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| Ciegos,
sordos o indiferentes |
Rev. José E.
Hoyos
Ludwig Van Beethoven
pensó en el suicidio debido a su sordera.
El mismo lo confiesa en la carta de Testamento
dirigida a sus hermanos. A ellos y a nosotros
nos dejó una lección de vida al
confiar que no cayó en la loca tentación
del suicidio gracias a la virtud y a su amor
al arte.
Hoy se habla poco de los valores y sobre todo
de la virtud. Las virtudes equivalen a mejorar
nuestra existencia. Se reconoce que hay una crisis
de valores, una inversión en la escala
de valores. Para muchos, que son indiferentes,
valen más las cosas que las personas.
Poner de moda las virtudes o los valores es un
reto para todos los que soñamos con un
mañana lleno de esperanza. El mismo Jesucristo
después de explicar sus parábolas
o enseñanzas les decía a los que
le seguían: “El que tenga oídos
que oiga”. Si hay seres ciegos, sordos
o indiferentes para descubrir los valores hay
que mostrárselos, enseñárselos
por medio de la educación y del ejemplo;
ejemplo que es para imitarse si es bueno o rechazarse
si es malo. La educación que tenga en
cuenta siempre los valores es la que nos hace
falta en el mundo de hoy.
Para el bien vivir, el hombre necesita un código
de valores, valores que están contenidos
en el decálogo de los mandamientos de
Dios, que no sólo son las bases de las
constituciones políticas de los pueblos
sino el núcleo de la ética. La ética
nos enseña a comportarnos como hombres,
es decir, de acuerdo con nuestra recta razón.
Las creencias religiosas, sus principios y mandatos,
son pautas que nos guían hacia los fines
supremos de la vida; ésta es la enseñanza
o fin de toda la religión. De esto nos
habla la vida mística de los santos, quienes
ejemplificaron y guiaron sus vidas por la senda
del bien, iluminados por la estrella de Belén.
Para estos fines hay que educar al hombre en
pos de una sociedad que satisfaga nuestra promoción
hacia la felicidad. El hombre debe descubrir
o crear los valores, aunque inconscientemente
pasamos indiferentes por la vida. Sin percatarnos
que existen detalles, cualidades o perfecciones
en todos los seres, que nos indican la utilidad,
lo vital, lo lógico, lo estético,
lo ético, lo religioso. Ortega y Gasset
dice: “Los especialistas son los nuevos
bárbaros del siglo XX, son gente deshumanizada”.
| Dos
jóvenes lo asaltan tras recibir propina |
Armados
con una pistola ingresan a su
apartamento y roban a ex alcalde de DC |
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| Marion
Barry, ex alcalde de DC y actual miembro
del Consejo de la Ciudad asegura que no presentará cargos
contra los dos jóvenes que lo asaltaron
el lunes 2 |
Mitzi Macias
Washington Hispanic
CVíctor Caycho
Washington Hispanic
Primero fue el jefe de la Policía Metropolitana
de Washington, DC, Charles H. Ramsey, a quien
en junio de 2005 le robaron su auto Ford Crown
Victoria estacionado cerca de su casa. Ahora,
en el primer día laboral de 2006 le
tocó el turno al ex alcalde de la capital
de la Nación y hoy miembro del Consejo
de la Ciudad, Marion Barry.
El lunes 2, a las 9:30 de la noche, Barry,
de 69 años de edad, fue asaltado a punta
de pistola en su propia casa por dos jóvenes,
ambos de origen afroamericano como el ex alcalde.
El hecho delictivo conmocionó al populoso
vecindario de la zona Sureste de DC, a cuyo
Ward 8 él representa, así como
a la policía metropolitana, cuyo jefe
lucha por devolver la tranquilidad y la seguridad
a la población. En esa zona también
se llevaron el auto de Ramsey, seis meses atrás.
El mismo Marion Barry dio a conocer en conferencia
de prensa los detalles del asalto. Paradójicamente,
los autores del latrocinio fueron los mismos
que minutos antes lo ayudaron a llevar bolsas
con comestibles desde su auto hasta el tercer
piso del elegante edificio donde reside, en
el bloque 2600 de Douglas Place.
Al término del servicio ambos recibieron,
como recompensa, una buena propina. Pero al
notar lo “abultada” de la billetera
del ex alcalde, ellos quisieron más
dinero.
Luego de unos minutos regresaron, tocaron el
timbre y el propio Barry les abrió la
puerta. Entonces lo empujaron, lo llevaron
hasta la cocina adyacente y apuntándole
con el arma le exigieron dinero. Se llevaron,
según dijo el ex alcalde, unos 200 dólares,
sus tarjetas de crédito y su licencia
de conducir.
Al día siguiente le fue retornada la
billetera y las tarjetas así como la
licencia, aunque sin el dinero, encontradas
por un transeúnte.
El concejal expresó a sus atacantes
que no sentía ninguna animosidad, les
invitó a que se entreguen a la policía
y dijo públicamente que si lo hacen
no formulará cargos contra ellos.
Sin embargo, expresó sentirse “algo
herido” por el asalto, debido a que durante
su trayectoria como funcionario siempre se
dedicó a proponer leyes a favor de los
jóvenes.
La policía cree que los asaltantes conocen
a Barry pero que no pudieron resistir la tentación
de robarle cuando vieron llena su billetera.
Al respecto, los departamentos de policía
de varios condados recalcaron, al inicio de
2006, una serie de recomendaciones para prevenir
robos en las calles, en las tiendas y en los
domicilios. Entre las principales sugerencias
se encuentra la de “no exhibir grandes
cantidades de dinero u otros objetos tentadores
como joyas o vestidos costosos”.
Pero también aconsejan: “Si alguien
intenta robarle, 0no resista. Entregue la propiedad
exigida y no ponga en riesgo su vida. Luego,
reporte el hecho a la policía tan pronto
como le sea posible”.
También indican a las víctimas
de un robo que “intenten describir al
atacante con precisión. Sus acciones
pueden proteger su vida, hacer posible que
la policía arreste al atacante y prevenir
que otras personas se conviertan en nuevas
víctimas”.