Doce
trabajadores de Virginia Occidental perecieron
al inicio del año, en una fatídica
tragedia que nos debe mover a reflexión
y cuyo sacrificio debemos valorar en toda su
dimensión.
Dichos mineros desarrollaban una dura y riesgosa
labor, que la mayoría de quienes vivimos
en este país observamos muy de lejos. Ellos
trabajaban diariamente –junto a miles más
que lo siguen haciendo en toda la Nación-,
en el interior de enormes galerías en el
subsuelo, con el propósito de extraer carbón,
un recurso poco apreciado por muchos pero que es
una materia primordial en la producción
de energía en Estados Unidos.
No todos conocen que el carbón, menos caro
que el petróleo o el gas natural y mejor
aceptado que la energía nuclear, se extrae
en una cantidad estimada en unos mil millones de
toneladas anuales, y que genera el 50 porciento
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de la electricidad que mueve a Estados Unidos
y lo convierten en la gran potencia mundial.
En comparación, el gas natural produce
cerca del 20% de la energía, y un porcentaje
similar nace de las centrales nucleares, mientras
que el petróleo y las energías
renovables sólo generan el 5 por ciento
de la electricidad.
Por
lo demás, el Estado de Virginia Occidental
cuenta con 261 minas –de las 1.379 existentes
en todo el país-, que lo colocan en el segundo
lugar de Estados Unidos detrás de Wyoming.
En dichos yacimientos se están aplicando
las tecnologías del llamado “carbón
limpio”, para que el producto sea menos
contaminante.
Con todos los riesgos que esto acarrea, estos
hombres enfrentaron valerosamente su destino,
junto a sus abnegadas familias. Para éstas dirigimos nuestras
plegarias y a la vez rogamos para que una tragedia como esta nunca más
se repita. |