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Consultor
César Gayoso desnuda realidad hipotecaria
y ofrece recomendaciones |
Qué hacer
para que la gente no pierda sus viviendas |
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Hay
demasiado inventario de casas en el área
metropolitana de Washington, DC, el que
tendrá que nivelars Foto: Washington
Hispanice para que dejen de bajar de valor,
afirma César
Gayoso. |
Víctor Caycho
Washington Hispanic
Los grandes bancos y financieras no están
haciendo lo suficiente para ayudar a tanta gente
que está amenazada con el embargo de sus
viviendas, afirmó César Gayoso,
consultor de préstamos hipotecarios para
Wells Fargo Home Mortgage.
“
A largo plazo esto afecta a los mismos bancos,
que están quedándose con las casas
y no saben qué hacer con ellas pues no
están en el negocio de la administración
de propiedades”, dijo Gayoso, en entrevista
con Washington Hispanic.
El especialista sugirió a esas instituciones “tomar
acciones más agresivas”, como la
de bajar los intereses “para que la gente
pueda quedarse con la vivienda y seguir pagando”.
Asimismo, dio una serie de consejos a los compradores
de inmuebles que se encuentran en dificultades.
¿ En qué medida la rebaja de interés
que acaba de dar la FED (Reserva Federal) puede
favorecer o afectar a las personas que están
pagando sus hipotecas?
-El impacto más importante va a ser que
las líneas de crédito van a bajar,
no inmediatamente pero sí a corto plazo.
Los grandes bancos tienen la opción de
ofrecer a los clientes una tasa de interés
más baja. Ya lo han estado haciendo con
las anteriores rebajas de la FED. Si alguien
tiene una línea de crédito variable,
por ejemplo al 8 por ciento, es posible que la
bajen al 7,5 por ciento.
¿
En cuánto tiempo se dará esa rebaja
en los bancos?
-Generalmente, aunque esto no lo puedo asegurar
al 100 por ciento, puede tomar desde un par de
semanas a un mes. En ese lapso uno ya puede ver
reflejado el descuento en sus líneas de
crédito. No es algo que ocurra inmediatamente.
Los bancos y los Credit Union revisan cada vez
que ocurre un cambio en las tasas de interés
para saber cómo afectaría a sus
negocios. A partir de allí toman la decisión
sobre cuánto rebajar los intereses a los
clientes.
¿
Eso funciona también para las tarjetas
de crédito?
-Sí, obviamente. Tiene efecto en las tarjetas
de crédito y también en los préstamos
para la compra de automóviles. Por ejemplo,
alguien que compró un auto en enero puede
inclusive considerar refinanciarlo.
¿
Resulta más económico refinanciar
la compra del auto?
-Habría que hacer un análisis,
porque no soy un especialista en el negocio de
la refinanciación de carros. Pero sí puedo
decir que uno puede conseguir un mejor interés
por el auto ahora, en comparación a enero,
por ejemplo. En conclusión, cada vez que
bajan los intereses que el gobierno usa para
prestar a los bancos, entonces éstos a
su vez pasan los ahorros de dinero a los clientes.
¿
Qué opina sobre las críticas a
estas medidas, pues se dice que sólo ayuda
a los grandes inversionistas? ¿Esta rebaja
de interés beneficiará también
a la gente común y corriente?
-Creo que sí, especialmente en las líneas
de crédito variable, donde muchos clientes
pueden resultar beneficiados por los bancos y
también en la financiación de los
préstamos para la compra de vehículos.
Tendrán un efecto directo.
En cuanto a las hipotecas para inmuebles, ¿dichas
medidas benefician también a los viejos
compradores o sólo a los nuevos compradores
de casas?
-Mayormente considera a los compradores que ya
son propietarios de casas y que, por consiguiente,
ya tienen líneas de crédito. A
los nuevos compradores no les alcanza, sobre
todo porque ahora es muy difícil conseguir
una línea de crédito. Es más,
los bancos están reduciendo algunas líneas
de crédito que ya estaban abiertas. Por
ejemplo, si alguien abrió una línea
de crédito para casa en un banco, por
100.000 dólares, aunque no haya utilizado
toda esa suma, ese banco hoy en día lo
está revisando. Así lo están
haciendo con todos, caso por caso. Y ocurre que
si una persona saca 100.000 dólares de
su línea de crédito y el valor
de la casa no está allí, pueden
considerar que se les está poniendo en
riesgo y entonces reducen el monto de la línea
de crédito. Esto viene ocurriendo con
todos los bancos grandes, quienes revisan las
líneas de crédito abiertas para
evitar el riesgo de que un cliente saque todo
el dinero en una casa que ya no tenga el valor
adecuado para soportar esa línea de crédito.
