| Ahora
muchos latinoamericanos se interesan por
aprender chino |
| Los hispanos
en la nueva ruta de la seda |
Por: Jorge Zavaleta
Especial para Washington Hispanic
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| Vista
del puerto chino de Shanghai a lo largo del
río Huangpu. El 50 por ciento del
tráfico marítimo mundial corresponde
al intercambio comercial con China. Foto:
Aly Song / REUTERS |
No hay país latinoamericano
que, hoy en día, no trate de acercarse
a China como una nueva opción para las
relaciones económicas y comerciales.
Lo demuestran los gobiernos que creen en el
libre mercado y en la lucha por la equidad
social, proceso tan venido a menos en las dos últimas
décadas.
Los inmigrantes chinos a América Latina
y el Caribe (ALC) del siglo XXI van sepultando,
con su desarrollo, el pasado semi esclavista
que sufrieron sus antepasados en las plantaciones
de azúcar, algodón y café.
China, en su enlace con el mundo, va construyendo
una nueva historia con ALC, proceso que algunos
denominan como la búsqueda de un “socialismo
sin pobres”. La mirada nostálgica
está basada en los movimientos del no
alineamiento, del tercermundismo y la militancia
antihegemónica.
Detrás de modernos centros comerciales
con productos asiáticos emergen en Latinoamérica
formas distintas de intercambio. Los aportes
de las poblaciones de origen asiático
en América Latina y el Caribe se aprecian
en el arte culinario, en la producción
artística y científica, en la introducción
de técnicas y especies agrícolas,
como en los valores del ahorro, disciplina y
laboriosidad para la empresa y en la inversión
familiar para la educación.
La mayor reforma
China, desde 1971, se reincorpora a la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) como un actor revolucionario,
y en 2001 es aceptada por la Organización
Mundial de Comercio (OMC), adhesión que
supone es la mayor reforma que China ha logrado
en los últimos 25 años.
La recuperación de Hong Kong en 1997 y
de Macao en 1999 fortaleció la posición
diplomática de China y sus reclamos de
reunificación sobre Taiwán. En
2008, China será sede de los Juegos Olímpicos,
en tanto se aprecia mayor apertura a empresas
especializadas en infraestructura.
Hacia la región
La configuración de la distribución
del ingreso en China se asemeja cada día
más a las no equitativas sociedades latinoamericanas.
América Latina significa para China una
fuente de materias primas con alta disponibilidad
de recursos naturales. Las inversiones de las
corporaciones chinas reflejan interés
en minería y forestación (Perú y
Chile), pesca y petróleo (Argentina y
Venezuela), mineral de hierro y acero (Brasil)
y la producción de alimentos de Brasil,
Chile, Argentina y Perú.
En la actualidad, Brasil es el primer socio latinoamericano
de China. Para Argentina, China se ha convertido
en el tercer socio comercial, con exportaciones
concentradas en semillas, frutos oleaginosos,
grasas y aceites vegetales. Nuevas expectativas
abren el Tratado de Libre Comercio (TLC) para
China–Chile. El interés es invertir
en la explotación de cobre y derivados
mediante asociación con firmas nacionales
chilenas.
Grandes cifras
Respecto al petróleo, las importaciones
superiores a los cien millones de toneladas en
2004 no significan un motivo de preocupación
para los analistas chinos sino el hecho que el
50 por ciento de las mismas se origine en el
Medio Oriente, área donde la inestabilidad
política puede producir restricciones
de oferta y afectar la ecuación de suministro.
China es un país determinante en los flujos
del transporte marítimo: El 50 por ciento
del tráfico marítimo mundial corresponde
al movimiento de mercancías de los intercambios
de China.
La participación de firmas de países
latinoamericanos en la expansión de operaciones
comerciales y de vías navegables en el
interior mismo de China (delta del Yangtse) pueden
ser opciones a considerar en materia logística.
