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| Según
una investigación |
| Interrupción
del sueño puede
provocar diabetes tipo 2 |
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Según
un estudio, el afectar los períodos
de sueño más
profundos de los voluntarios resultaba en
una reducción a su
capacidad de regular sus niveles de azúcar
sanguínea. |
Por Randolph
E. Schmid
AP
Según una investigación,
el interrumpir el sueño afecta la capacidad
del organismo para regular sus niveles de azúcar
en la sangre, lo cual incrementa el riesgo de
desarrollar diabetes del tipo 2.
En este tipo de diabetes, el cuerpo se vuelve
resistente a la insulina o no produce la cantidad
suficiente de la hormona como para regular los
niveles de azúcar en la corriente sanguínea.
En un pequeño experimento, investigadores
del Centro Médico de la Universidad de
Chicago, encabezados por la profesora adjunta
de medicina Esra Tasali, se encontró que
afectar los períodos de sueño más
profundos de los voluntarios resultaba en una
reducción a su capacidad de regular sus
niveles de azúcar sanguínea.
Los resultados fueron publicados en la edición
en línea de la revista Proceedings de
la Academia Nacional de las Ciencias.
Detalles del estudio
Los investigadores estudiaron los patrones de
sueño de nueve voluntarios, cinco hombres
y cuatro mujeres, todos con peso normal, buena
salud y entre 20 y 31 años de edad.
El sueño normal está dividido en
varias etapas, con la llamada fase de ondas lentas
considerada como la más profunda.
Cuando los voluntarios entraban en la fase de
sueño de ondas lentas, los investigadores
hacían suficiente ruido como para afectarlos,
sin despertarlos por completo.
Luego de apenas tres días, la capacidad
de los voluntarios para regular el azúcar
se redujo en un 25%, dijeron los investigadores.
Estudios previos han indicado que la falta de
sueño puede afectar la capacidad de regular
el azúcar y este informe incrementa las
evidencias sobre que la mala calidad del sueño
representa un riesgo también.
“
Esta baja en el sueño de onda lenta es
similar a los cambios en los patrones de sueño
causados por cumplir 40 años”, dijo
Tasali en una declaración.
Los adultos jóvenes pasan entre 80 y 100
minutos en la etapa de sueño lento cada
noche, mientras que las personas mayores de 60
años generalmente tienen menos de 20 minutos.
“
En este experimento, le dimos a personas de 20
años el sueño de las que tienen
60”, dijo Tasali ejemplificando la metodología
del estudio.
| A
su salud |
| Planeemos
nuestra salud en el 2008 |
María Gómez
Presidenta mary's center
Ya estamos en un nuevo año
y no nos damos cuenta cómo el tiempo vuela.
Dado que casi siempre al final de cada año
quedamos con la sensación de que no hicimos
lo suficiente porque no nos alcanzó el
tiempo, que ése no sea el caso en el 2008.
A partir de hoy tenemos 354 días por delante
para realizar todo aquello que deseamos y proyectamos
pero que solo con planificación podemos
llegar a cumplir.
Desde ya empiece a planear este año. Sea
lo que sea: estudiar, viajar, pasar más
tiempo con la familia o pagar deudas, entre otras
cosas, recuerde que sin salud no va a poder realizar
las demás metas, así que no olvide
incluir este tema dentro de sus planes.
Para planear un año, no hay nada mejor
que un calendario. Tómese el tiempo de
sentarse a pensar en todo lo que quiere y necesita
realizar en el 2008 y establezca las fechas en
que quiere, puede o debe hacerlo. Probablemente
hay muchas fechas que todavía no sabe
y que puede incluir con el tiempo, pero hay otras
que desde ya puede saber o calcular.
Hablemos específicamente del tema de la
salud. Es obvio que usted no puede predecir cuándo
usted o sus hijos se van a enfermar pero sí puede
prever cuándo deben atender a las citas
obligatorias de cada año y desde ya comenzar
a planear para que no se le haga tarde.
Sacar la lista del cumpleaños de cada
miembro de su familia es un buen inicio pues
esto le va a ayudar a indicar cuándo debe
hacer la cita para el examen anual de cada uno
pues aquí se acostumbra a usar esta fecha
como refere ncia para no olvidar cada año
cuándo tuvo su examen el año anterior.
Hay unos consultorios que piden que hagamos la
cita con uno o dos meses de anticipación
y otros que prefieren que llamemos una o dos
semanas antes de la fecha; tenga presente este
dato y anótelo en el calendario para que
no se le pase la cita.
