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| Ahorre
energía sin sacrificar su comodidad |
| Instale
un termostato de ajuste automático |
 |
Washington
Hispanic
En nuestra sociedad moderna de alta tecnología,
no pensamos mucho en algunos de los artefactos
electrónicos que tenemos en nuestras casas.
Generalmente, aunque tiene forma de una discreta
caja montada en la pared, este modesto dispositivo
controla la comodidad de su familia en los días
más fríos de enero y los días
más calurosos de julio.
El termostato es un dispositivo sensible a la temperatura,
que controla una unidad o un sistema de acondicionamiento
de espacios habitables, como una caldera, el aire
acondicionado, o ambos. Cuando la temperatura en
el interior de la vivienda cae por debajo de, o
supera, la temperatura a la que está regulado
el termostato, éste se mueve a la posición "prender",
y su caldera o su aire acondicionado se activa,
calentando o enfriando la casa, hasta que la temperatura
alcanza el nivel que usted seleccionó para
la comodidad de su familia. Un termostato, en su
forma más simple, debe ajustarse manualmente
para cambiar la temperatura del aire en el interior
de una casa.
Operación general
de un termostato
En el invierno, fácilmente puede ahorrar
energía regulando el termostato a 68°F
(20°C), cuando se encuentre en su casa y despierto,
y bajándolo cuando se vaya a dormir o salga
de su casa. Esta estrategia es eficaz y económica,
siempre que tenga la voluntad de ajustar el termostato
manualmente y de despertarse en una casa fría.
En el verano, puede seguir la misma estrategia
con el aire acondicionado, manteniendo su casa
más caliente que lo normal cuando esté afuera,
y bajando el nivel del termostato a 78°F (26°C) únicamente
cuando esté en su casa y necesite refrigeración.
En el invierno, puede obtener ahorros significativos
reduciendo manual o automáticamente el nivel
de temperatura de su termostato por cuatro horas
diarias. Estos ahorros pueden atribuirse a la pérdida
de calor de la vivienda en el invierno, lo cual
depende, en gran medida, de la diferencia entre
la temperatura interior y la temperatura exterior.
Sin embargo, controlar manualmente la temperatura
desde su termostato implica cierto nivel de molestia,
como despertarse en una casa más fría
que lo normal en el invierno y, posiblemente, olvidarse
de ajustar el termostato (durante cualquier estación)
cuando sale de su casa o se va a dormir.
Termostatos con ajuste automático de temperatura
Para maximizar sus ahorros de energía sin
sacrificar su comodidad, puede instalar un termostato
de ajuste automático de temperatura o programable.
Estos termostatos ajustan el nivel de temperatura
por usted. ¡Usted puede olvidarse de bajar
la temperatura antes de salir de su casa a la mañana
hacia su trabajo, pero un termostato programable
no! Al mantener las temperaturas más altas
o más bajas requeridas por cuatro a cinco
horas por día, en vez de 24 horas, un termostato
programable puede pagarse por si solo, en los ahorros
de energía que le redituará, en un
período de cuatro años.
Los termostatos programables tienen características
con las cuales quizás usted no esté familiarizado.
La última generación de tecnologías
de termostatos residenciales se basa en microprocesadores
y sensores. La mayoría de estos termostatos
programables realizan una o más de las siguientes
funciones de control de energía:
•
Almacenan y repiten múltiples regulaciones
diarias, que usted puede anular manualmente, sin
afectar el resto del programa diario o semanal.
•
Almacenan seis o más regulaciones de temperatura
por día.
•
Ajustan el horario de encendido de la calefacción
o el aire acondicionado, a medida que cambia la
temperatura exterior.
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Foto: Photos.com
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La mayoría de los termostatos automáticos
y programables reemplazan completamente las unidades
existentes, y son los preferidos por muchos propietarios
de viviendas. Sin embargo, algunos dispositivos
pueden instalarse encima de termostatos existentes
y se controlan mecánicamente para permitir
la reducción automática de la temperatura.
Normalmente, estas unidades funcionan con pilas,
lo cual elimina la necesidad de cableado eléctrico.
Tienden a ser fáciles de programar y, como
operan con pilas, el reloj no deja de funcionar
durante cortes de energía.
