| Un nuevo
plan de salud, bueno para la digestión |
Por: María
Elena Salinas
Arnold
Schwarzenegger está preocupado por la salud de los
residentes de California. Está alentando a las personas
para que incorporen las ciruelas secas –o ciruelas
pasas- en sus dietas, proclamanda enero de 2007 como “El
Mes de la Salud Digestiva con las Ciruelas Secas de California”.
Ah, y a propósito, también está proponiendo
que todos los californianos tengan acceso al seguro médico.
Es curioso ver cómo algunas historias generan titulares
más que otras. Pero la verdad es que estas dos propuestas
tienen intenciones similares. Ambas podrían beneficiar
la salud de los californianos y contribuir además
a la economía del Estado.
En lo que se refiere a las ciruelas pasas, éstas contienen
una extraordinaria combinación de nutrientes, y ayudan
a mejorar la buena salud digestiva, según los expertos.
El gobernador dice que consumiendo ciruelas secas los californianos
no sólo mejorarán su salud sino que también
ayudarían a reforzar la industria agrícola
del estado. California produce 99 por ciento de las ciruelas
distribuidas en el país y 60 por ciento del suministro
mundial.
Para quienes se oponen a la otra propuesta de Schwarzenegger
sobre la salud, no sería mala idea que incorporen
ciruelas a su dieta, ya que algunos aspectos serán
difíciles de digerir. El gobernador que llegó al
poder en 2003 negando a los inmigrantes indocumentados el
derecho a una licencia de manejar, ahora propone un plan
que le dé acceso a seguro de salud a todos, sin importar
su estatus legal.
Efectivamente, el gobernador republicano se mueve hacia el
centro con esta idea, pero al margen de si lo hace por motivos
políticos –ahora que los demócratas están
de moda- su propuesta tiene un perfecto sentido común.
Al presentar el plan, Schwarzenegger recordó a todos
que “no existe un debate acerca de si se debe proporcionar
cuidado médico a personas que están en el país
ilegalmente”. La ley federal requiere que cualquier
persona que se aparezca en una sala de emergencias, sea atendida. “La
pregunta es: ¿Cómo atenderlos de la manera
menos costosa posible?”.
Cuesta miles de dólares tratar un simple sangrado
de nariz, dijo el gobernador, cuando muchos pacientes podrían
ser atendidos por un médico por mucho menos. Unas
60 salas de emergencia se han visto obligadas a cerrar sus
puertas en California durante la última década
porque no daban abasto con los gastos de dar tratamiento
a personas que no tenían seguro de salud.
Aproximadamente 6,5 millones de californianos no tienen seguro
médico. Una quinta parte de la población del
Estado. Más de un millón son niños y
de éstos 13 por ciento son niños indocumentados.
Proporcionar seguro de salud a quienes no lo tienen podría
costar hasta 12 mil millones de dólares al año,
entre 250 y 400 millones para los niños solamente.
Un costo que, según Schwarzenegger, sería compartido
por los pacientes, el gobierno, los empleadores y proveedores
médicos.
Pero por muy costoso que sea, es menos que tener que lidiar
con los elevados costos de atención médica,
primas y pagos colaterales. Eso sin mencionar que los precios
del seguro de salud aumentan al doble de la inflación
y los sueldos.
Los argumentos del gobernador serán difíciles
de vender a aquellos que no pueden ir más allá de
sus pasiones anti-inmigrantes. Aún antes de que el
plan se presentara oficialmente, un sondeo hecho a nivel
nacional por el Instituto de Investigación de Políticas
y Encuestas de la Universidad Pública de San José,
mostró que mientras un 52 por ciento de los encuestados
piensa que el Estado debe garantizar seguro de salud para
todos, apenas un 37 por ciento apoyó la idea cuando
se enteraron que los inmigrantes indocumentados serían
incluidos. No sorprende que la mayoría de ellos sean
partidarios republicanos de Schwarzenegger.
Como tantas otras modalidades que salen de California, el
gobernador espera que su propuesta de salud cree un modelo
que el resto de la nación pueda seguir. La falta de
seguro de salud es uno de los problemas más serios
del país. Más de 45 millones de estadounidenses
están sin seguro. Si cada uno aceptara la sugerencia
de agregar ciruelas a su dieta, la idea quizás sería
más fácil de digerir.
(*) Maria Elena Salinas es autora del libro "Yo soy
la hija de mi padre: Una vida sin secretos". Distributed
by King Features Syndicat.
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