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| Para
voluntarios interesados en educar a la comunidad
latina |
| Curso
para promotores de salud realiza LCDP |
|
Esta
es la generación 2007 de promotores
de salud de LCDP. Las incripciones para
la versión 2008 están abiertas
hasta el 18 de febrero. Gentileza LCDP.
|
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Desde 1983, la Oficina de Salud y Alcance Comunitario
de La Clínica del Pueblo capacita a miembros
de la comunidad para ser promotores de Salud.
El objetivo del curso es capacitar a personas
que quieran ser voluntarios de la clínica
para entregar consejos preventivos y de salud
general a la comunidad hispana.
Sorangel Posada fue una de las graduadas del
año pasado, y compartió su experiencia
con Washington Hispanic. “Me enteré por
SaludGuía que la Clínica del Pueblo
iba a hacer el curso. Yo estaba trabajando en
temas relacionados a la salud, y me llegó en
el momento precisio. Llamé a la clínica,
les dije que estaba interesada y me dieron una
cita para una entrevista. Luego me llamaron para
decirme que estaba en el curso. La recepción
en LCDP fue maravillosa. Para mí fue algo
que hizo que mis conocimientos se ampliaran mucho
más. Los promotores entregamos un mensaje
a la comunidad con temas relacionados a la salud,
para que aprendan a vivir con un estilo de vida
más sano. Les decimos cómo pueden
ir cambiando poco a poco sus comportamientos
con respecto a la salud. Creo que los promotores
abogan mucho por las personas”, dice Posada.
Respecto de la recepción de la comunidad
al trabajo de las promotores de salud, Posada
dice que “la gente está muy agradecida
por lo que hacemos por ellos. Siento que es algo
que la clínica entrega y que es muy importante,
porque ayuda muchísimo. Para mí ha
sido muy gratificante. Todos los días
se aprenden cosas nuevas, de las personas, de
mi labor en la clínica y de las capacitaciones
que recibo. Me llena totalmente”.
Cómo aplicar
La coordinadora de Ferias de Salud de LCDP, Carolina
Torres, dice que la clínica programó la
capacitación para los fines de semanas,
dado el carácter voluntario de la iniciativa. “El
entrenamiento dura cinco días y será durante
los fines de semana, ya que sabemos que la gente
tiene que trabajar durante los días hábiles.
Comienza el 25 y 26 de febrero y continúa
el 1 y 2 de marzo. Termina el domingo 9 de marzo”,
dice Torres.
Los interesados deben llamar al (202) 448 2854,
donde se les hará una pequeña entrevista
telefónica para que expliquen el porqué desean
participar en la capacitación, entre otras
cosas. La inscripción se cierra el 18
de febrero.
“
Es muy importante saber cuál es su disponibilidad,
porque queremos que la gente sea capaz de hacer
el compromiso con la comunidad. Luego deben llenar
una hoja de inscripción para que nos digan
qué han estudiado, qué tipo de
instrucción tienen. Mucha gente de nuestros
países que se han inscrito son profesionales
de la salud y tienen experiencia de una manera
u otra”, dice Torres.
La capacitación es gratis, y se proveerá desayuno
y almuerzo. Además, si los voluntarios
tienen hijos se les otorgará cuidado de
niños y quienes cumplan con el curso completo
recibirán un diploma.
“
Pienso que es la mejor oportunidad para empezar
a hacer cambios en nuestra vida y buscar la manera
para hacer lo mejor que hace LCDP, capacitándonos
de una manera muy dinámica. No va a ser
como ir a la escuela y sentarnos a aprender.
Todos vamos a participar”, concluye Sorangel
Posada.
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| El
fenómeno es bien conocido para
psicólogos y profesionales de
salud mental |
| La
gente gasta más cuando está triste |
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El
estudio encontró que la disposición
a gastar sin restricciones entre personas
tristes ocurre principalmente cuando
sus tristezas desatan una mayor enfoque
en sí mismas. AP.
|
Por Mark Jewell
AP
La gente suele gastar mucho más dinero cuando va de compras triste,
especialmente cuando están ensimismadas, revela un estudio.
Participantes en el estudio que vieron un video triste pagaron casi cuatro
veces más por una botella de agua que un grupo que vio un video emocionalmente
neutral.
El fenómeno de que la tristeza hace gastar más es bien conocido
para psicólogos, anunciadores y compradores, y ha sido documentado en
un estudio similar del 2004.
Pero el nuevo estudio dado a conocer por científicos de cuatro universidades
va más allá, al tratar de responder si la tristeza temporal por
sí misma puede desatar tendencias de despilfarro.
Detalles del estudio
El estudio encontró que la disposición a gastar sin restricciones
entre personas tristes ocurre principalmente cuando sus tristezas desatan una
mayor enfoque en sí mismas. Esa respuesta fue medida contando cuán
frecuentemente los participantes usaban referencias a "yo", "mí" y "mi" al
escribir un ensayo sobre cómo una situación triste como la narrada
en el video les afectaría personalmente.
El breve video era acerca de la muerte del mentor de un niño. Otro grupo
vio un video sobre el Gran Arrecife de Coral, frente a las costas de Australia.
Como promedio, el grupo que vio el video triste ofreció pagar casi cuatro
veces más por una botella de agua que el grupo que vio el video sobre
los corales, de acuerdo a investigadores de las universidades de Harvard, Carnegie
Mellon, Stanford y Pittsburgh.
Treinta y tres sujetos — adultos jóvenes que respondieron a un
anuncio que ofrecía 10 dólares por su participación — recibieron
la oportunidad de usar parte de ese dinero para comprar la botella. El grupo
triste ofreció un promedio de 2,11 dólares, mientras que el otro
grupo ofreció 56 centavos.
Pese a la enorme diferencia, miembros del grupo que vio el video triste insistieron
en que el contenido emocional de la pieza no tuvo nada que ver con su disposición
a gastar más — una suposición incorrecta, dijo una de los
coautores del estudio.
“
Este es un fenómeno que ocurre sin que uno se dé cuenta”,
dijo Jennifer Lerner, profesora de Harvard que estudia el papel de las emociones
en el proceso de tomar decisiones, en una entrevista telefónica. “Esto
es realmente diferente de la idea de terapia de compras, que es cuando la gente
se siente deprimida y sale a comprar para animarse. La gente no tiene idea
de que esto está sucediendo”.
Los investigadores concluyeron que la tristeza puede desatar una serie de reacciones
en cadena. La tristeza tiende a hacer que las personas se centren más
en sí mismas, haciendo que sientan que ellas y sus posesiones valen
muy poco. Ese sentimiento incrementa la disposición a gastar más,
para hacerse sentir mejor.
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