| La
variante humana
conocida también como Encefalopatía
Espongiforme Humana o Enfermedad de Creutzfeld–Jakob |
| ¿Qué
es el Mal de las Vacas Locas? |
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| La variante
humana del Mal de las Vacas Locas, conocida
también como Encefalopatía
Espongiforme Humana o Enfermedad de Creutzfeld–Jakob,
es una condición compleja y que lleva
a la muerte en el 100% de los casos. Conozca
de qué se trata y cómo se previene. |
Redacción
Washington Hispanic
De un tiempo a
esta parte han estado apareciendo noticias sobre
el hallazgo de algunas vacas en Alabama que presentaban
el “Mal de las Vacas Locas”, conocida
científicamente como Encefalopatía
Espongiforme Bovina (EEB).
Esta enfermedad ataca
el cerebro de aquellos animales, y se le dice “espongiforme” porque,
al microscopio, el cerebro se ve como una esponja
(ver infografía).
Se les llama “Vacas
Locas” porque
el ganado, una vez que empiezan a exhibir
síntomas
de la enfermedad, muestan un comportamiento
errático,
como si estuviesen efectivamente “locas”.
Lo primero es no preocuparse.
Según se
ha informado, los animales en Alabama no
entraron a la cadena alimentaria, lo que significa
que
nadie comió o estuvo en peligro
de comer de ellas.
Pero sí es importante
conocer de qué se
trata esta enfermedad, y cómo
uno puede contraer la variante humana
de ella.
ECJ en humano
El tipo humano es conocido como Enfermedad
de Creutzfeld–Jakob (ECJ).
Esta enfermedad pertenece a una familia
de las encefalopatías espongiformes transmisibles
(EET). La ECJ es la más común de
las encefalopatías humanas conocidas.
Básicamente, es
una forma de daño
cerebral que causa una disminución
rápida
de la función mental y del
movimiento.
Se cree que resulta de
una proteína —las
proteínas son el principal
componente de los músculos,
los órganos y
las glándulas—, llamada
prión,
la cual se pliega de manera anormal.
Este proceso parece estimular
a que otras proteínas
alteren su forma, adquiriendo
el aspecto de “esponja”,
lo cual afecta su funcionamiento.
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| Hay muchas
preguntas que es necesario responder sobre
la Enfermedad de Creutzfeld–Jakob.
Hasta el momento, se cree que el comer carne
contaminada podría desencadenar un
tipo de la enfermedad en humanos. |
El trastorno en sí es
poco común;
se presenta aproximadamente
en un caso por cada millón de personas.
Generalmente, aparece a una mediana edad, comenzando
entre los 20 y
70 años.
Tipos de ECJ
Básicamente, existen tres tipos de ECJ.
El tipo esporádico
de la enfermedad generalmente ocurre sin razones
conocidas. Este afecta al
85% de los casos.
El segundo tipo, conocido
como “familiar”,
ocurre cuando una persona hereda la proteína
anormal (prión). Este tipo es hereditario
y poco común, afectando de un cinco a
un 10 % de los casos.
Una tercera variante
de la Enfermedad de Creutzfeld-Jakob,
y que es
relativamente nueva,
es una
forma infecciosa relacionada
con la “Mal de
las Vacas Locas”.
Se cree que el agente
responsable de la enfermedad
de las
vacas locas es
el mismo
agente que
causa la ECJ en humanos.
Este tipo es transmitido
por exposición
al tejido cerebral
o del sistema nervioso.
La nueva variante
de la Enfermedad
de Creutzfeld-Jakob
representa
menos del
1% de los casos
y tiende a afectar
a
personas más
jóvenes.
Una vez que aparecen
los síntomas
(ver recuadro),
el trastorno
progresa rápidamente
y puede ser confundido
con otros tipos
de demencia,
como la enfermedad
de Alzheimer.
Sin embargo,
las formas
de la Enfermedad
de
Creutzfeldt-Jakob
se distinguen
por una progresión
extremadamente
rápida
desde el inicio
de los síntomas
hasta la discapacidad
y, posteriormente,
la muerte.
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| Enfermedad
de Creutzfeld–Jakob: Es una forma de
daño
cerebral que causa una disminución rápida
de la función mental y del movimiento.
Se cree que resulta de una proteína
llamada prión, la cual se pliega de
manera anormal, asemejando la forma de una
esponja. Esto parece estimular a que otras
proteínas alteren
su forma, lo cual afecta su capacidad para
funcionar. |
Tratamiento
Es importante
saber que
no se conoce
cura para
la ECJ.
Según explican
los expertos y los reportes sobre la evolución
de la enfermedad, es necesario poner al paciente
bajo cuidado especial
durante
las primeras etapas de la enfermedad.
A su vez,
se pueden
necesitar
medicamentos
como
sedantes y antipsicóticos para
controlar las conductas agresivas.