Más importante aún es considerar
el impacto que tendrán las inversiones
de firmas chinas en el desarrollo de puertos,
rutas, caminos y vías férreas en
Venezuela y Argentina, para garantizar la rápida
salida de la producción de cereales o
aumentar su participación en las importaciones
chinas.
Dos siglos de migración
Las migraciones más grandes de la historia
se produjeron durante el siglo XIX y primeras
décadas del XX con el desplazamiento de
50 millones de europeos hacia América.
Entre 1821 y 1832 en América Latina y
el Caribe se insertaron 20 millones de inmigrantes.
Fue la escasez de mano de obra europea y asiática
para la agricultura de exportación, la
que causó la importación de mano
de obra semi-esclava, servil.
Los campesinos de las zonas más fértiles
de Guangdong se dirigieron hacia América
del Norte y los más pobres, reclutados
en la costa como coolíes, fueron llevados
por la fuerza o con engaños hacia el Caribe,
América Central y América del Sur
(Brasil y Perú).
Para estos inmigrantes su trabajo dependía
de los vaivenes de la demanda mundial del azúcar,
algodón y café. En el Perú su
inserción se asoció a la explotación
del guano de las islas, a la explotación
del salitre en el norte de Chile y en la construcción
del Ferrocarril de Panamá.
Los chinos ven en sus distintas reformas un intento
de recuperación del atraso económico
y social producido por décadas de políticas
socialistas y por experiencias utópicas
maoístas.
Más de 150 millones de chinos aún
sufren hambre, señalan los últimos
estudios, y en la década del noventa esa
misma cifra de personas salió de la pobreza.
Pero todavía hay grandes contrastes entre
el sur desarrollado y orientado al comercio,
y el norte, dominado por la burocracia estatal.
Sin embargo, ya es un lugar común considerar
que China en los próximos 20 años
será una potencia que compita con EEUU
y dentro de 50 años sería la primera
economía del planeta.
jorgez@telefonica.net.pe
| Gracias
a una alianza estratégica |
Presentan
nuevo modelo de desarrollo
económico para los hispanos en DC |
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| Nitza
Seguí Albino, presidenta ejecutiva
de FIDMi -junto a Juan Murulanda, representante
de Lafayette Federal Credit Union-, explica
a la comunidad los beneficios de “Mi
Tierra”. Foto Alvaro Ortiz/Washington
Hispanic. |
Mitzi
Macias
Washington Hispanic
Integrar a los hispanos al sistema financiero,
para que participen en el desarrollo
económico de sus familias y de la sociedad, es el objetivo común
del Fondo Internacional para el Desarrollo de los Migrantes (FIDMi) y Lafayette
Federal Credit Union y para lograrlo decidieron formar una alianza estratégica.
Esta semana, ambas organizaciones se unieron para crear un nuevo modelo de desarrollo
económico denominado “Mi Tierra”, a través del cual
ofrecerán una serie de servicios financieros integrados a la comunidad
latina. El programa proveerá servicios financieros, educativos, promoción
de programas de alcance comunitario desde su oficina localizada en el 1736 Columbia
Rd, NW, Washington DC.
El modelo de desarrollo consiste básicamente ofrecer una variedad de servicios
financieros en un solo lugar y está orientado a servir principalmente
a todas aquellas personas que nunca han tenido contacto con el sistema financiero
en Estados Unidos.
Al mismo tiempo se promocionará la reinversión y la posibilidad
de ver incrementar el capital.
“ Mi Tierra es un modelo empresarial socialmente responsible que proveerá servicios
educativos y bancarios y que además reinvertirá parte de sus ingresos
generados por sus operaciones financieras en proyectos tanto para el desarrollo
comunitario local como también en los países de origen de los inmigrantes” dijo
Nitza Seguí Albino, presidenta ejecutiva del FIDMi.
Esta alianza estratégica también permitirá sentar las bases
para el desarrollo de los latinos en la ciudad porque muchos de ellos han sido
ignorados por mucho tiempo por el sistema bancario tradicional. Esta nueva iniciativa
favorecerá no sólo a los inmigranntes sino a toda la región.
