MUY NERVIOSAS ESTAN las autoridades
financieras con la nueva escalada de precios
del petróleo, donde el barril cruzó este
mes la barrera de los 100 dólares. Este
hecho, obviamente, influye directamente en los
precios de los combustibles que adquirimos millones
de conductores, en una nación donde el
vehículo automotor es una necesidad fundamental
más que un lujo. El pasado viernes 22,
la Asociación de Automovilismo de América
(AAA) y el Servicio de Información sobre
Precios del Petróleo dieron a conocer
que los precios de la gasolina alcanzaron su
mayor nivel desde junio de 2007. Desde la noche
del jueves 21 al viernes 22 la tarifa del preciado
combustible regular en las gasolineras aumentó 2,9
centavos para alcanzar un promedio nacional de
3,115 dólares el galón. ¿Hasta
dónde llegará el límite
de este incremento?, se pregunta mucha gente,
preocupada por el golpe que esto significa para
los bolsillos de los consumidores, que en el área
metropolitana de Washington, DC cubren por regla
general largas distancias para acudir a sus centros
laborales y de estudios o a los establecimientos
comerciales.
PERO LOS ANALISTAS todavía
no se ponen de acuerdo si este fenómeno
propiciará o
no un incremento récord en los precios
al consumidor en los próximos meses.
Para algunos, el alza actual tendrá corta
duración,
y consideran que las reservas de gasolina han
crecido a su mayor nivel en 14 años
en el país, lo que significa “un
importante colchón” en el suministro.
Otros, sin embargo, estiman que el precio de
la gasolina
subirá en la cercana estación
primaveral a nuevos niveles históricos,
que oscilarían
entre 3,75 y los 4 dólares por galón.
Veremos cómo evolucionan las tarifas
de la gasolina en adelante, las que son recopiladas
por la AAA en su sede en Orlando, Florida,
a
partir de los informes diarios de 60 mil estaciones
de servicio repartidas en todo el territorio
nacional.
A PROPOSITO, MIENTRAS revisábamos
nuestras notas de archivo nos encontramos con
un reporte
de la misma AAA emitido el 25 de marzo de
2004. En aquella oportunidad informó que
el costo de la gasolina alcanzó ese día “un
máximo histórico” de
casi 1,738 dólares el galón. “Precios
inestables de gasolina hacen muy difícil
establecer presupuestos de combustible para
familias y empresas”, indicaba la AAA
cuatro años
atrás. ¡Qué tal salto
que han dado esos precios en este lapso!
Subieron
nada menos que 1,377 dólares por cada
galón hasta llegar al récord
de 3,115 dólares del pasado viernes
22. A todo esto, recordemos que los precios
de la gasolina
tradicionalmente se elevan entre marzo y
mayo, cuando las refinerías detienen
sus plantas por varias semanas en preparación
para el verano, la temporada de mayor tránsito
automotor, y cuando la legislación
existente requiere que el combustible cumpla
estrictas
características que contribuyen a
su encarecimiento.
LA INDUSTRIA AUTOMOTOR, por
supuesto, se ha puesto las pilas, y ya lanzó –o
se apresta a hacerlo- nuevos modelos de vehículos
ahorradores de combustible, mientras los
fabricantes crean nuevos centros de ingeniería
para lograr automóviles y camionetas con
esas características. Asimismo buscan
fuentes alternativas de energía, en especial
la eléctrica, con mucha mayor autonomía
y con la más avanzada tecnología
en baterías, como daremos cuenta
en la próxima edición de
AutoGuía,
el suplemento automotriz de Washington
Hispanic.
Víctor Caycho
Editor de AutoGuía
E-mail: vcaycho@msn.com
www.washingtonhispanic.com
|
Sáquele mejor provecho a esta oportunidad |
| Cómo
conseguir más dinero en el intercambio
de un automóvil |
Especial de Contexto
Latino
AutoGuia
|
|
Cuando
acuda a comprar un auto nuevo o usado tenga
en cuenta las recomendaciones que presentamos
aquí para reducir el precio de la
cuota inicial.
|
Cuando llega el momento de
adquirir un automóvil nuevo, muchos compradores
tienen un vehículo en tan malas condiciones
que prefieren deshacerse de éste como
parte del negocio. Esa carga se conoce como “vehículo
de intercambio” o trade-in.
