| Por
una América segura y una reforma migratoria
justa |
Lanzan
la campaña “Adopte un inmigrante” |
 |
El
cantante de música
norteña Raúl Ayala (der.),
quien es ciudadano
estadounidense adoptó simbólicamente
a una familia indocumentada integrada por
Otilia
Chacón y su hija de 10
años Alejandra Carillas, ambas de
origen
salvadoreño. |
Mitzi Macias
Washington Hispanic
El ciudadano estadounidense de origen mexicano,
Raúl Ayala realizó la primera adopción
simbólica de una familia indocumentada
el jueves 25 de enero en las inmediaciones del
Congreso en Washington, DC.
Con la adopción de Odilia Chacón
y su hija de 10 años Alejandra Carillas,
ambas de origen salvadoreño, se lanzó oficialmente
la campaña “Adopte un inmigrante” .
Esta acción tiene como objetivo recolectar
las firmas de 12 millones de ciudadanos estadounidenses
a través de las cuales se comprometen
en apoyar y “adoptar” simbólicamente
a un inmigrante indocumentado.
La señora Chacón expresó estar
muy emocionada de formar parte de esta campaña
porque su historia es el reflejo de las miles
de vivencias que tienen que atravesar los inmigrantes
para llegar a este país y tratar de sobrevivir
en las sombras.
Odilia Chacón abandonó El Salvador
con su hija en brazos, cuando la menor tenía
tan sólo año y medio, huyendo de
la violencia y en búsqueda de un lugar
seguro donde ofrecerle un mejor futuro a su hija.
Ahora Odilia tiene dos trabajos, y siente que
su vida en Estados Unidos ahora es más
insegura que en su propio país.
“
Tengo miedo que un día venga la señora
que me cuida y me diga que a mi mamá se
la ha llevado la migra”, cuenta Alejandra.
Buscan recolectar 12 millones de firmas
La campaña “Adopte un inmigrante:
Por una América Segura” es una iniciativa
de la Coalición Latinoamericana Internacional
y de la Federación México Unido
que pretende presentar una propuesta de inmigración
justa y comprensiva para que sea tomada en cuenta
en el Congreso. Para ello, el objetivo primario
es recolectar unas 500 mil firmas para poder
introducir su proyecto de ley que está basado
en tres puntos fundamentales.
En primer lugar el proyecto contempla acabar
con el trastorno psicológico que afecta
a más de cuatro millones de niños
estadounidenses por la separación de las
familias como consecuencia de las deportaciones.
También establece poner punto final al
tráfico humano a través de una
migración legal de trabajadores.
“
Nuestra propuesta señala que cada empresa
con por lo menos 10 trabajadores o más
pueda solicitar legalmente un trabajador fuera
de las fronteras de Estados Unidos hasta cubrir
el número de personas que cruzan la frontera”,
explica a Washington Hispanic, Osvaldo Cabrera,
director ejecutivo de la Coalición Latinoamericana
Internacional.
El tercer punto de la propuesta estipula otorgar
la residencia permanente a todos aquellos trabajadores
que vivan por lo menos dos años en Estados
Unidos, trabajen, paguen sus impuestos y no hayan
cometido ningún crimen.
“
Contamos con estudios realizados por la Universidad
de Harvard y de San Diego que avalan nuestra
propuesta. Éste ha sido sólo el
primer paso para poder llegar al Congreso. Hemos
tenido una reunión preliminar con dos
políticos, pero estamos a la espera del
apoyo a través de las firmas que estamos
recolectando”, explica Cabrera.
Esta campaña se originó en Los Ángeles,
California, pero con este lanzamiento en la ciudad
capital, los organizadores confían en
que repercutirá a nivel nacional. Este
fin de semana estarán en Nueva York y
Nueva Jersey recolectando firmas para lograr
adoptar a los 12 millones de inmigrantes indocumentados.
Las personas interesadas en colaborar con la
campaña pueden registrarse y firmar el
formulario que se encuentra en la página
Web www.coalicionla.org o pueden llamar al (213)
627-1497.
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| Alcalde
de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa
plantea durante su visita a Washington DC |
“Educación
y trabajo son las mejores armas contra
las maras” |
 |
Antonio
Villaraigosa en el National Press Club
dijo que “la mejor forma de detener
una bala es con un empleo”, aludiendo
al tema de las pandillas en Los Ángeles. |
Felipe Lagos/WH
“
La mejor forma de detener una bala es con un
empleo”. Con estas palabras, el alcalde
de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa,
se refirió al problema de las pandillas,
el que últimamente se ha agravado en esta
ciudad californiana.
Villaraigosa hizo estas declaraciones en un almuerzo
en su honor hecho en el National Press Club el
miércoles 24, evento que contó con
el apoyo de la Asociación Nacional de
Periodistas Hispanos.
El problema de las pandillas en Los Ángeles
parece estar impulsado por conflictos raciales,
principalmente entre hispanos y afroamericanos.
De hecho, un estudio estima que en Los Ángeles
existen 700 pandillas, con alrededor de 40 mil
miembros en total, un desafío nada menor
al tomar en cuenta la cantidad de policías
que patrullan la segunda urbe más grande
del país.
“
En una ciudad de cuatro millones de personas
tenemos sólo nueve mil 400 policías.
Comparado con Nueva York, que tiene ocho milones
de habitantes, cuentan con 34 mil oficiales.
Por ello, buscamos una aproximación comprensiva
al tema de las pandillas, que no se centre sólo
en opresión, sino también en prevención,
intervención y supresión”,
dijo el alcalde angelino.