Antes de comprar un termostato programable, estudie
sus hábitos semanales, incluyendo a qué hora
se despierta y sale de su casa, la hora en que
regresa, y cuándo se va a dormir, y las
temperaturas en que se siente cómodo durante
esos momentos. Esto le ayudará a decidir
qué tipo de termostato será mejor
para sus necesidades.
Otras consideraciones
La ubicación de su termostato puede afectar
su desempeño y eficiencia. Lea las instrucciones
de instalación del fabricante, para prevenir "lecturas
incorrectas" o ciclos innecesarios de operación
de la caldera o del aire acondicionado. Ubique
el termostato lejos de la luz solar directa, corrientes
de aire, ventanas de techo (skylights), y ventanas.
También asegúrese de ubicar su termostato
en un lugar cómodo para poder programarlo.
Algunos sistemas modernos de calefacción
y refrigeración requieren controles especiales.
Las bombas de calor son los más comunes,
y normalmente requieren termostatos especiales
con capacidad de reducción de temperatura.
En general, estos termostatos utilizan algoritmos
especiales para minimizar el uso de sistemas auxiliares
de calefacción eléctricos. Los sistemas
eléctricos , tales como la calefacción
eléctrica estilo zócalo, también
requieren termostatos capaces de controlar directamente
circuitos de líneas de voltaje de 120 volios ó 240
voltios. Sólo unas pocas empresas fabrican
termostatos con capacidad de reducción de
línea de voltaje.
Una forma más
simple de controlar el ambiente
El mejor termostato para usted dependerá de
su estilo de vida y su nivel de comodidad en diversas
temperaturas adentro de su casa. Aunque los termostatos
automáticos y programables ahorran energía,
una unidad manual puede ser igualmente eficaz,
si usted la regula diligentemente y si no le importa
despertarse en una casa fría en las mañanas
del invierno. Si decide elegir un termostato automático,
puede regularlo de manera que eleve la temperatura
antes de que usted se despierte, ahorrándole
así cierta incomodidad. También funcionará en
forma consistente y confiable, manteniendo también
su casa a temperaturas cómodas durante los
días calurosos del verano.
| Aumentaron
de 436 a 818 en los últimos tres años,
informa el FBI |
| Se
duplican los fraudes hipotecarios |
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Reunirse en
la mesa con la familia, es parte de la satisfacción
que siente Juan como nuevo propietario.
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Por Bertha
Sáenz
Washington Hispanic
La cantidad de casos de fraudes en el mercado de
bienes raíces de Estados Unidos, que son
investigados por la Oficina Federal de Investigaciones
(FBI, por sus siglas en inglés), se duplicó en
los pasados tres años, según un reporte
de esa oficina dado a conocer en Washington esta
semana.
El FBI dijo que los casos de fraude aumentaron
de 436 en 2003 a un total de 818 en 2006, y agregó que
esa cifra podría ser sólo la "punta
del iceberg" de un problema mucho más
grave.
La oficina informó que los fraudes en materia
de hipotecas de bienes raíces son difíciles
de detectar y seguir por muchos factores.
"
El problema de los fraudes en el mercado inmobiliario
es algo francamente desconocido", expresa
textualmente un comunicado del FBI, que agrega
que la lucha contra este tipo de delito ha pasado
a tener prioridad en esa dependencia gubernamental
debido al impacto que el asunto tiene en el sector
de bienes raíces y también en toda
la economía de Estados Unidos.
Recientemente, acciones de compañías
que han concedido dinero a compradores de viviendas
con préstamos denominados de "alto
riesgo" han sido calificadas de fraudulentas.
Igualmente, señala el reporte del FBI, estos
tipos de préstamos con más altos
intereses últimamente han provocado un aumento
notable de los juicios hipotecarios, la mayoría
de los cuales termina con la pérdida de
la casa por parte del propietario.
El banco británico HSBC, el tercero mayor
del mundo, dijo esta semana que los cargos por "deudas
malas" por cobrar en préstamos hipotecarios
aumentaron en un 36% en 2006.
El informe del FBI especifica que los fraudes en
materia hipotecaria se cometen, fundamentalmente,
en dos formas: en las ganancias obtenidas de una
operación de compraventa y en el valor de
la vivienda adquirida en la transacción.
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