Si bien buena parte de estas
operaciones tienen un valor significativo y pueden
reducir en
miles de dólares el precio inicial
del vehículo
nuevo, no todas corren la misma suerte. A menos,
por supuesto, que el coche se haya roto en
medio de una autopista.
Independientemente de que el
auto que vaya a intercambiar sea una joya o una
chatarra,
obtener
la mayor cantidad de dinero en el negocio
depende totalmente de usted. Ningún
concesionario va a entregarle de buena gana
el dinero, pues
tiene que “ganárselo”. ¿Cómo
lograrlo? Considere los siguientes consejos:
•
No haga jugarretas.- Aunque es importante mantenerse
firme, todos los concesionarios de automóviles
se conocen las jugarretas de los compradores
cuando negocian el valor del intercambio.
Una de las más comunes
es aparecerse con un coche que parece sacado
de la Tercera Guerra
Mundial. Tal teoría se basa en
que si el comprador presenta un vehículo
deteriorado y sucio, dará la impresión
de que no tiene prisa por adquirir un
auto nuevo, y
puede esperar a que el concesionario
le ofrezca un buen precio.
Todo el que vaya a considerar
ese método
debe tener en cuenta que no es algo
nuevo, y que el concesionario no morderá el
anzuelo. En vez de perder tiempo con jugarretas
negocie
con justeza y firmeza.
•
Lave el coche.- Otra razón por la cual
la jugarreta mencionada puede ir en detrimento
de su negociación es la apariencia del
vehículo a intercambiar. Los coches sucios
por dentro y por fuera dan la impresión
de pertenecer a dueños irresponsables
que no se preocupan por el mantenimiento.
Ningún concesionario
se daría el
lujo de comprar el auto de ese
propietario, asumiendo justificadamente que el
mismo dará más
problemas que beneficios. El vehículo
de intercambio debe estar lavado,
encerado y su interior impecable
antes de visitar al concesionario.
También puede usar desodorantes,
especialmente si es un fumador frecuente o transporta
su mascota
en el vehículo.
•
Haga mejoras modestas.- Los arreglos de envergadura
como un motor nuevo le costarán más
de lo que recibirá. Pero sí puede
llevar a cabo varias mejoras económicas
de menor cuantía para que su vehículo
de intercambio se vea con un ojo más positivo.
Sustituya las alfombras y los
limpiaparabrisas, haga el
cambio de aceite y filtros
si es necesario, y asegúrese
de haber hecho la rotación
de los neumáticos,
y de que los mismos tengan
la presión recomendada.
Esto dará la
impresión de que el
coche ha estado bien cuidado.
Aunque tales mejoras no significan
mucho si se analizan individualmente,
sí tienen un
peso sustancial si se consideran
en su conjunto.
•
Si el coche tiene algún problema, sea
honesto y dígalo.- Si bien algunos problemas
podrían parecerle abrumadores, tal vez
no lo sean para el concesionario.
Por ejemplo, si el indicador
derecho no se enciende
regularmente, pudiera
ser un
problema
enorme
cuando conduce el coche.
Pero si eso es lo único
de que adolece el vehículo,
el concesionario se
complacerá al
ver que un problema
solucionable es algo
que usted clasifica
como “importante”.
Eso le indicará que
el coche no le ha dado
enormes dolores de
cabeza en el pasado,
y como resultado le
concederá una
oferta de intercambio
mucho mejor.