En este sentido, Villaraigosa entregó un
alto valor a la educación y al trabajo
como las principales armas para enfrentar el
tema de las pandillas.
“
Yo tuve un hijo en riesgo social, y por eso puedo
atestiguar sobre el poder de la educación,
los servicios sociales y la familia para enfrentar
este flagelo”, dijo.
Especial énfasis puso Villaraigosa a la
educación.
De hecho, apoyó la iniciativa del alcalde
de DC, Adrian Fenty, de tomar el control de las
escuelas para mejorar su nivel.
“
El futuro de la ciudad depende de la calidad
de sus escuelas, y el futuro del país
depende de lo mismo. Ahí está mi
propia historia. Yo tuve la oportunidad de estudiar
y prosperar. El alcalde debe estar involucrado
con el sistema escolar, cosa de lograr el objetivo
final de tener más gente entrando a la
universidad”, recordó.
Villaraigosa también comentó sobre
las últimas redadas que se han estado
aplicando a indocumentados latinos en California,
la última de ellas deteniendo a cerca
de 750 inmigrantes.
El alcalde de Los Ángeles señaló que
la única salida real al tema es con una
reforma migratoria comprensiva.
“
Ya pasó el tiempo de hablar, ahora es
el momento de actuar. Sabemos que la mayoría
de los estadounidenses está de acuerdo
con la propuesta McCain–Kennedy. Además,
debemos aprender de la experiencia de otros países.
Ahí están España e Irlanda,
que vieron de dónde venían sus
inmigrantes e invirtieron fuertemente en esos
países para detener el flujo. De todas
formas, en Estados Unidos hay que crear una vía
a la ciudadanía, al mismo tiempo de fortalecer
las fronteras. Esto tendrá más
resultados que las redadas por sí solas”.
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| Autoridades
locales y federales declaran lucha sin cuartel
contra antisociales |
Los Ángeles: “La
Capital Mundial de las Pandillas” |
 |
Según
un estudio de Advancement Project, la ciudad
de Los Ángeles tiene actualmente
700 pandillas con más de 40.000
miembros. |
Liliana Escalante
Especial Washington Hispanic
Un verdadero terremoto sacudió a la ciudad
de Los Ángeles, ocasionado por un estudio
solicitado por un comité del Concejo de
la ciudad a la agrupación Advancement
Project sobre el problema de las pandillas en
esta ciudad.
La investigación califica a Los Ángeles
como la capital mundial de las pandillas, con
más de 700 de estos grupos antisociales
que albergan a casi 40 mil miembros y revela
que todos los esfuerzos realizados hasta ahora,
para poner remedio a este flagelo social, han
sido un fracaso.
Ante estas noticias y las alarmantes cifras proporcionadas
por la policía de Los Ángeles -el
año pasado, la delincuencia en general
disminuyó un 8% mientras que la violencia
pandillera creció en un 14%- las autoridades
de la ciudad y del gobierno federal salieron
al frente y anunciaron una lucha sin cuartel
contra estos grupos y lo hicieron en el área
de Harbor-Gateway al sur de Los Ángeles,
en pleno corazón de la pandilla hispana “Calle
204”. En esa zona, en los últimos
meses, se ha desatado una serie de ataques raciales
entre pandillas hispanas y afroamericanas que
ha provocado una ola de crímenes.
Hasta ese peligroso lugar llegó el alcalde
de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa,
acompañado de altos representantes del
Departamento de Policía, del Sheriff,
de la Fiscalía, del Distrito Escolar,
del FBI, y del Buró de Alcohol, Tabaco
y Armas. Villaraigosa dijo que el objetivo es
desarticular a estos pandilleros con un programa
que espera sea un “Plan Modelo” para
el resto del país. “Nadie debe temer
por su vida por el color de su piel”, sostuvo
el alcalde al informar que este esfuerzo conjunto
abarcará trabajos de inteligencia, vigilancia,
prevención, mayor patrullaje y leyes más
severas para arrestos y castigos.
Connie Rice, autora del reporte, ha dicho que
tras décadas de luchar contra las pandillas
poco o nada se ha logrado, ya que todo se ha
realizado sin coordinación y por eso hoy
hay seis veces más pandilleros que hace
25 años.
No todas fueron malas noticias para Los Ángeles.
Rice afirma también que la mayor parte
de esta gran ciudad es segura, pero hay zonas
con gente pobre e inmigrante en donde la violencia
parece ya endémica, debido a la presencia
de las pandillas que, ante la ausencia de un
programa coordinado, se han adueñado de
sus calles. Hace falta oportunidades de trabajo
y desarrollo, destaca el informe.
El estudio sugiere además que una manera
efectiva de luchar contra estos grupos antisociales
es nombrando un “Zar” que estaría
al frente de un “Departamento de Seguridad
Vecinal” para vigilar el trabajo de los
23 programas que existen en Los Ángeles
contra las pandillas y que cuestan anualmente
82 millones de dólares. Con este dinero,
sostuvo Rice, se puede poner en práctica
este plan sin necesidad de invertir más
fondos.
Para los vecinos de esta jurisdicción “es
necesario hacer algo y hacerlo ya”, nos
pidió Rosa Saavedra, una mujer que vive
hace 30 años en esta área y que
constantemente es testigo de las balaceras que
se desatan entre jóvenes hispanos y afroamericanos
a cualquier hora del día.
Para el director del FBI, Robert S. Muller III,
la necesidad de que el gobierno federal se involucre
en esta lucha en Los Ángeles es por que
las pandillas se han vuelto un problema nacional
que ha cruzado fronteras.
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