Nadie puede vivir, y mucho menos criar una
familia, con 11 mil dólares al año,
lo cual es más que el salario mínimo
que gana un trabajador de tiempo completo en un
año. El país necesita un aumento
inaplazable.
Y aunque la mayoría de los trabajadores
sindicalizados ganan bien arriba del salario mínimo,
debido a los contratos laborales, el movimiento
sindical hará todo lo que esté a
su alcance para trabajar con los nuevos líderes
en Washington y pasar a un mejor nivel salarial
en el país.
Imagínese trabajar a tiempo completo, 40
horas a la semana, 52 semanas al año y no
tener suficiente dinero para pagar la renta, poner
gasolina en el coche y comer. La idea es absurda,
pero, para millones de trabajadores en Estados
Unidos, es real.
Subir el salario mínimo a 7,25 dólares
en los próximos 26 meses beneficiará directamente
a un estimado de 6,6 millones de trabajadores y
a otros 8,3 millones de manera indirecta, de acuerdo
con el Instituto de Política Económica.
Cerca de 2,8 millones de latinos se beneficiarán
de este incremento.
Por 10 años, el Congreso ha rechazado votar
por el salario mínimo. Pero en ese tiempo,
los precios han subido a las nubes. Los costos
de la gasolina, alimentos, vivienda, educación
y cuidado de salud, se han incrementado, pero los
salarios no. En realidad, los salarios han bajado.
El valor real del salario mínimo, ajustado
a la inflación, está en su punto
más bajo desde 1955. En términos
salariales, hemos retrocedido medio siglo y los
latinos son
|
|
desproporcionadamente
dañados
por este retroceso. La fuerza laboral latina
rebasa a cualquier otro grupo en cuanto a la
tasa de crecimiento, pero los salarios no se
han mantenido como los demás. En 2005,
los latinos conformaban el mayor número
de trabajadores que ganaban un salario por hora
en el nivel de pobreza. Además, los trabajadores
latinos tienen el doble de probabilidad que los
blancos de ganar salarios en el nivel de la pobreza.
Al tiempo que los salarios se han desplomado, la productividad en Estados Unidos
continúa subiendo. Desde que comenzó la última recuperación
económica en 2001, la productividad se ha incrementado un 13 por ciento.
En otras palabras, el pastel económico se está expandiendo, pero
en vez de crecer con él, los salarios de los trabajadores están
convirtiéndose de forma creciente en un pedazo más pequeño
del total de ese deseado pastel.
La gente trabajadora en Estados Unidos está bajo grave presión
económica.
Menos de la tercera parte de los electores que votaron el día de las elecciones
reportaron que pueden salir adelante financieramente. La mayoría de los
estadounidenses sienten que ellos están retrasados económicamente,
o simplemente ganando lo suficiente para cubrir sus gastos. Y aún más
espantoso, tan sólo una tercera parte de la gente piensa que la vida será mejor
para las próximas generaciones.
Los votantes de hogares sindicalistas dijeron que la economía fue uno
de los dos factores de mayor peso que estuvieron detrás de la forma en
que ellos votaron para la Cámara Baja, tan importante como el tema de
Irak. Sesenta y cinco por ciento dijeron que estaban insatisfechos con la economía
de hoy en día, de acuerdo con una encuesta la noche de la elección,
realizada por Peter D. Hart Research Associates, para la AFL-CIO.
Cuando los trabajadores votaron por un cambio este año fue, en parte considerable,
un voto por un cambio económico.
En la AFL-CIO, anticipamos trabajar con el nuevo Congreso en pasar un aumento
al salario mínimo federal como uno de los primeros asuntos de prioridad.
Subir el salario mínimo es justamente un primer paso para regresar a Estados
Unidos al carril. Necesitamos un cambio económico real. Desde seguros
de salud “costeables” y seguridad del retiro hasta libertad de formar
sindicatos, necesitamos audacia y nuevas respuestas a los desafíos que
las familias trabajadoras enfrentan cada día.
La gente ha hablado. Es hora de ponerse a trabajar y es hora de subir el salario
mínimo.