La necesidad
de
suministrar un
ambiente
seguro,
controlar
la
conducta
agresiva
y satisfacer
las
necesidades fisiológicas puede
demandar vigilancia y asistencia, bien
sea en el hogar
o en
una institución. El asesoramiento
puede
ayudar a la familia a enfrentar mejor
los cambios necesarios para la atención
en el hogar. Para
reducir
el
riesg de transmisión de
la
ECJ de una persona a otra, los individuos
en
general no deberían nunca donar
sangre, tejidos u órganos si tienen
sospecha o confirmación de haber
contraído
la
ECJ, o si están sometidos a un
riesgo mayor debido a un historial familiar
de la enfermedad
u otro
factor.
Estudios
actuales
Es
relevante
saber
que
los
procedimientos
normales
de
esterilización, tales como cocinar,
lavar y hervir, no destruyen las proteínas
que provocan la enfermedad.
Debido
a todas
las preguntas
abiertas que
existen sobre
la condición, en la actualidad
muchos investigadores están estudiando
la ECJ.
Ellos
están examinando si el agente
transmisible es, en realidad, un prión,
y están
tratando de descubrir los factores
que influyen en la inefectividad de
los priones y cómo éstos
dañan al cerebro.
Utilizando
modelos de
roedores con
la enfermedad
y tejido
cerebral de
autopsias, también
están tratando de identificar
aquellos factores que influyen en la
susceptibilidad a
la enfermedad y que rigen cuando ésta
aparece en la vida.
Los
científicos esperan utilizar
este conocimiento para formular pruebas
mejoradas
de la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob
y aprender qué cambios matan
a las neuronas, a fin de que se formulen
tratamientos eficaces.
| Informe
de la Institución Brookings: |
| ¿Cómo
detener la obesidad infantil? |
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| Las máquinas
dispensadoras de comida en las escuelas son
unas de las responsables de la mala calidad
de la nutrición escolar. |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Durante las pasadas
tres décadas, la cantidad de niños
obesos o que sufren de sobrepeso en Estados Unidos
se han duplicado. En la década de los
setentas esta cifra alcanzaba el 15%. En la actualidad,
el número asciende al 30%.
Respecto de los hispanos,
el 22% de todos los niños latinos son
obesos o tienen sobrepeso. Para tratar este tema,
la Institución
Brookings publicó un reporte que revisa
el rol que cumplen las escuelas en este asunto,
cosa de averiguar qué tanto están
haciendo para detener la epidemia.
Lo primero que establece
el informe es que el público estadounidense
considera como un problema de salud pública
la obesidad (16%), sólo superada por
el cáncer
(24%).
Christine Paxson, una
de las autoras del informe y directora del
Centro para la
Salud y el Bienestar
de la Universidad de Princeton, señala
que las causas de la epidemia son muchas.
“
Las razones del porqué estamos viendo
más niños con sobrepeso son varias.
La comida basura, las opciones de super tamaño
en los locales de comida rápida, los hábitos
sedentarios y los videojuegos, entre otras. Este
es resultado de una confluencia de factores.
Ahora, sabemos que arreglar este problema en
adultos es muy difícil, por lo que debemos
hacer algo mientras los niños todavía
son pequeños”, dijo Paxson.
Entre otras cosas, el
reporte hace un énfasis
para que exista una intervención
pública
con el fin de detener este problema.
Una de las razones para
ello es la constante alza en los costos médicos.
En 2002, los costos directos en tratar las
condiciones relacionadas
con la obesidad, como las enfermedades
coronarias, la diabetes, fallas renales y la
hipertensión
fueron estimados entre $ 92 y 117
mil millones.
Encima de ello, los costos
indirectos por ausencia laboral y las pérdidas
futuras por muertes prematuras acumulan otros
56 mil millones de
dólares al año.
Por qué las
escuelas
Según el reporte, los autores eligieron
enfocarse en las escuelas porque es allí donde
los niños pasan gran parte de sus vidas.
Casi todas las escuelas
del país sirven
al menos una comida al día.
Por lo tanto, las instituciones
educativas tienen la oportunidad
de influir en la alimentación
de los niños
y ayudar a los menores a adquirir
hábitos
saludables de por vida.
Para entender el rol
que les pesa a las escuelas en la
alimentación sana de los niños
debemos saber como se estructura
el sistema. Básicamente, la comida
que se ofrece en las escuelas es de tres
tipos: los programas
de desayuno y almuerzo, la
comida a la carta que está disponible
en las cafeterías
y los alimentos de las máquinas
dispensadoras.
El primer tipo —desayuno
y almuerzo—,
está fuertemente
regulado por el Departamento
de Agricultura. Estas comidas
son cada vez más
nutritivas.
En cambio, tanto la comida
a la carta como la de
las máquinas dispensadoras están
siendo cada vez menos
reguladas, en parte por la efectiva acción
de los lobistas que representan a ciertos
grupos económicos.
Estos alimentos varían
de escuela a escuela, pero en general tienen
alto contenido en grasas
y azúcares.
Para revertir esta
situación, el gobierno
federal ha catalogado aquellos alimentos como
de “bajo contenido nutricional”,
prohibiéndose en las cafeterías.
Sin embargo, muchos otros no han sido catalogados
de la misma manera, por lo que se venden libremente
en las cafeterías.
Qué hacer
El informe entrega
ciertas recomendaciones
para
empezar a solucionar
este
problema.
