Por qué Barack
Obama
necesita a Ted Kennedy |
Por: María
Elena Salinas
Hace unos días
recordaba la suerte que tengo de ser periodista y poder ser
testigo de la historia. Después de meses de súplicas
a su campaña para una entrevista cara a cara, finalmente
el senador Barack Obama se sentó a conversar con nosotros.
Recorté mis breves vacaciones, volé a Washington
y logré mucho más de lo que esperaba. La entrevista
fue realmente de dos por el precio de uno.
Los ojos del país estaban puestos en lo que acontecía
en la sede de la Universidad Americana en la capital de la
nación. El senador Obama estaba a punto de recibir
el tan codiciado respaldo de una de las figuras más
influyentes del Partido Demócrata y miembro de una
de las más destacadas familias políticas.
En el escenario, con el senador Ted Kennedy estaban su sobrino
el congresista Patrick Kennedy y su sobrina Caroline Kennedy,
hija del asesinado Presidente John F. Kennedy. Los elogios
que vinieron con el respaldo de los Kennedy fueron equivalentes
a la coronación de un rey. “Fue en otra época
cuando otro joven candidato aspiraba a la presidencia desafiando
a Estados Unidos a cruzar una nueva frontera”, dijo
el senador, refiriéndose a su hermano John.
El clan Kennedy parece haber encontrado en Barack Obama al
hombre que podría inspirar a la gente de la manera
como lo hicieron sus hermanos John y Robert. Es lo que dijeron.
En lo que se refiere a respaldos políticos éste
era quizás el más importante en lo que iba
de la campaña política. Es por eso que me causó un
poco de sorpresa cuando me dijeron que en mi entrevista con
Obama estaría también el senador Ted Kennedy.
Era una exclusiva y un gran logro periodístico para
nuestra cadena, pero fue más que eso. Se trataba de
una movida estratégica por parte de la campaña
del precandidato.
¿
Por qué Obama?, le pregunté a Kennedy. De manera
muy diplomática respondió que mientras él
tiene un gran respeto por los senadores Clinton y Edwards
y los apoyaría si ganaran la nominación de
su partido, siente que Obama “ha demostrado su habilidad
de unir a jóvenes y adultos en el Norte, Sur, Este
y Oeste, y además tiene un mensaje de esperanza que
es muy atractivo para la comunidad hispana”.
Eso explicaría por qué la primera y única
entrevista que ofrecerían juntos ese histórico
día fue a Univision, la cadena en español más
grande del país. “Mi familia y yo valoramos
mucho el apoyo que hemos recibido de la comunidad hispana.
La comunidad hispana básicamente eligió al
presidente Kennedy en 1960, y él nunca olvidó eso”,
manifestó. Ahora el senador de Massachussets espera
utilizar la influencia que cree tener entre los hispanos
para ayudar a Obama a ganar la Casa Blanca.
No es una tarea fácil. Hillary Clinton es la favorita
indiscutible entre los votantes latinos. Los sondeos nacionales
la muestran con un 59 por ciento de apoyo entre los votantes
hispanos y a Obama con tan sólo un 19 por ciento. ¿Qué puede
ofrecerle a Obama para mejorar su posición con los
hispanos?, pregunté. "Una cosa que puedo ofrecer
es que tengo la esperanza de que la comunidad hispana escuche
a Barack Obama, y escuche a quienes mejor lo conocen”,
me dijo Kennedy.
Le pregunté al aspirante demócrata a la presidencia
si podría ganar sin el voto hispano. "De ninguna
manera", respondió. "Pienso que no sólo
es el voto de hoy sino el voto del futuro. Por eso mi historial
es tan importante", agregó. "Cuando la gente
llegue a familiarizarse con ese historial –dijo-, entonces
verá que nadie en esta carrera se ha mostrado más
estable que yo a favor de la comunidad latina".
Cualquiera que sea el beneficio político que representa
para Kennedy el haber apoyado a Obama, aún está por
verse, pero en este romance político es Obama quien
sale ganando. Aún más importante, los votantes
latinos pueden estar satisfechos sabiendo que los aspirantes
a la presidencia del país más poderoso del
mundo se están peleando por su voto. Ese sí es
el máximo respaldo.
(c) 2008 by Maria Elena Salinas
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