| |
El último
mes de 2004 se despidió con pésimas
noticias para muchos inmigrantes, no sólo
por el polémico proyecto Sensenbrenner –que
establece virtualmente la más dura persecución
de inmigrantes en la historia de este país-
sino por la peregrina propuesta que limitaba
al máximo la posibilidad de compartir
una propiedad inmueble con los miembros de una
misma familia, en la ciudad de Manassas (Virginia).
Este hecho alarmó a muchos activistas, pues,
como lo dijimos en Washington Hispanic, se trataba
de una disposición considerada “racista” pues
definía de modo particularmente discriminatorio
el concepto de familia.
Una
casa –de
acuerdo a ese planteamiento-, sólo debería
ser ocupada por parientes inmediatos o “directos”.
Quedaban fuera de este rango los tíos
y los primos de una misma familia. Un sobrino
era considerado como pariente de segundo grado
y sólo se permitía vivir a uno
de ellos en una casa. Varios primos y sobrinos
no deberían vivir bajo un mismo techo,
de acuerdo a esa reglamentación.
Las organizaciones proinmigrantes denunciaron
esta situación, que a todas
luces buscaba expulsar del área a inmigrantes indocumentados, pero también
a aquellos que teniendo documentos no llenaban la condición del parentesco
directo.
|
|
Desde estas páginas varios líderes hicieron notar que la medida
era un duro golpe a nuestra comunidad y al arraigado espíritu de familia
que es parte innata de la cultura hispana que considera a tíos y primos
como familia directa.
Felizmente, el miércoles pasado la razón y la cordura se impusieron
en el Concejo de la Ciudad de Manassas, que mediante votación mayoritaria
revocó la controvertida ordenanza.
Creemos que esta noticia es un buen augurio para nuestra comunidad, porque dicha
revocatoria se consiguió luego de una dura campaña de varias organizaciones,
que se unieron con ese objetivo. Demostró que si nos mantenemos unidos
y participamos plenamente en las reuniones cívicas y políticas
donde se debaten temas que involucran a nuestra gente, estaremos en capacidad
de conseguir muchas más victorias.
|