Washington Hispanic logo
Metro page link
Actualidad page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link

 

Divider Contact Us page link Divider Past Issues page link Divider El tiempo en la region, weather channel page link
Página 3 de 3

 

Entrevista a la coordinadora de Servicios Preventivos del Centro Católico Hispano:
“Brindamos atención a mujeres de bajos recursos y sin seguro médico”

Maryen Vemuri dice que para saber más de “Celebremos la Vida”, debe llamar al (202) 939 2403.
Foto: Felipe Lagos/Washington Hispanic


El programa “Celebremos la Vida”, destinado a mujeres de escasos recursos, mayores de 40 años y que no presentan síntomas de cáncer de seno o cérvicouterino lleva alrededor de 12 años salvando la vida de latinas quienes, sin esta noble iniciativa, estarían desprotegidas del todo de cobertura médica.

El cáncer de seno es la principal causa de muerte para las hispanas, de allí la importancia de este proyecto médico.
Para conocer más de este programa, llevado a cabo por la Fundación de Investigación y Prevención del Cáncer —en cooperación con el Centro Católico Hispano—, entrevistamos a la doctora Maryen Vemuri, coordinadora de Servicios Preventivos del Centro Católico Hispano.

“El programa “Celebremos la Vida” da a las mujeres sin seguro médico, de bajos recursos, mayores de 40 años y sin síntomas de cáncer, la oportunidad de realizarse diversos exámenes preventivos y consejería sin costo. Así, las mujeres pueden someterse a un primer mamograma, el examen ginecológico y el papanicolau sin tener que pagar un dólar. No hay que olvidar que el cáncer de seno es el más común entre las hispanas. Luego, en el caso que los exámenes entreguen resultados normales, se le hacen otras pruebas en el mamovan del Hospital de la Universidad George Washington. Si alguna de estas señoras sale con algún resultado malo, nosotros le hacemos seguimiento hasta que sea necesario”, dice Vemuri.

—Para las personas que deseen integrarse a este programa, ¿existe algún proceso de elegibilidad?
“Aparte de que las mujeres que participan en “Celebremos la Vida” deben ser de bajos recursos, sin seguro médico y que no presenten síntomas, nosotros no tenemos ningún proceso de elegibilidad o de verificación de ingresos adicionales, por ejemplo. La gente sólo debe pertenecer al Centro Católico, sin importar si vive en DC, Maryland o Virginia”.

—¿Qué es necesario hacer para ser miembro del Centro Católico Hispano?
“Hay que llenar una aplicación. Lo que ocurre es que generalmente el cupo está copado, y se abre por temporadas. Depende de la necesidad de la gente y los doctores que tenemos, ya que la mayoría son voluntarios”.
—¿Cuánta gente atiende al año este programa?
“Alrededor de 200 personas. De ellas, el 20% tiene que hacerse seguimiento en la van del Hospital GW, en el Hospital Sibley o en el Providence. Ahora, para las personas que necesiten mayores exámenes, nosotros les abrimos el camino como sea posible”.

—¿Y los servicios son absolutamente gratis?
“El programa está hecho para que las mujeres no deban pagar nada, y hemos tenido pacientes que han transitado todo el camino hasta llegar a la masectomía, radiación y quimioterapia, sin tener que pagar por los servicios recibidos”.

—Usted dijo que este programa es para quién no presenta síntomas, ¿pero qué ocurre con aquella mujer que se hizo un examen en algún otro estado y necesita servicios médicos para identificar si su tumor es benigno o maligno?
“Aquí es donde el programa se complica, y bastante. Nos llegan pacientes como el caso que describe, o también aquellas a las que les hemos enseñamos a hacerse el examen de seno y se encuentran un nódulo. Normalmente, ellas se quedarían fuera del programa, pero para eso se ha ampliado quienes son elegibles para participar, de modo que estas personas no queden abandonadas”.

 

 

Diabetes y enfermedades cardiovasculares, las principales causas
18 millones de hombres sufren disfunción eréctil

Hay una alta prevalencia de disfunción eréctil entre los hombres que tienen factores de riesgo cardiovascular y los que tienen diabetes, establece el estudio.
Foto: Photos.com

Más de 18 millones de hombres en los Estados Unidos se ven afectados por la disfunción eréctil.

El problema es particularmente agudo entre hombres que tienen enfermedad cardiovascular, diabetes y los que hacen poco ejercicio, informan investigadores en la Escuela de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins.

“La asociación entre la disfunción eréctil, la diabetes y otros factores de riesgo cardiovascular puede servir como un poderoso motivo para que los hombres cambien su dieta y estilo de vida”, afirmó Elizabeth Selvin, autora del estudio y becaria de postdoctorado de la Universidad Johns Hopkins.

“Si se controla la diabetes, se tratan los factores de riesgo existentes y se hacen cosas para prevenirla, además de controlar la presión sanguínea y los niveles de colesterol, no sólo se reducirá el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes, sino que también se mejorará la función sexual”, señaló.

Detalles del estudio
En el estudio, el equipo de Selvin recolectó datos sobre más de dos mil hombres que participaron en la Encuesta Nacional de Evaluación de la Salud y la Nutrición.

Se consideró que los hombres que afirmaron que “a veces podían” o que “nunca podían” lograr y mantener una erección sufrían de disfunción eréctil, mientras que los hombres que afirmaron que “siempre o casi siempre podían” o que “usualmente podían” no padecían la condición.

