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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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El
mismo día que miles de manifestantes protestaban
en frente del Capitolio en contra de una propuesta
legislativa antiinmigrante, el Consejo Nacional
de la Raza (NCLR en inglés), estaba agasajando
a un congresista republicano que apoya gran parte
de esa legislación. Se trata de John Boehner
del estado de Ohio, el actual líder de
la mayoría republicana en la Cámara
de Representantes. El fue uno de los que recibió el
premio 2006 Capital Award, un galardón
que NCLR entrega cada año a miembros de
ambos partidos que abogan por políticas
de beneficio a la comunidad latina. Entre los
que en anteriores años han recibido este
reconocimiento están los senadores Edward
Kennedy y John McCain, y los representantes James
Walsh y (ahora senador) Robert Menéndez.
Durante el evento, Janet Murguía, presidenta
de NCLR, ofreció un apasionado discurso
sobre inmigración y la importancia de
aprobar una reforma migratoria justa y benévola.
Pero del dicho al hecho, en este caso, hay un
largo trecho. Tenemos una de las más importantes
organizaciones latinas del país abogando
por una reforma migratoria que tenga sentido
y que ayude a resolver la gran interrogante de
qué hacer con los millones de indocumentados
que ya están en el país, pero a
la misma vez honran a un miembro de la mayoría
republicana que hace todo lo contrario.
Y por eso llegaron tantos a protestar. Con cuantiosas
pancartas que decían entre otras cosas, “No
Somos Criminales”, y “Amnistía
Ahora”, la concurrencia que ignoró el
frío fue al Congreso para decirle un gran “No” a
la legislación aprobada hace unos meses
por la cámara baja que busca criminalizar
con penas mayores el estar en el país
ilegalmente, y destinaría fondos para
la construcción de un muro a lo largo
de la frontera con México. Los manifestantes
convocaron el mitin en anticipación a
una discusión en el Senado, y aunque no
hay legislación equivalente en la cámara
alta, sí hay legislación que pide
que el gobierno federal estudie la viabilidad
de barreras en la frontera. Además, aún
existe la posibilidad que se vaya a insertar
en la versión del Senado lo que la Cámara
ya aprobó.
El congresista Boehner fue uno de solamente 17
republicanos que votó en contra de la
legislación, y podríamos concluir,
pues, qué bueno, ¿no? Pues no.
En su sitio de Internet mantiene una página
donde contesta preguntas de los residentes de
su distrito, y una indaga por qué votó en
contra de “la legislación para seguridad
fronteriza” y si está a favor de “amnistía
para ilegales”. Esto fue lo que contestó: “La
legislación tiene varias propuestas fuertes
que busca frenar la ola de inmigración
ilegal. Apoyo éstas medidas. Me opuse
a una sección del proyecto de ley que
pide demasiado de los dueños de pequeñas
empresas”, dijo el ex-dueño de una
pequeña empresa en su estado natal de
Ohio. “Por mi parte, no creo que deberíamos
detener la inmigración ilegal con medidas
que sufocan a los pequeños negocios, ni
creo que está bien el convertir a los
empresarios en criminales simplemente porque
el gobierno federal falla en su deber de proteger
nuestras fronteras. De no haber sido por esa
sección de la legislación, yo hubiera
votado a favor del proyecto de ley”. La
sección al que se refiere tiene que ver
con una enmienda que exige que empresas se aseguren
que los documentos que trabajadores presenten
al ser contratados no estén falsificados.
Actualmente, empleadores solamente tienen que
verificar que sus empleados tengan los documentos
(como tarjetas de Seguro Social), y no que sean
auténticos. Si no se hubiera incluído
eso, Boehner hubiera dado el sí a esa
nefasta legislación aprobada en diciembre.
Boehner asevera además que no, absolutamente
no apoya amnistía para indocumentados
y que “jamás” lo apoyará. “Inmigrantes
ilegales son precisamente eso, ilegales. Lo primero
que hicieron al entrar a nuestro país
fue ignorar nuestras leyes, y por eso hay que
responsabilizarlos”.
En la gala de NCLR, varios hablaron de lo que
ha hecho Boehner para promover Head Start, un
programa para pre-escolares de bajos recursos.
Pero en el presupuesto que el presidente Bush
recientemente entregó al Congreso y el
cual Boehner, como líder de la mayoría
republicana, en gran parte apoya, hay un recorte
de $100 millones al programa. Boehner también
es uno de los principales promotores de la ley
Qué Ningún Niño Se Quede
Atrás (No Child Left Behind, en inglés),
una ley que fue implementada para lidiar con
lo que el presidente Bush dice son fallas en
el sistema escolar. Pero esa ley ha sido fuertemente
criticada por varios sectores educativos por
destinar pocos fondos y enfatizar exámenes
a detrimento de la enseñanza. Muchos aseveran
que perjudica a estudiantes latinos por, entre
otras cosas, exigir exámenes en inglés
de los que tienen poco entendimiento del idioma.
Además, porque los distritos escolares
tienen que alcanzar ciertas metas bajo la ley
para recibir fondos federales, se están
viendo casos de escuelas que no están
aceptando estudiantes inmigrantes o quienes tengan
poco manejo del inglés porque no quieren
perder fondos federales.
Y como si eso fuera poco, el principal contribuyente
a las campañas electorales de Boehner
es la corporación SLM, la companía
que maneja la mayor cantidad de préstamos
estudiantiles en toda la nación, y mejor
conocida como Sallie Mae. Originalmente fue creada
como una entidad con lasos gubernamentales, pero
desde el 2004 es una empresa privada manejado
más de $107,000 millones en préstamos
para unos 7 millones de estudiantes. Estudiantes
latinos son los que más dependen de estos
préstamos. Según el Instituto de
Política sobre Educación Universitaria
(Institute for Higher Education Policy), el 63%
de estudiantes latinos reciben préstamos
y otra asistencia para pagar por sus estudios,
pero generalmente reciben menos en becas y más
en préstamos que tienen que pagar al concluir
sus estudios. Recientemente el Congreso, con
el aval de la mayoría republicana, aprobó un
recorte de fondos disponibles para préstamos
estudiantiles. ¿Adivinen quién
es el presidente del comité de Educación
que se encarga de manejar cualquier legislación
relacionada al programa de préstamos estudiantiles?
Nada más y nada menos que Boehner.
NCLR dice que para aprobar el tipo de legislación
de beneficio a la comunidad latina necesitan
la asistencia y ayuda de miembros de ambos partidos
y apoyo bipartidista.
Pero, con amigos así, ¿quién
necesita enemigos?
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guadalupe@washingtonhispanic.com
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