Washington Hispanic logo

 

En busca del voto tejano

Por: María Elena Salinas

Hace un par de meses los analistas políticos en Texas se quejaban porque la legislatura no logró adelantar las elecciones primarias del 4 de marzo al 5 de febrero. Algunos le restaban importancia al papel que pudiera tener el estado en decidir quiénes serían los nominados a la presidencia si Texas no participaba junto con otros estados grandes en el "Súper Martes". Se escuchaban comentarios como "Ahora Texas va a ser irrelevante en el proceso político".

Sin embargo, en esta temporada de primarias que ha resultado ser totalmente impredecible, Texas va a terminar celebrando la primaria más importante de la elección.

Ya que el senador John McCain tiene prácticamente asegurada la nominación republicana, la atención está enfocada en la contienda demócrata –que tiene a los seguidores de la política mordiéndose las uñas- y en los votantes tejanos que podrían decidir quién será coronado como el nominado.

Nunca antes el voto hispano había jugado un papel tan importante en la carrera por la Casa Blanca y nunca antes había sido tan codiciado el voto de los tejanos. Los hispanos representan el 25 por ciento del electorado en Texas y se espera que sean casi la mitad de los que acudan a las urnas a votar. Así es que no le debería sorprender a nadie que mientras el senador Barack Obama estaba celebrando sus victorias en Virginia, Maryland y Washington DC, el 12 de febrero, la senadora Hillary Clinton estaba en Texas recibiendo flores de un niño vestido de charro.

Si es que Clinton va a recuperar su liderazgo en la contienda demócrata va a tener que retener el apoyo mayoritario que hasta ahora había gozado entre los hispanos y si Obama quiere cimentar su leve ventaja tiene que atraer a los hispanos indecisos y tratar de robarle a su rival algunos de sus fieles seguidores.

¿ Cómo lo van a lograr? Lydia Camarillo, del Proyecto de Registro de Votantes del Suroeste, dice que la clave para ganarse el voto latino en Texas es entender que los tejanos no quieren el muro. "La vida en la frontera es diferente a la del resto del país", explica. "Cruzamos la frontera para ir a comer, para ir de compras, para visitar a nuestras familias", añade. Los tejanos no quieren que los dividan.

En esencia, lo que dice Camarillo es que para ganarse los votos y corazones de los latinos en Texas los senadores Clinton y Obama van a tener que declararse en contra del muro que se construye en la frontera con la intención de evitar la entrada de indocumentados. Eso quiere decir que van a tener que explicar por qué votaron a favor del muro en el Senado y presentar detalles de cómo piensan frenar su construcción.
El profesor Rodolfo Rosales, de la facultad de ciencias políticas de la Universidad de Texas, en San Antonio, está de acuerdo. "Texas tiene el más alto porcentaje de mexicanos en Estados Unidos", afirma. "Algunos han estado aquí por varias generaciones. No es que cruzaron la frontera sino que la frontera los cruzó a ellos", añade.

Las expectativas para el debate en Austin el 21 de febrero, transmitido por CNN y Univisión, son altas. "Los candidatos tienen que aprovechar la oportunidad para ser específicos sobre sus propuestas. Ya no pueden simplemente lanzar frases bonitas y esperanzadoras sobre cambio y un nuevo liderazgo", dice Rosales.

Según el profesor, además del tema de la reforma migratoria y el muro hay dos asuntos cruciales para los tejanos que los candidatos tendrán que discutir: El serio problema de la disparidad en los fondos para las escuelas, ya que algunos distritos escolares en Texas están entre los más pobres del país, y los sueldos que ganan están entre los más bajos de la nación.

En inglés o en español, en pueblos fronterizos o grandes metrópolis, en restaurantes Tex-Mex o pupuserías salvadoreñas, los candidatos demócratas van a tener que asegurarse que lo que digan y como lo digan satisfaga las necesidades de los tejanos antes de que logren ganarse sus tan deseados votos el 4 de Marzo y, quizás con suerte, ganarse la nominación presidencial de su partido.

(c) 2008 by Maria Elena Salinas