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Muchas
preguntas siguen flotando en la opinión
pública, estremecida por la serie de accidentes
fatales que siguen ensangrentando las pistas en
el área metropolitana de Washington, DC.
La primera de ellas es por qué las autoridades
permiten la realización de carreras ilegales
de autos en diversas zonas alejadas de la región,
como la que se programó –con público
espectador incluido- en la Ruta 210 que cruza el
Condado de Prince George’s, en Maryland,
y que el sábado 16 dejó un saldo
de ocho víctimas fatales y más de
una docena de heridos graves.
Las declaraciones del presidente del Consejo de
Acción del Area de Carreteras de Indian
Head, que publicamos en esta edición, son
muy expresivas. El manifestó que mucha gente
se ha quejado por estas competencias ilícitas,
pero que esos sucesivos reportes han caído
en saco roto.
Resulta sorprendente su afirmación de que
las carreras ilegales en esa autopista de Prince
George’s, “han sido un problema conocido
desde hace 20 años o más”. |
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Se
sabe asimismo que esta situación ha sido
tratada de manera directa con el jefe de la policía
de dicho condado, Melvin High.
¿
Qué soluciones se han logrado hasta el momento?,
es la pregunta que se hace la opinión pública. ¿Es
cierto que el día de la referida tragedia
algunos conductores avisaron al teléfono
de emergencias de la policía para alertar
sobre esa carrera ilegal que se estaba realizando
en la madrugada? Todavía no hay respuestas
apropiadas.
Creemos que las autoridades deben tomar cartas
en el asunto de manera inmediata. Ya la organización
nacional Defensores por la Seguridad en las Carreteras
ha alertado sobre la necesidad de medidas legislativas
urgentes, ante las carencias que se advierten en
Maryland, Virginia y el Distrito de Columbia.
No hay que esperar que se produzcan nuevas tragedias
para volver a discutir el problema. Para ello es
necesario tomar acciones inmediatas. El balón
está ahora en manos de las asambleas legislativas
estatales correspondientes y del gobierno local
de DC. |