| En
Nueva Jersey pueden pedir empleo en la vía
pública |
| Decisión
judicial sienta precedente a favor de jornaleros |
Mitzi
Macias
Washington Hispanic
Una decisión de un
juez federal en Nueva Jersey a favor de los jornaleros
del pueblo de Freehold Borough no sólo
les permite solicitar empleo libremente en la
vía pública y recibir un reembolso
por las multas pagadas, sino también sienta
precedente para enfrentar las dificultades que
atraviesan estos trabajadores en otras regiones
del país.
 |
La nueva disposición
permite a los jornaleros a pararse en la
propiedad pública a la espera de una
oferta de trabajo.
Foto: Adrian Meshad / Washington Hispanic |
La demanda fue presentada
oficialmente en diciembre de 2003 por New Jersey
Appleseed y el Fondo por la Educación
y la Defensa Legal de Puerto Rico en representación
de los jornaleros contra el pueblo de Freehold
Borough. La demanda alega que la comunidad usó la
policía y las leyes del código
de vivienda para acosar a los trabajadores inmigrantes.
El propósito era expulsar
a los trabajadores inmigrantes por violar las
leyes laborales y de vivienda del pueblo. La
comunidad acusaba a los trabajadores de ocupar
un espacio en propiedad pública, muchos
de ellos inmigrantes indocumentados del sur de
México, quienes llegan a diario en busca
de una oportunidad de empleo en el área
de la construcción y pintura.
El fallo del juez federal
incluye un reembolso monetario de 275.000 dólares
que incluye el pago a los abogados y un desembolso
para todos aquellos trabajadores que en su momento
debieron pagar multas impuestas por la policía
por congregarse en un espacio a la espera de
un trabajo. La decisión del juez consideró anticonstitucional
estos cobros y al mismo tiempo estableció un
protocolo que deberá seguir la policía
al momento de hacer su trabajo para no violar
los derechos constitucionales de los trabajadores
inmigrantes. Estos derechos incluyen la libertad
de expresión al momento de solicitar empleo
y el derecho a utilizar la propiedad pública
legalmente para esperar o llegar de un trabajo.
El fallo también menciona
que hubo acoso por parte de la policía
al querer utilizar el código de vivienda
y ordenó que cualquier inspección
de vivienda se debe realizar siempre y cuando
tengan el consentimiento del residente. Adicionalmente,
señaló que cualquier información
y cualquier formulario de consentimiento debe
estar disponible en español. “Este
caso presenta los parámetros para otras
comunidades a través del país que
enfrenta los mismos problemas con los jornaleros
y con el tema migratorio”, señaló la
directora ejecutiva de Appleseed de New Jersey,
Renee Steinhagen. “Esto se refiere al trato
legal de las personas en este país independientemente
de su estatus legal”, agregó.
“ Las personas que han
ingresado al país sin documentación
no les quita el derecho de estar amparadas por
las leyes de Estados Unidos y de este estado”,
comentó el mediador designado de la corte
Daniel J. O’Hern y ex miembro de la Corte
Suprema de Justicia.
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| El
74 por ciento de estas instituciones en pos
de creciente mercado |
Cooperativas
de crédito y ahorro
quieren atender a más hispanos |
 |
Bill
Hampel, vicepresidente de Investigación
y Análisis de Políticas de
CUNA, espera tener éxito en su cabildeo
con el Congreso. |
Victor Caycho
Washington Hispanic
Pronto a llevar a cabo su reunión anual,
la Asociación Nacional de Cooperativas
de Crédito y Ahorro (CUNA, por sus siglas
en inglés), está preparándose
para poner en la agenda legislativa del Congreso
los temas de su interés, uno de los cuales
puede beneficiar sustantivamente a los hispanos.
CUNA sabe que el mercado latino está creciendo
y quiere obtener un pedazo de esa torta. Sin
embargo, no todas las cooperativas aceptan a
indocumentados dentro de sus miembros.
Por ello, según el vicepresidente de Investigación
y Análisis de Políticas de CUNA,
Bill Hampel —que también es economista
en jefe de la institución—, la organización
quiere aprovechar su reunión anual, que
comienza el domingo 25 en el Washington Hilton
Towers, para hacer lobby en el Congreso y enseñarle
a los representantes el importante rol que cumplen
las cooperativas para sus más de 90 millones
de miembros.
“
Queremos pedir al Congreso que amplíe
los límites respecto de a quiénes
podemos atender. Hay muchas áreas del
país que están mal servidas, lugares
donde no hay muchos bancos o con una gran parte
de consumidores con bajos ingresos. Por ello,
nos gustaría hacer más fácil
para las cooperativas servir a estas personas”,
dice Hampel.
En la actualidad, existe una controversia dentro
del mundo cooperativo ya que no hay claridad
acerca de si estas organizaciones pueden o no
atender a indocumentados. “La duda entre
las cooperativas es si es legal o no aceptar
miembros indocumentados, o si se van a meter
en problemas. Las cooperativas no están
seguras de ello y sienten que están poniendo
todo en la línea al aceptar indocumentados”,
explica.
Según cifras de 2006, sólo el 9
por ciento de las cooperativas a nivel nacional
implementaron programas de alcance a la comunidad
latina. Sin embargo, según un estudio
de CUNA, el 74 % de las cooperativas creen muy
importante lograr una mayor penetración
de mercado latino.
Danielle Chattfield, jefa del Grupo Consultor
del Centro de Recursos Hispanos de CUNA, establece
que ha sido una necesidad creciente para las
cooperativas el ofrecer crédito y servicios
financieron a los latinos.
De tener éxito la iniciativa de CUNA con
el Congreso y éste flexibiliza la regulación,
el saldo sólo puede ser positivo. “Eso
sería muy bueno. Cuando uno ve lo que
ocurre al abrirse una cooperativa de crédito
en un lugar, cómo la competencia permite
que estos servicios se vuelvan más accesibles
y el costo total de acceso para todos en ese
mercado baja (ya que las cooperativas ofrecen
mejores precios y los bancos deben mejorar sus
tácticas), uno se da cuenta que tanto
indocumentados como residentes legales se benefician”,
señala Chatfield.
La diferencia entre
bancos y cooperativas
Las cooperativas son distintas de los bancos
porque, a diferencia del sector bancario, los
dueños son sus propios miembros.
Además, las cooperativas no tienen fines
de lucro, lo que significa que no deben redistribuir
sus ganancias entre los accionistas.
Otra de las diferencias está en las tasas
de interés que cobran y que pagan. “Las
tasas de interés son más bajas
para los miembros en comparación con los
bancos. Las de préstamos suelen ser más
bajas y el interés que gana el miembro
por sus depósitos suele ser más
alto, además que se paga menos tarifas”,
sostiene Hampel.
“
En algunas partes del país las cooperativas
son más convenientes para las remesas
y las tarifas para cobrar cheques son más
bajas. La razón es que las cooperativas
no buscan el lucro. El objetivo del banco es
ganar la mayor cantidad de dinero posible, de
tal forma que los accionistas puedan obtener
esos recursos. Cada dólar que se gana
es reinvertido directamente entre la membresía,
lo que significa tarifas menores para servicios
y más flexibilidad a la hora de otorgar
crédito”, concluye Danielle Chatfield.
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