Página
2 de 3
 |
| Hallazgo
advierte sobre lesiones difíciles
de localizar |
| Tumores
planos en el colon serían más
cancerosos que los pólipos |
|
| Hasta
ahora, los pólipos eran la preocupacióin
principal de los oncólogos. Ahora
las lesiones planas del colon también
deben ser motivo de alerta.
AP/Universidad de Wisconsin |
Por Carla K. Johnson
AP
Tumores planos en la pared
interna del colon son más comunes de lo
que se pensaba previamente, y posiblemente más
cancerosos que los pólipos, determinó un
nuevo estudio.
Nuevas técnicas pueden localizar y extirpar
esos tumores planos, pero muchos médicos
no están al tanto del riesgo de cáncer,
y posiblemente no sepan cómo buscarlos.
“
Creo que es muy importante este descubrimiento.
Intensificará la necesidad de exámenes
de calidad”, dijo el doctor Stephen Hanauer,
jefe de gastroenterología de la Universidad
de Chicago, quien no estuvo involucrado en el
estudio.
Nuevos hallazgos
Este tipo de tumores planos suelen ser más
pequeños cuando son cancerosos, y están
al nivel de la pared interna del colon o deprimidos,
como un hueco. Se fusionan con el tejido circundante
y son difíciles de localizar.
“
Lucen como un panqueque en el suelo”, dijo
el doctor Roy Soetikno, líder del estudio,
y quien trabaja en el Hospital de Veteranos de
Palo Alto, en California.
Los médicos han sabido de esos tumores
planos, pero no habían reconocido hasta
el momento su peligro, dicen los expertos.
Aunque los pólipos fueron encontrados
en cuatro veces más participantes, más
de la mitad de los cánceres de colon descubiertos,
15 de 28, se hallaban en tumores planos. Trece
estaban en pólipos.
Más cancerosos
Los investigadores determinaron que los tumores
planos eran casi diez veces más susceptibles
de ser cancerosos que los pólipos. El
estudio apareció en la revista especializada
Journal of the American Medical Association.
Desde la década de los ochentas, médicos
japoneses han informado de más tumores
planos en el colon que los vistos en Estados
Unidos, pero científicos occidentales
dudaban de su importancia, dijo el doctor David
Lieberman, de la Universidad de Oregon, en Portland,
quien además escribió una editorial
en la revista sobre el descubrimiento.
| Mientras
más, mejor, según un estudio |
| Padres
deben hablar de sexo con sus hijos |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
Es algo que los padres probablemente
no quieran escuchar, pero una investigación
reciente sugiere que tener sólo una gran “conversación
sobre el sexo” con los hijos no es una
idea tan buena.
En lugar de ello, el estudio recomienda fomentar
un diálogo continuo sobre el sexo con
los hijos, aunque resulte incómodo, de
manera que sean menos propensos a tener conductas
sexuales arriesgadas.
|
|
| A medida
que los hijos crecen y tienen experiencia,
es deseable que sientan que es natural hablar
con sus padres sobre sexo. |
“Es
importante que los padres preparen las bases
desde el principio al hablar con sus hijos sobre
el sexo, de manera que se convierta en parte
de la norma en el hogar”, afirmó el
autor principal del estudio Steven Martino, científico
conductista de RAND en Pittsburgh. “A medida
que los hijos crecen y tienen experiencia, es
deseable que sientan que es natural hablar con
sus padres. Cuando se les preguntó dónde
les gustaría obtener su información,
los niños afirman que de sus padres más
que de cualquier otra persona”.
Martino dice que se da cuenta que algunos padres
se siente incómodos hablando de sexo con
sus hijos. Y señaló que no importa
que los niños sepan que uno se siente
incómodo, pero que también hay
que explicar que se trata de un tema tan importante
que hay que conversarlo de todos modos.
Detalles del estudio
En el estudio participaron 312 adolescentes y
sus padres. Tanto los padres como los adolescentes
rellenaron cuestionarios de línea de base.
Los investigadores hicieron que los adolescentes
completaran las encuestas en habitaciones privadas
y les aseguraron que sus padres no recibirían
ninguna de la información que suministraran.
Luego, se dividió aleatoriamente a los
padres en dos grupos. La mitad asistió a
una clase de intervención sobre la crianza
de ocho semanas llevada a cabo en en lugar de
trabajo, llamada “Padres que hablan, adolescentes
sanos”, diseñado para mejorar la
comunicación con sus hijos adolescentes.
Los demás padres simplemente completaron
la encuesta y no recibieron intervención
alguna.
Se completaron encuestas de seguimiento a la
semana, tres meses y nueve meses después
del inicio de la intervención. Las encuestas
se diseñaron para evaluar 22 temas relacionados
con el sexo, como las consecuencias del sexo,
cómo tomar decisiones sobre cuándo
tener relaciones sexuales, cómo decir
que no si no se desea tener relaciones sexuales,
qué tan bien previenen los condones las
enfermedades de transmisión sexual, y
otros.
Entonces, los investigadores evaluaron la amplitud
de las comunicaciones, es decir, cuántos
de los 22 temas habían discutido los padres
con sus hijos adolescentes y con qué frecuencia.
