| Costa Rica: nuevo
líder, nueva imagen |
Por: María
Elena Salinas
Costa
Rica ha sido llamada la Suiza de Centroamérica.
Como Suiza, es un país pequeño, montañoso,
sin ejército, vive en paz con sus vecinos y es un
imán para turistas. En algún momento incluso,
Costa Rica tuvo integridad y estabilidad política.
Pero esa similitud con Suiza comenzó a cambiar hace
algunos años cuando tres ex presidentes costarricenses
fueron vinculados con escándalos de corrupción.
Ahora, Oscar Arias está tratando de cambiar el terreno
político en Costa Rica. El ex presidente costarricense,
que gobernó de 1986 a 1990, espera restaurar la imagen
política de la nación aspirando a la presidencia
una vez más. Arias es uno de los 14 candidatos presidenciales
para la elección del 5 de febrero.
Usted quizás recuerde a Arias como el ganador del
Premio Nobel de la Paz en 1987 por ayudar a encontrar soluciones
pacíficas a los sangrientos conflictos en las vecinas
Nicaragua y El Salvador. Un sondeo reciente muestra a Arias,
del opositor Partido Liberación Nacional, ampliamente
favorito para ganar la elección con el 45.5 por ciento
del voto. Ottón Solís, del Partido Acción
Ciudadana, tiene el 24 por ciento, mientras que Otto Guevara,
del Movimiento Libertario, aparece en el tercer lugar con
el 15 por ciento. En esa pequeña nación existen
54 partidos políticos.
Tres de los sucesores de Arias han estado involucrados en
escándalos políticos. Rafael Ángel Calderón
fue acusado de recibir comisiones de un préstamo del
gobierno finlandés para la compra de suministros médicos.
Miguel Ángel Rodríguez fue acusado de solicitar
comisiones por ayudar en un acuerdo multimillonario de telecomunicaciones.
Los alegatos lo forzaron a retirarse como secretario general
de la Organización de Estados Americanos, OEA, poco
después de asumir el cargo. Ambos ex presidentes están
libres bajo palabra pendientes de sus respectivos juicios.
Un tercer ex presidente, José María Figueres,
confesó haber recibido dinero de una empresa de teléfonos
celulares francesa. Está auto-exiliado en Suiza.
El actual jefe de estado, Abel Pacheco, no se ha escapado
de problemas. No sólo ha enfrentado una serie de protestas
de empleados públicos, maestros, campesinos y aquellos
que se oponen al Tratado de Libre Comercio Centroamericano,
sino que también ha tenido que responder a prácticas
cuestionables de recolección de fondos durante su
campaña de 2002.
Uno de los mayores problemas que enfrenta el proceso electoral
costarricense es la apatía de los votantes. Datos
estadísticos demuestran que tan sólo el 51
por ciento de los costarricenses aptos para votar piensan
ir a las urnas. Y mientras eso suena como una enorme cifra
en Estados Unidos, donde el abstencionismo es común,
en Costa Rica podría ser la más baja votación
en 50 años. La participación electoral ha bajado
del 80 por ciento en 1994 al 70 por ciento en 1998 y al 68
por ciento en 2002. Los expertos atribuyen la falta de interés
a la poca confianza en los políticos y a la confusión
sobre sus planes de gobierno.
Desde que dejó la presidencia hace 16 años,
Arias ha estado vinculado a varios esfuerzos internacionales
de paz con su Fundación Oscar Arias para la Paz y
Progreso Humano. Ha tenido éxito como mediador y líder
fuera de las fronteras de Costa Rica. Ahora, si logra mantener
su liderazgo en las encuestas y gana la elección,
podrá usar sus habilidades para traer la paz a la
turbulencia política que afecta a su propio país.
María Elena Salinas es presentadora de "Noticiero
Univision." Visite a www.mariaesalinas.com para hacer
comentarios
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