Los problemas que oculte
saldrán a
la luz antes de que
se firme el acuerdo,
por lo
que debe ser honesto
si quiere que el
concesionario también
lo sea a la hora
de venderle el vehículo
que usted proyecta
adquirir.
| Componente
vital del auto cumple 30 aniversario |
| El
sensor de oxígeno ayuda a reducir
emisiones del escape |
Desde Nueva York
Especial para AutoGuía
|
|
El
sencillo pero novedoso sensor de oxígeno
con calentamiento y banda ancha de Bosch
mide la composición del gas de escape
en varias densidades, no sólo en "rica" o "normal".
|
Muchos conductores ignoran
que el sensor de oxígeno de su vehículo
ha logrado perfeccionar la economía en
el consumo de combustible y asegurar un funcionamiento
sin problemas del convertidor catalítico,
haciéndolo más duradero.
En conmemoración del
30 aniversario de esta novedosa tecnología
en constante evolución, su creador pionero,
la corporación
Robert Bosch, anunció recientemente
la producción de la unidad número
400 millones.
El propósito principal
del sensor de oxígeno
es enviar una señal de "rica" o "normal" a
la computadora existente en el motor del
vehículo
(unidad de control electrónico o ECU),
según la cantidad de oxígeno
existente en el gas que se expulsa por el
tubo de escape.
Dicha señal es utilizada
por la ECU para perfeccionar la mezcla de aire
y combustible
a un nivel óptimo “para lograr
la eficiencia máxima del motor y
la longevidad del convertidor catalítico”,
según
explica Dave Pankonin, gerente de apoyo
a productos de Bosch.
Un poco de historia
En la actualidad, prácticamente todo fabricante
de vehículos en el mundo usa al menos
dos sensores de oxígeno como equipo original.
Así lo hacen, por ejemplo, Chrysler, Ford
y General Motors en Estados Unidos.
Sin embargo, la evolución
de dicho sensor se inició como respuesta
a los requisitos de emisiones cada vez más
exigentes, marcadas por la exigencia de convertidores
catalíticos
en los sistemas de escape a partir
de 1975.
Bosch introdujo el sensor de
oxígeno en
vehículos de pasajeros en
1976, cuando lo usó por primera
vez en la serie Volvo 240/260. A
inicios de la década de los
ochenta, la mayoría de los
fabricantes estadounidenses habían
adoptado los sensores de oxígeno
como parte de sus sistemas de control
de combustible.
"
Los conductores de esa época recordarán
que, en aquel entonces, la mayoría de
los vehículos en el mercado estadounidense
ofrecían mejoras sustanciales en rendimiento
general y economía del consumo de combustible,
gracias en gran medida a la amplia adopción
del sensor de oxígeno", aseguró Pankonin.
Constante evolución
Los primeros sensores de oxígeno eran unidades de "dedal" sin
sistema de calentamiento, que alcanzaban la temperatura y efectividad de operación
a los dos o cuatro minutos después de encendido el motor.
Bosch introdujo el sensor de
dedal con calentamiento en el año 1982,
el cual redujo el tiempo de elevación
de la temperatura del dispositivo a menos de
un minuto.
Posteriormente, el sensor plano
de oxígeno con calentamiento, creado en
1977, redujo el tiempo de elevación de la temperatura
a 10 segundos, y limitó las dañinas emisiones
de arranque en frío en un 50
por ciento.
En 1998, Bosch ya había
introducido su sensor de oxígeno con calentamiento
y banda ancha, que podía medir la composición
del gas de escape en varias densidades, más que
en su "riqueza" o "normalidad".
En la actualidad, se instalan
sensores planos como equipo original hasta en
el 50 por ciento
de los nuevos vehículos que salen
al mercado en Estados Unidos.
Con el advenimiento de Onboard
Diagnostic Systems II (Sistemas de Diagnóstico
A Bordo II, OBDII) en los vehículos estadounidenses
de los años
noventa, se colocaron sensores a la entrada y salida
del convertidor catalítico.
Algunos vehículos con
más de un banco
de cilindro utilizan hasta cuatro o más de
estos sensores. (Contexto Latino)(En nuestra próxima
edición: Por qué se desgasta el sensor
de oxígeno)