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Madrugada
de terror y destrucción en Mount
Pleasant |
Cientos
de inquilinos lo pierden todo en incendio |
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Equipos
de bomberos utilizando una escalera telescópica
inspeccionan el edificio ubicado en el
3145 de Mount Pleasant Street, que sufrió una
pérdida total. Foto: Alvaro Ortiz
/ Washington Hispanic |
Víctor Caycho
Washington Hispanic
“
Eran cerca de las 11:15 de la noche y acababa
de ver el programa de Don Francisco cuando alguien
del primer piso vio humo en el sótano,
pero nadie le creía porque no se veía
nada”, afirmó Yasmín Romero
Castillo.
Pero ella sí le creyó y a pesar
de que estaba en una reunión a tres bloques
de distancia, regresó al edificio y avisó a
los bomberos. Eso quizás salvó la
vida de muchos de los inquilinos.
Romero Castillo es la presidente de la Asociación
de Inquilinos Adelante Mount Pleasant Cooperative,
que reúne a parte de los residentes del
edificio 3141 de la calle Mount Pleasant, también
conocido como Meridian Park Apartments o “Edificio
Winston”. Es un vetusto inmueble de cinco
pisos que estaba en proceso de remodelación
pero que al mismo tiempo tenía 19 acusaciones
ante la corte de DC por diversas violaciones
al reglamento de edificaciones y de salud que
afectaban a sus moradores.
“
Momentos después –cuenta la dirigente-
la gente empezó a sentir el humo y algunos
empezaron a tocar con fuerza las puertas de los
apartamentos para que despertar a la gente y
decirles que salieran del edificio”. Algunos
fueron auxiliados en camillas, como una señora
de edad avanzada a la que acababan de operar.
Casi de inmediato llegaron las primeras unidades
de bomberos, que colaboraron diligentemente con
la evacuación y linternas en mano revisaron
piso por piso el inmueble en busca del origen
de la humareda.
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Los
damnificados recogen las pocas pertenencias
que pudieron salvar del edificio incendiado.
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Afortunadamente no hubo ningún herido,
pero los 200 ocupantes –unas ochenta familias-
lo perdieron casi todo.
De pronto el incendio cobró vida, “con
sorprendente rapidez”, y al final destruyó gran
parte de la edificación.
El siniestro causó gran confusión
en el populoso sector, donde se levantan varios
edificios similares.
El Departamento de Bomberos dio seis alarmas,
la máxima categoría en situaciones
de este tipo, según confirmó Alan
Etter, portavoz de la institución. La
mayor movilización (cinco alarmas) era
hasta ahora por un incendio que destruyó una
ferretería en los años ’70.
“
El edificio ha sufrido graves daños, posiblemente
una pérdida total”, informó Etter
a los periodistas la mañana del jueves,
mientras en las calles vecinas, especialmente
en la 14, 15 y 16 Streets, se originaba una monumental
congestión vehicular en las horas punta.
Por su parte, el jefe de los bomberos de DC,
Dennis Rubin, informó que los efectivos
se concentraron primero en la evacuación
de los edificios, para que todos los residentes
fueran llevados hasta un lugar seguro, “lo
que se consiguió a pesar de la hora de
los sucesos”.
En esta tarea y en la sofocación del fuego
se tuvieron que utilizar entre 250 y 300 bomberos.
Mientras tanto, las familias del edificio quedaron
sin techo, sin ropa ni alimentos. Los bomberos
lograron rescatar algunas pertenencias que entregaron
a los propietarios horas después.
El mismo Departamento de Bomberos, con la ayuda
de varias entidades, organizó el censo
de damnificados, para conocer los daños
que cada una de las familias había sufrido.
Organizaciones comunitarias y del gobierno local
iniciaron el mismo jueves las tareas de ayuda
a las familias. Entre ellas la Oficina de Asuntos
Latinos (OLA) del alcalde Adrian Fenty, quien
se hizo presente en el lugar en compañía
del concejal Jim Graham. OLA inició una
colecta en la sede de la organización
Neighborn Consejo, en la calle 16.
La tarde del jueves, los inquilinos afectados
fueron llevados en autobuses al hotel Best Western
y también a un centro de recreación
de la calle 15, donde se les albergará temporalmente
hasta que las autoridades de DC decidan los procedimientos
de reubicación.
Ayuda para damnificados
“Hay que dejar las tristezas de lado y es
el momento de colaborar”, exclamó la
Cónsul General de El Salvador, Ana Margarita
Chávez, luego de visitar las inmediaciones
del edificio incendiado en el área de Mount
Pleasant.
Casi un centenar de familias, que incluyen a personas
de la tercera edad, adultos, mujeres, niños
y recién nacidos, han quedado “en
la calle” y buena parte de ellos son de origen
salvadoreño, informó Chávez.
“
Era terrible ver a todas las personas que se han
quedado solamente con lo que tenían puesto
y con las caras desencajadas por haber perdido
todas sus pertenencias y documentos”, dijo.
Pero de inmediato dijo que ponía a disposición
de las autoridades las sedes del Consulado General
de El Salvador, en Washington, DC y del Consulado
en Woodbridge, Virginia.
La cónsul recomendó a la gente que
desee colaborar con las familias afectadas a llevar
de preferencia los siguientes artículos:
1. Ropa para todas las edades, ropa interior, abrigos,
bufandas, guantes, etc.
2. Ropa de cama, frazadas, etc.
3. Pampers para los bebés.
4. Zapatos.
5. Artículos de higiene personal (desodorantes,
jabón para bañarse y para lavar,
cepillos de dientes, pastas de dientes, etc.)
6. Utilería de casa (papel higiénico,
etc.)
7. Comida de preferencia enlatada, alimentos para
bebés.
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