(*) Vicepresidenta ejecutiva de la central sindical AFL-CIO. |
| |
Back
to top
Arnold
Schwarzenegger y México
|
 |
Por:
Rosario Marín (*)
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger,
ha hablado del amor que le tiene a México
y a la gente mexicana, y de su experiencia filmando
películas, cuando era actor.
El 8 de noviembre de 2006, un día después
de su reelección, reafirmó su respeto
y su buena voluntad hacia México al viajar
a esa nación, con la primera dama de California,
María Shriver, y una delegación
comercial. El propósito fue fortalecer
el hermanamiento que se orientará hacia
una mayor prosperidad entre nuestro estado y
nuestro vecino del sur.
El gobernador volvió a viajar a México
la semana pasada, a la toma de posesión
del nuevo presidente de México, Felipe
Calderón, para demostrar su apoyo y su
amistad para un país que él ve
como un faro de esperanza y un bastión
de libertad para nuestros vecinos del sur de
la frontera.
La innegable verdad es que Schwarzenegger es
el vendedor número uno de California. Él
irá a cualquier lugar del mundo para abrir
nuevos mercados, atraer nuevas inversiones, y
construir la colaboración necesaria a
fin de expandir la prosperidad del comercio internacional
y de mejorar la economía estatal. Él
cree en el poder del comercio, y está dispuesto
a hacer de esto una prioridad durante los próximos
cuatro años.
En la visión del gobernador, no hay otro
socio comercial más importante para la
economía de California que México. "Somos
socios trabajando para traer cambios fortaleciendo
nuestras economías", dijo. El año
pasado, California exportó casi 18,000
millones de dólares en productos a México,
incluyendo 581 millones en agricultura. Esta
relación comercial sostiene casi 200 mil
empleos en California y es un componente crucial
para la prosperidad económica de nuestro
estado.
|
|
Durante
su última visita a México, Schwarzenegger
afirmó que el comercio no es una carretera
de una sola vía; él quiere beneficios,
empleos y empresas creadas dentro de México
para ayudar a la población mexicana. Estas
son palabras que ofrecen una esperanza para nuestros
vecinos y no caerán en oídos sordos
porque la gente quiere cambios. El cambio no
se detiene detrás de la línea geográfica
o política. Además, está comprometido
con el fortalecimiento de los lazos económicos,
haciéndolos más fáciles,
para que la gente pueda hacer negocio al otro
lado de la frontera.
En México, el gobernador de California se reunió con el mandatario
saliente de México, Vicente Fox, y con el nuevo presidente Felipe Calderón.
En esas reuniones, aprovechó la oportunidad para hablar sobre nuestras
relaciones existentes y también describió el liderazgo de California
en temas del medio ambiente y tecnologías energéticas al patrocinar
una exhibición comercial de energía limpia en Monterrey, Nuevo
León.
Varios otros temas que fueron cubiertos en su agenda, son planes para abrir una
nueva oficina de turismo en Ciudad de México, reuniones con otros gobernadores
mexicanos a fin de explorar oportunidades para el desarrollo económico
y la promoción, por supuesto, del turismo y agricultura de California.
Para mí, como una inmigrante de origen mexicano, fue un honor increíble
viajar al país con un inmigrante que también es el gobernador del
estado más grande de nuestra Unión. Estoy contenta de haber acompañado
a Schwarzenegger en esta misión comercial y ayudar a fortalecer la relación
de California con México, que comparten una frontera y lazos comunes.
En tres días, logramos grandes objetivos, pero sólo fue el comienzo.
Imagínense lo que haremos en cuatro años. California y México
son colaboradores verdaderos y nuestra gente se beneficiará del liderazgo
de funcionarios que se han elevado para confrontar los retos del comercio internacional,
el crecimiento y la prosperidad.
(*)De La Opinión, de
Los Ángeles |
Back
to top
Metro | Nacional | Espectáculos | Deportes | CasaGuía | AutoGuía | Gente | Conexiones | Subscriptions
and Advertising | Contact Us | Past
Issues | El
Tiempo | Site Map
|