“Hay una alta prevalencia de disfunción eréctil entre los hombres que tienen factores de riesgo cardiovascular y los que tienen diabetes”, afirmó Selvin. “Evaluar la disfunción eréctil entre los hombres que tienen hipertensión y diabetes podría ser importante”, añadió la experta.

Los investigadores encontraron que la prevalencia general de disfunción eréctil entre los hombres en el país era de 18.4 por ciento.

La edad era un importante factor de riesgo. Los hombres a partir de los 70 años daban cuenta del 70 % de los que tenían disfunción eréctil. En contraste, sólo el 5 % de los hombres que tenían problemas eréctiles tenían entre 20 y 40 años.

La disfunción eréctil se relacionó especialmente con la diabetes. “Es importante que los médicos sepan que más del 50 % de sus pacientes diabéticos masculinos están afectados por disfunción eréctil”, aseguró Selvin.

Además, casi el 90 % de los hombres que tienen disfunción eréctil tenían por lo menos un factor de riesgo relacionada a enfermedades cardiacas, que incluía diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia o tabaquismo.

“Además, los hombres que eran físicamente inactivos y tenían altos índices de conducta sedentaria, como ver tres o más horas de televisión al día, tenían muchas más probabilidades de sufrir de disfunción eréctil que los hombres que eran físicamente activos”, señaló Selvin, así que “aumentar el ejercicio podría ser un tratamiento no farmacológico efectivo, concluyó.




Punto de Vista
Ensayos clínicos: opción y derecho

Por: Dr. Raúl Perea-Henze

Estamos en el Siglo XXI, la era de la tecnología. Época donde se puede conseguir tanto veinte productos diferentes para el dolor de cabeza como diversas alternativas de tratamiento para enfermedades crónicas del corazón, la diabetes y el cáncer.

Pero el desarrollo de esa medicina que usted adquiere es mucho más larga, costosa y complicada de lo que imagina. De ese desarrollo depende que usted reciba el tratamiento necesario para cualquier enfermedad.

La investigación y desarrollo de nuevas drogas es un proceso que dura entre 10 a 15 años y cuesta cientos de millones de dólares. El primer paso para desarrollar un medicamento nuevo es identificar una molécula que juegue un papel vital en una enfermedad. Luego, un equipo de científicos monitorea miles de componentes —ya sean químicos o desarrollados a través de la ingeniería genética—, para crear componentes líderes.

Después de que un medicamento se descubre, se inician las pruebas preclínicas, etapa en que se realizan ensayos de laboratorio y estudios científicos en animales para evaluar su seguridad y demostrar que tiene una efectividad biológica.

Cuando finaliza esta etapa, la información se entrega a la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA), entidad que aprueba el uso del compuesto quimico, la conducción de los estudios clínicos en seres humanos y su consumo a nivel masivo.
Los estudios clínicos son un aspecto muy importante en la producción de un medicamento nuevo. Durante esta fase se realizan pruebas con voluntarios para determinar si el medicamento es seguro para los humanos y para tratar la enfermedad, así como para determinar si ocasiona efectos secundarios.

Finalmente, si el medicamento es aprobado por la FDA, se hace accesible a médicos y pacientes. Entonces, una nueva medicina sale al mercado con el fin de combatir efectivamente enfermedades tan comunes como la gripe y tan graves como el cáncer y el HIV. Algunas se consiguen sin receta y otras con prescripción médica.

Sin embargo, la FDA puede retirar del mercado medicamentos que ya han sido aprobados debido a que causan efectos secundarios nocivos y, en algunos casos, hasta la muerte. Lamentablemente, esto sucede porque los estudios y observaciones continúan.

Cuando se hacen estudios a mayor escala, pueden aparecer efectos secundarios que no fueron identificados durante la primera fase de ensayos clínicos.

A pesar de que los estudios clínicos son vitales para el avance de la Medicina y, por supuesto, para la aprobación de nuevos medicamentos, lo cierto es que los mismos no cuentan con mucha participación de la ciudadanía en general, principalmente de la comunidad hispana.

Recuerde que las investigaciones recientes indican que los factores genéticos y raciales juegan un papel crucial en la manera que un paciente responde a un medicamento. En este sentido, la calidad y efectividad del tratamiento médico depende de cuánta representación tengamos en estudios clínicos. A mayor diversidad demográfica en el estudio de un medicamento, mayor efectividad y menores efectos secundarios. La participación de los hispanos y otras minorías en ensayos clínicos no sólo es una necesidad, también es un derecho. Si los hispanos queremos tener mayor acceso a los servicios de cuidado de salud en el país, es imperativo que aumentemos nuestra participación en este proceso.

Si tiene interés en participar en un estudio clínico que trate alguna enfermedad que usted padezca, pregunte a su médico o busque información sobre este tema en Internet u otros medios. Es su opción y usted decide.

 

Metro | Nacional | Espectáculos | Deportes | CasaGuía | SaludGuía |
AutoGuía | Gente | Conexiones | Subscriptions and Advertising |
Contact Us | Past Issues | El Tiempo | Site Map

Conexiones page link

portada

Week of 02/09
PDF download

carta

MedlinePlus Información de Salud para Usted: Un Servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina