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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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Actualmente la Casa Blanca discute
con líderes demócratas una enorme medida
legislativa de $150.000 millones para “estimular” la
economía y tratar de evitar que el país
caiga en una recesión. La administración
Bush y los republicanos en el Congreso quieren un
proyecto de ley que incluya mayores recortes a impuestos,
mientras que los demócratas buscan mayores
fondos para ayudar a personas desempleadas y para
programas de cupones de alimentos y otras iniciativas
de asistencia a familias pobres.
Lo interesante de todo este debate es que se está llevando
a cabo muy poco debate y muy poco desacuerdo entre
los legisladores y el presidente. La mayoría
quiere un acuerdo en el que todos queden bien. Y
todo tiene que ver con que estamos en plena contienda
electoral, no solamente para el presidente, sino
también para casi todo el Congreso. Y los
legisladores obviamente quieren regresar a sus puestos.
Es irónico cómo cambia todo cuando
hay una elección. Los demócratas hacen
el intento de llegar a un trato con sus contrapartes
republicanos y la Casa Blanca, pero no hay mucha
queja sobre la idea de incluir recortes a impuestos.
Y por parte de los republicanos, no hay mucha crítica
sobre la búsqueda de más fondos para
programas de asistencia a personas pobres.
A ver cómo lograrán una medida con
recortes de impuestos y fondos para programas domésticos.
Parece que, pase lo que pase, todos están
muy corteses, al menos hasta noviembre.
En otro asunto, lo cortés sí quita
lo valiente. Otra vez la mayoría demócrata
intentó esta semana sobrepasar un veto por
parte del presidente Bush de ampliar el programa
de seguro médico para menores de edad en familias
pobres. Mejor conocida por sus siglas en inglés
SCHIP, el primer mandatario dijo que lo vetó por
muy costoso, y los legisladores no consiguieron suficientes
votos para cancelar ese veto y ampliar el programa
a fin de incluir a una mayor cantidad de familias
pobres.
Y este lunes 28, el presidente Bush dará su último
discurso sobre el Estado de la Nación. Se
espera que entre otras cosas, hablará sobre
lo que califica como “éxitos en Irak”,
y la aprobación de más acuerdos comerciales,
especialmente con Colombia y Panamá. La mayoría
demócrata ha logrado aprobar uno que otro
acuerdo comercial, pero no se espera que lo vuelva
a hacer antes de las elecciones, y menos con Colombia.
Varios legisladores dicen que no están convencidos
con las aseveraciones del gobierno colombiano de
que no hay vínculos con la guerrilla colombiana
de las FARC. El gobierno del presidente colombiano
Alvaro Uribe ha gastado sumas millonarias en cabildeo
aquí en Washington para mejorar su imagen
ante el Congreso estadounidense, pero siempre no
lo ha conseguido, y aparentemente no antes de las
elecciones.
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