¿
Usted estima que se hará más difícil
acceder a los créditos en general?
-Sí, totalmente. Tanto a nivel de créditos
grandes como a nivel del consumidor se está volviendo
más difícil y complicado.
¿
Eso implica que habrá requisitos más
rígidos para quienes soliciten un crédito?
-Todo está mucho más difícil.
La dinámica del mercado ha cambiado totalmente.
¿
Y qué están haciendo, ya no el
gobierno sino los bancos y los prestamistas hipotecarios
para evitar las devoluciones de casas amenazadas
por un embargo?
-Según mi opinión, no están
haciendo lo suficiente. No están tomando
las acciones necesarias y eficaces para ayudar
a tanta gente que está en estos problemas
y puedan ayudarlos a quedarse con sus viviendas.
A largo plazo esto afecta a muchos bancos, que
están quedándose con las casas
y no saben qué hacer con ellas pues no
están en el negocio de la administración
de propiedades. De esta manera, todos pierden.
Los bancos no están haciendo lo necesario
de modo rápido, y esperan que el gobierno
tome alguna acción. Y el gobierno no tiene
necesariamente la solución para la gente.
¿
Y cuál es la solución para usted?
-En realidad creo que la solución proviene
mayormente de los bancos de inversión;
posiblemente con ayuda del gobierno, pero creo
que es responsabilidad de esas instituciones.
¿
Deberían los bancos tomar acciones más
directas?, ¿qué tipo de acciones?
-Deberían generar un alivio más
permanente. En vez de reducir los intereses de
la gente, a través de los modifications,
como los llaman, que son de carácter temporal –de
seis meses a un año-, podrían hacerlo
con una vigencia más permanente, de cinco
a diez años por ejemplo. Pueden hacer
eso en vez de dejar que la gente vaya a bancarrota
y abandone sus casas. Deben tomar medidas más
agresivas, como por ejemplo bajar los intereses
para que la gente pueda quedarse con la vivienda
y seguir pagando. Es decir, ganar algo en vez
de no ganar nada. Eso es lo que pueden comenzar
a pensar los bancos.
“No dejen tirada
la casa”
¿Usted cree que seguirán cayendo
los precios de las viviendas aquí en el área
metropolitana de Washington, DC?
-No hay duda de eso. Ese es un hecho. Hay demasiado
inventario de casas, el que tendrá que
nivelarse para que recién esas viviendas
dejen de bajar de valor. Recién a partir
de allí tendrá que haber mayor
demanda, o sea menos inventario, para que las
casas comiencen a subir de precio.
De acuerdo a su experiencia, ¿cuánto
cree que durará todo este fenómeno?
-Para que se nivele el inventario de casas y
llegue básicamente al mínimo se
requiere de al menos dos años.
¿
En ese término se puede estabilizar el
mercado inmobiliario?
-En unos dos años, pero vamos a ver muchos
cambios más. Esto es como el comienzo
de una ola grande.
¿
Qué recomendaría a los compradores
de casas que están enfrentando este tipo
de problemas?
-El consejo es que llamen a su banco y conversen
con sus funcionarios para ver si les pueden ayudar
en alguna modificación. Pero en realidad
la situación es tan grave –y no
puedo ser negativo-, y no creo que sea demasiado
lo que puedan hacer. Lo que los compradores de
casas pueden hacer, a largo plazo, es ver si
les conviene continuar en esa propiedad, perdiendo
su inversión. Porque generalmente la gente
compró casa para venderla por más
valor. Ahora tienen que evaluar sus metas a largo
plazo con esa propiedad. Y les aconsejo además
hablar con un abogado de bancarrota, porque si
uno va a dejar la casa y la deja abandonada él
puede darle un mejor consejo legal. No hay que
olvidar que la bancarrota es menos dañina
para el crédito de un individuo. En conclusión,
mi consejo es que hablen con el banco, que no
dejen tirada la casa, y al mismo tiempo conversen
con un abogado de bancarrota para protegerse.
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