“ Esta alianza es un paso fundamental hacia el apoderamiento de los inmigrantes
latinos en el área metropolitana de Washington para que participen en
el sistema financiero formal.
Por su parte Gustavo Velásquez, director de la Oficina de Asuntos Latinos
del Alcalde (OLA, por sus siglas en inglés) aplaudió la iniciativa
y expresó que él, al igual que el alcalde de la ciudad, Anthony
Williams, reconocen que estos mecanismos de cooperación entre la comunidad
y el sector financiero, deben servir como modelo a otras instituciones para garantizar
la protección económica y la generación de capital de los
hispanos que viven en Washington DC.
“ Mi Tierra” ofrecerá los siguientes servicios: cuentas de
ahorro,
de cheques, préstamos personales, préstamos para vivienda, préstamos
comerciales. También ofrece envíos de remesas, cambio de cheques
a bajo costo, atención personalizada, así como información
y asesoría financiera, entre otros.
Rev. José E.
Hoyos
Siempre, a diario, los seres humanos tenemos necesidades, los conflictos se
presentan entonces cuando encontramos dificultades para satisfacer nuestras necesidades
o cuando nuestros intereses no están de acuerdo con los intereses de otros.
Un conflicto no es otra cosa que una diferencia entre dos partes.
Algo tan vital, tan natural, tan lógico como el conflicto no puede ser
un asunto negativo, ni dañino en sí mismo. Cuando un conflicto
aparece nos vemos en la necesidad de escuchar y hablar, de buscar la mejor forma
en que las necesidades de ambas partes puedan ser resueltas sin lesionar los
intereses de otros y esto supone miles de estrategias para transformar el conflicto.
Querido amigo(a) lector(a), hay momentos en nuestro diario vivir en los que tenemos
problemas personales o sociales y esos problemas no salen de nuestras mentes
o nuestros estómagos y se convierten en terribles novelas y es por eso
que esas situaciones no nos dejan dormir.
No te acuestes con los malos recuerdos porque así jamás lograrás
saludar en paz el nuevo día. Deja que el ayer sea ayer, perdónate
y perdona de corazón, porque en el perdón hay paz, esperanza y
caridad. Ponte en las manos de Dios, deja que su espíritu te posea y serás
capaz de mirar a los demás con misericordia, entender sus errores y dejar
de lado el odio y el rencor y al hacerlo te estarás amando a ti mismo
y te estarás dando la oportunidad de disfrutar el presente en paz, toma
conciencia de todos los daños causados por la culpa y ábrete a
las inmensas ganancias de un perdón generoso.
El odio y el rencor son como un escape de gas, un agujero negro, un desgaste
de energía; por eso elige: Perdónate y perdona. De esa decisión
depende tu calma y tu felicidad, tu armonía y tu salvación. Imagina
un medidor de energía numerado y con señalizador, que se mueve
de 0 a 100; cuando la aguja está arriba de 50 se lee “proveedores
de energía” y cuando está bajo 50 se lee “agotadores
de energía”. En la primera categoría se ven estos valores:
Esperanza, utilidad, potencia, nuevas posibilidades, no cambio, no elección.
Pues bien, ese medidor está dentro de ti y te conviene mirar bien qué cambios
quieres hacer para poner la aguja en 100 o bien cerca de esta cifra y un camino
es aprovechar talentos ocultos y recursos que nunca has usado o has hecho. Sin
una entrega total, otro camino es mirar hasta qué punto tus recursos están
bloqueados por una fuerza mayor: Las creencias paralizantes. Conócete
bien, valórate al máximo y toma conciencia de todo lo que puedas
lograr, te aceptas y renueva tus sueños.
Deja para mañana lo malo que puedas hacer hoy. En conclusión, acuéstate
con una oración en los labios, toma las cosas con calma, relájate,
medita espiritualmente. El amor es la conciencia de Dios en ti y en los demás. ¡Animo!