Washington Hispanic logo
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link

 

Divider Contact Us page link Divider Past Issues page link Divider El tiempo en la region, weather channel page link
especial
 
Piden investigar causas del fatídico accidente y fallas de comunicación
Tragedia en mina Sago enluta doce familias en Virginia
Anna Casto (izquierda), del condado de Lewis (Virginia Occidental) y Deborah Nuzum (derecha), del condado de Upshur, lloran y expresan su indignación por los errores de comunicación que los llevaron a creer que sus familiares mineros estaban vivos.




Doce mineros murieron a unos ochenta metros bajo tierra, en Virginia Occidental, al quedarse sin oxígeno y asfixiarse por una gran cantidad de monóxido de carbono que se desprendió tras una fatídica fatal explosión que derrumbó la galería de una gran mina de carbón donde se encontraban, en las primeras horas del lunes 2.
El grupo se había internado en la mina para reanudar los trabajos suspendidos por el feriado de Año Nuevo, sin imaginarse que la muerte los esperaba a unos 260 pies bajo la superficie.

Otro trabajador, identificado como Randal McCloy, de 26 años, fue el único del equipo que logró ser rescatado con vida.

Trágico error
Cuando la ambulancia transportó al sobreviviente rumbo al hospital Ruby Memory, cerca de la medianoche del martes 4, los familiares de los demás mineros aplaudieron eufóricos, pues un mensaje telefónico, que posteriormente se determinó que había sido equivocado, les indicó que el resto de trabajadores atrapados estaba con vida. Efectivamente, los cuerpos de los otros doce mineros fueron encontrados en la misma área donde se ubicó a McCoy, pero muertos.

La confusión fue total, hasta el gobernador de Virginia Occidental, Joe Manchin, dijo: “hay doce sobrevivientes”.
Familias enteras gritaron de alegría. Padres, cónyuges y los hijos de los trabajadores corearon “¡están vivos!”, y estallaron de gozo, pensando que se había producido un milagro.

“ Todos murieron”
Tres largas horas después, el presidente ejecutivo de la compañía minera International Coal Group (ICG), Ben Hatfield, se enfrentó a la prensa para contar la dolorosa verdad.

“ Los doce mineros restantes que se encontraban en la estructura de la barricada fueron declarados muertos por los expertos médicos de las brigadas de rescate”, informó.

Hatfield reconoció que “el informe inicial de los equipos de rescate del comando central dio a conocer que había múltiples sobrevivientes”, pero añadió que “esa información fue un malentendido”.

“ Lo que pasó –explicó-, fue que en unas vagas conversaciones efectuadas por teléfonos celulares apareció esta mala comunicación con el equipo de rescate subterráneo al centro de mando y eso fue recogido por personas que simplemente oyeron por casualidad esas conversaciones”.

“ La información corrió como reguero de pólvora, porque provenía dcel centro de mando, pero resultó ser una mala información”, insistió Hatfield.

Durante tres días, las brigadas de socorro intentaron rescatar al equipo de mineros atrapado en una galería derrumbada de una mina de carbón en Virginia Occidental. Sólo uno fue salvado, el resto estaba muerto.

Abren investigación
Sin embargo, el presidente del Sindicato Unico de Mineros con base en Fairfax (Virginia), Cecil Roberts, criticó duramente los errores de comunicación que llevaron a los familiares de los mineros muertos a creer que habían sobrevivido.

“ Permitir eso durante tres horas es algo inexcusable”, afirmó Roberts, quien urgió a las autoridades federales y estatales a investigar “cómo pudo haber ocurrido esto”.

A estas declaraciones se sumaron los deudos, uno de los cuales dijo sollozante que en la mina se habían producido 208 violaciones de la seguridad.

Las autoridades gubernamentales reaccionaron inmediatamente y el miércoles 4 el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan anunció la apertura de una investigación para establecer las causas de “esta tragedia”.
“ Nuestros corazones y nuestras plegarias están con las familias de las víctimas y de toda la comunidad de Virginia Occidental”, dijo..

Su juventud lo salvó

El único sobreviviente de los mineros atrapados por la explosión en la mina de carbón Sago, Randal McCloy, de 26 años de edad, se encuentra al cierre de esta edición en condición crítica debido a que uno de sus pulmones resultó muy dañado por el monóxido de carbono.

Sin embargo, los médicos del hospital Ruby Memory, de Virginia Occidental, confían en que se recuperará y podrá contar lo que pasó con el resto de sus compañeros, que fueron encontrados cerca de donde se le rescató.

McCloy se encuentra en una unidad de cuidados intensivos bajo sedantes y con un respirador artificial que ayuda al pulmón más sano.
Los especialistas aducen que quizás la juventud de McCloy lo salvó. Era el más joven de los trece mineros que habían sido atrapados.
Fuentes allegadas a la compañía minera indicaron que la mayoría de los trabajadores fallecidos eran veteranos en el oficio y bordeaban los 50 años de edad.