Encontraron que cuando los adolescentes y padres
tenían más conversaciones (repetición),
los adolescentes reportaban sentirse más
cerca de sus padres y sentían que podían
hablar con ellos más abiertamente sobre
el sexo y otros temas. Una mayor amplitud de
comunicación se relacionó con la
percepción de facilidad en la conversación
sobre el sexo entre el padre y el hijo, según
el estudio.
“
No se puede hablar de sexo una sola vez. La discusión
debe ser continua”, afirmó la Dra.
Lea deFrancisci Lis, psiquiatra infantil del
Centro de estudios infantiles de la Universidad
de Nueva York.
DeFrancisci Lis señaló que, como
la mayoría de los estudios, éste
no estableció una relación directa
de causa y efecto. “No podemos afirmar
que los niños cuyos padres les hablan
más abiertamente sobre el sexo tienen
menos relaciones sexuales”, apuntó. “Pero
la investigación ha demostrado una relación
entre los padres que son más abiertos
y los niños que esperan más tiempo
para tener relaciones sexuales, un menor índice
de embarazo de adolescentes y menos enfermedades
de transmisión sexual, así que
la comunicación es realmente importante”.
Las recomendaciones
Ambos expertos recomendaron comenzar a hablar
sobre el sexo a una edad temprana dándole
el nombre correcto a las partes del cuerpo. DeFrancisci
Lis dijo que cuando va a nacer un nuevo hermanito,
es una gran oportunidad para discutir de dónde
vienen los bebés. Aconsejó que
para los padres que se sienten realmente incómodos
al hablar sobre el sexo, los libros pueden ayudar
a comenzar el diálogo.
Martino añadió que ver televisión
o películas con el niño puede suscitar
situaciones de aprendizaje y podría hacer
que el diálogo se sienta más natural.
Apuntó que lo mismo sucede con la letra
de algunas canciones para adolescentes.
| A
su salud |
| ¿Cuándo
ir a la sala de emergencia? |
María
Gomez
Presidenta mary
Center
Sin
lugar a dudas, las salas de emergencia no son
un lugar agradable de visitar, no sólo
porque allí recurrimos cuando tenemos
dolores mayores, sino también porque la
espera es larga, las escenas son dramáticas
y la paciencia es limitada.
Según las más recientes cifras
dadas a conocer por los Centros de Control y
Prevención de Enfermedades de Estados
Unidos (CDC), más de 100 millones de personas
visitan las salas de emergencia cada año
en este país.
Lo curioso por un lado es que un gran porcentaje
de los casos que se presentan en las salas de
emergencia, no eran emergencias y lo alarmante
por otro lado, son los millonarios costos que
representan dichas visitas.
Por eso, es importante que sepamos aprender a
diferenciar cuándo realmente debemos acudir
a la sala de emergencia y cuándo podemos
aguantar para ver a nuestro doctor.
Para ayudar a determinar esto, el Colegio Americano
de Médicos de Emergencia creó una
lista de dolores que requieren la visita a la
sala de emergencia y se sintetizan básicamente
en los siguientes: dolor en el pecho, dolor abdominal
severo, cortadas significativas y huesos rotos.
Además de saber los síntomas de
una emergencia, es importante que sepamos a dónde
recurrir en caso de que esto suceda.
No espere a tener una emergencia para saber cuál
es el centro hospitalario más cercano
a su casa o su lugar de trabajo. Tómese
el tiempo de identificar el hospital al que usted
recurriría en caso de una emergencia y
la mejor ruta para llegar a él.
Si usted tiene seguro, averigüe con tiempo
cuáles son los hospitales de su área
a los que el seguro autoriza visitar en caso
de una emergencia.
No todos los seguros cubren las visitas a todos
los hospitales aunque hay flexibilidad cuando
la emergencia es de vida o muerte.
También hay seguros que exigen que usted
llame a reportar la emergencia antes de irse
para el hospital, explique la situación
y para que le aprueben la visita, con el fin
de que no le llegue la cuenta. Si es el caso
de su seguro, tenga a la mano ese número
telefónico que atiende 24 horas del día.
También tenga siempre con usted anotado
el nombre y el teléfono de su doctor y
el nombre de cualquier medicina que usted esté tomando
y la dosis. Esto puede ahorrarle tiempo al doctor
de la sala de emergencia para saber el diagnostico.
Si usted no tiene seguro medico y tiene que recurrir
a la sala de emergencia, pero sus ingresos son
bajos y no está en capacidad de pagar
la cuenta, es muy importante que pida hablar
con la trabajadora social de ese hospital antes
de abandonar el sitio. Explíquele su situación
y así posiblemente le pueden ayudar a
aplicar al Medicaid de emergencia, que es sólo
para estos casos. No espere a contactar a la
trabajadora social después de llegar a
su casa o cuando se sienta mejor, porque la cuenta
le va a llegar y ahí ya no hay mucho que
hacer fuera de empezar a pagar por plazos.
Desafortunadamente, son muchos los casos de personas
que van a la emergencia y prefieren no pagar
las cuentas por no hablar con el hospital para
un arreglo o por temor a ser reportados con inmigración,
lo cual no sucede en estos casos.
Lo que si puede suceder es que su nombre va a
quedar reportado para futuras visitas y posiblemente
ahí si no podrá pedir asistencia
financiera.
Por último, recuerde que una de las mejores
maneras de evitar las salas de emergencia es
mediante la salud preventiva. Los chequeos regulares
son la mejor medicina.
|