Washington Hispanic logo

 

Tormentas políticas para 2006

Por: María Elena Salinas

En el mundo de las noticias uno nunca sabe cuál será la próxima tragedia, el siguiente escándalo político, la nueva amenaza a la humanidad o el personaje del momento que tendremos que cubrir. Por ejemplo, quien se iba a imaginar que en un solo año se darían tantas tragedias humanas y pérdidas de vidas, la mayoría causadas por la Madre Naturaleza. Pero por muy impredecibles que sean las noticias, si 2005 fue el año de los desastres naturales, 2006 bien podría ser el año de las tormentas políticas en América Latina.

Los que cubrimos este hemisferio estaremos bastante ocupados. Aquí, en Estados Unidos, se realizarán las elecciones congresales de medio término, con encendidos debates sobre inmigración y la guerra en Irak. Pero en América Latina no habrá una ni dos sino diez elecciones presidenciales.
El año político comenzará a mediados de enero con la segunda vuelta en Chile en la que la candidata socialista Michelle Bachelet podría convertirse en la primera mujer presidente en América del Sur. Otra mujer, también, podría ser elegida como mandataria en Perú, donde la derechista Lourdes Flores encabeza las encuestas. Esos comicios serán en abril y que no le sorprenda a nadie si el ex presidente Alberto Fujimori influye en el resultado aunque siga encarcelado en Chile.

En la inestable nación haitiana y la generalmente tranquila Costa Rica, las elecciones presidenciales se realizarán en la primera parte del año. Y en mayo los colombianos podrían reelegir al presidente Álvaro Uribe, cuya retórica de mano dura contra los grupos armados al margen de la ley le ha ganado adeptos. A finales de junio la atención mundial sin duda estará fijada en el Mundial de Fútbol en Alemania. Pero la primera semana de julio los mexicanos van a tener que dejar a un lado momentáneamente su deporte nacional para enfocarse en las elecciones en su país.

Hay mucho en juego en esos comicios. En 2000 la meta era sacar al PRI del poder luego mantenerse en control del gobierno durante más de siete décadas. Había altas expectativas que Vicente Fox sería el presidente del cambio. Sin embargo, ha resultado una decepción para muchos mexicanos, no sólo por considerar que no logró cumplir sus promesas de campaña sino porque el país está inmerso en una ola de violencia, secuestros, narcotráfico y escándalos políticos.

Por eso esta vez la contienda está abierta y los votantes tratan de ver cuál es el candidato menos peor. No saben si darle una oportunidad al “panista” Felipe Calderón, si cambiar el rumbo del país eligiendo al izquierdista Andrés Manuel López Obrador, o volver al pasado votando por Roberto Madrazo. Y por primera vez en la historia los mexicanos en el extranjero tendrán voz y voto.
En Brasil aún no está claro si el presidente Ignacio Lula da Silva se lanzará a la reelección en octubre y en Ecuador hay apuestas para ver cuanto tiempo podría pasar antes de que un nuevo mandatario ecuatoriano vuelva a ser depuesto.
Hacia el fin de año las elecciones en Nicaragua seguramente harán titulares mientras el país sigue luchando contra los fantasmas políticos del pasado. Una sentencia carcelaria para el presidente Arnoldo Alemán y el desgaste de Daniel Ortega no ha evitado que estos dos hombres desprestigiados sigan ejerciendo una enorme influencia política en el país.
Y para cerrar 2006, si la oposición venezolana no se pone las pilas y se organiza, el presidente Hugo Chávez seguramente logrará un control aún mayor de su autodenominada revolución bolivariana. Su retórica antiestadounidense no sólo lo ha convertido en el peor dolor de cabeza para Estados Unidos, sino en el líder más influyente de América Latina.
No sabemos que noticias nos traerá 2006, pero no hay duda de que tendremos que poner mucha atención a las tormentas políticas que este año llegarán con toda su furia a América Latina.