Si usted y sus hijos tienen seguro médico,
bien sea Medicaid, Alianza o un seguro privado, éste
solo autoriza que uno se realice el chequeo anual
después de 12 meses y un día del
cheque del año anterior. Es decir que
si usted por ejemplo el año pasado se
hizo su examen anual el 10 de Febrero, este año
solo puede hacérselo del 11 de Febrero
en adelante. Si usted se lo hace el mismo 10
o antes, el seguro no se lo va a cubrir.
Si no apuntamos esta fecha, va a suceder en muchos
casos que olvidamos hacer la cita a tiempo y
cuando llamamos, ya no hay cupo para cuando queremos
y a veces nos toca esperar varios meses para
obtenerla; entonces lo que va a ocurrir es que
si usted se hizo el examen el 10 de febrero del
2007 como en el ejemplo anterior y este año
solo consigue la cita para el 10 de Mayo, entonces
el próximo año, solo podrá pedir
su cita para después del 11 de Mayo, es
decir, tres meses tarde de la fecha requerida.
Estos retrasos no son graves cuando la persona
está bien de salud pero cuando está bajo
medicación o sufre de alguna enfermedad
crónica, sí pueden ocasionar complicaciones.
También para los niños, es importante
estar al día con estas citas para que
tengan sus vacunas a tiempo, especialmente para
entrar a la escuela.
Si usted tiene seguro dental, recuerde que éste
le cubre dos limpiezas gratis al año y
que si no las usa, las pierde. Planee desde ya
esas dos limpiezas con seis meses de separación
entre una y otra.
Igualmente aquellas mujeres que usan métodos
de planificación familiar, anotar la fecha
en que deben hacer las citas del año puede
evitarles embarazos no planeados y las personas
que deben obtener sus medicamentos, van a evitar
que se les acaben sin haber pedido una nueva
receta.
Tómese el tiempo de planear su salud este
año para evitar dolores de cabeza y para
que tenga bienestar y energía para realizar
el resto de actividades que desea durante todo
el 2008.
| Personas
de color tienen menos probabilidades de recibirlos
comparados con blancos |
| Brecha
racial en la receta de analgésicos |
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| Según
un estudio, es menos probable que las personas
de color reciban medicamentos para el dolor
en las salas de emergencia del país.
AP. |
Por Carla K. Johnson
AP
Los médicos de
las salas de emergencia están recetando
analgésicos fuertes con mayor frecuencia
a los pacientes que se quejan de dolores, pero
las minorías tienen menos probabilidades
de recibirlos que las personas blancas, según
un nuevo estudio.
Aún para el dolor intenso de los cálculos
renales, a las minorías se les recetaron
narcóticos como oxycodone y morfina con
menor frecuencia que a los blancos.
El análisis de los informes de 150 mil
visitas a salas de emergencia a lo largo de 13
años halló diferencias en las recetas
según la raza del paciente tanto en los
hospitales urbanos como en los rurales, en todas
las regiones de Estados Unidos y para todo tipo
de dolor.
“
Las brechas entre blancos y no blancos no parecen
achicarse de modo alguno”, comentó uno
de los autores del estudio, el doctor Mark Pletcher,
de la Universidad de California en San Francisco.
La prescripción de narcóticos para
tratar el dolor en las salas de emergencia aumentó durante
el estudio, del 23% de los que se quejaron de
dolores en 1993 al 37% en el 2005.
El incremento coincidió con el cambio
de actitud entre los médicos que ahora
consideran el tratamiento del dolor como elemento
clave. Los médicos en los hospitales acreditados
tienen que preguntar a sus pacientes el dolor
que sienten, al igual que revisan signos vitales
como la temperatura y el pulso.
Pero, aún con el aumento, las diferencias
raciales persistieron.
Detalles del estudio
Linda Simoni-Wastila, de la Escuela de Farmacia
en la Universidad de Maryland, en Baltimore,
dijo que la brecha racial podría revelar
las sospechas entre algunos médicos de
que los pacientes de minorías podrían
abusar de las drogas y mentir sobre el dolor
que padecen para recibir narcóticos.
La paradoja, agregó, es que los afroamericanos
son el grupo que tiene menor probabilidad de
abusar de las drogas recetadas. Los hispanos
se están acercando a los blancos en el
abuso de drogas y estimulantes recetados, según
su investigación, no relacionada con el
estudio principal.
Los autores dijeron que los médicos tendían
a ver menos indicios de abuso de analgésicos
en los pacientes blancos, o que podrían
subestimar el dolor denunciado por los pacientes
de grupos minoritarios.
El comportamiento de los pacientes podría
desempeñar un papel en esta situación,
dijo Pletcher. Los pacientes de minorías “podrían
tender a no insistir tanto en quejarse de dolores”,
señaló.
El estudio sugirió que protocolos más
estrictos para la prescripción de analgésicos
podrían zanjar la brecha.
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