La primera es involucrar
a los niños y
a sus padres en programas de prevención
de obesidad.
La segunda es mejorar
los estándares
nutricionales y
de actividad física.
Otro consejo es
limitar la exposición
de los niños
a la publicidad.
Se calcula que
los menores están
expuestos a 40
mil avisos al
año. Dulces,
cereales azucarados,
y comida rápida
entre ellos.
Una última sugerencia
que hace el informe de la Institución
Brookings es mejorar el cuidado y tratamiento
preventivo de la obesidad
y sus condiciones
relacionadas.
Estas recomendaciones
son cautas
y buscan
mejorar los índices de obesidad
en el corto plazo.
Está claro que
la pelea será dura
y larga.
Quizás, como primer
caso, deba empezar por concientizar a padres
e hijos que con la
obesidad
no se juega, y que tener hijos gorditos puede
destrozar la vida de éste cuando
sea grande.
| Larisa
Caicedo, directora ejecutiva de Nueva Vida: |
| “Nueva
Vida educa, fortalece y ayuda a las mujeres
con cáncer” |
|
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| Larisa
Caicedo, de Nueva Vida. Puede llamar al (202)
223 9600 o escribir a info@nueva-vida.org
para solicitar mayor información |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Larisa Caicedo llegó hace diez años a
Estados Unidos desde Colombia. Hace exactamente la misma cantidad de años,
nació Nueva Vida, institución que busca a apoyar a mujeres hispanas
diagnosticadas con cáncer.
Si bien Larisa se dedicó al
mundo de los negocios, su destino estaba ligado
al de esta institución.
Así, hace dos
años, le ofrecieron la posibilidad de
ser su directora ejecutiva. Como ella buscaba
cambiar de trabajo, no dudó en aceptar.
Hoy, a meses de dar a
luz su primera hija, Larisa Caicedo recibió a
SaludGuía para promover la función de la institución. “Nueva
Vida empezó como un programa de la Clínica del Pueblo,
y luego del Washington Hospital Center.
En 1999 se independizó y
empezó a
funcionar como una organización sin fines de lucro. En tres palabras,
Nueva Vida educa, fortalece y ayuda a mujeres latinas con cáncer
a través
de sus dos programas, Acceso a servicios médicos y apoyo en Salud
Mental”,
dijo. —¿
Qué tipo de mujeres atiende Nueva Vida?
“
La población que atendemos nosotros son mujeres que no hablan inglés
y que son indocumentadas. Están debajo de la línea de pobreza
y el 87% de ellas no tienen seguro médico”.
—
Pongámonos en la situación de esta persona que no sabe inglés,
no tiene seguro, es indocumentada y se le descubre un cáncer. ¿Qué ocurre
en su mundo?
“
Ellas piensan, ‘si tengo cáncer, me voy a morir. Como no me puede
dar cáncer y no puedo morir –porque no tengo la plata para pagar
y tengo muchas responsabilidades–, entonces, mejor no me atiendo’.
En general, se les encuentra cáncer en un estado bastante avanzado.
Este es el porqué el cáncer, en especial de senos, tiene tasas
de mortalidad muy altas en hispanas. Lo que ocurre es que ellas no le dan prioridad
a su salud ni a revisarse, y cuando viene el diagnóstico siguen posponiendo
su tratamiento, lo que acumula ansiedad y miedo. Normalmente, el proceso en
el cual se descubre el cáncer consta de varias etapas. Primero encuentran
algo anormal en la mamografía, luego viene una mamografía de
diagnóstico, y en el intertanto entre diagnóstico y tratamiento,
hay un período bastante largo en que las mujeres no se tratan por las
barreras culturales”.
—¿
En qué consisten estas barreras?
“
Miedo a que el resultado sea positivo, miedo a no poder estar con su familia,
no poder pagar las cuentas, negación de la posibilidad de enfermarse.
Muchas veces ellas no tienen maridos, por lo que su tratamiento no es una prioridad,
sino que lo posponen indefinidamente, respaldado por la ilusión de que
no se van a enfermar. Además, las mujeres latinas vienen con otra cantidad
de cargas, lo que hace que el diagnóstico de la enfermedad se vuelva
algo no prioritario”.
—¿
Cuál debería ser la reacción de estas mujeres?
“
Esa es justamente la labor de Nueva Vida. Tratar de encontrar a las mujeres
con un cáncer incipiente, de manera que esos tiempos entre una y otra
etapa se reduzcan. Además, les decimos a las mujeres que no tienen que
tener miedo, que no siempre el cáncer es una sentencia de muerte, porque
es lo primero que ellas piensan. Hemos visto mujeres que tienen nociones acerca
de la enfermedad, mientras hemos visto otras que no tienen idea lo que es el
cáncer. Lo que hacemos y lo que debería suceder es que, inmediatamente
encontrada una anormalidad en el seno, acto seguido viene la mamografía
para descartar la posibilidad de que sea un tumor. Si lo es, se les hace una
biopsia. Cuando la mamografía identifica la masa como algo distintivo,
que parece ser un cáncer, se manda directamente a la biopsia”.
—¿
Cómo apoyan ustedes a las mujeres?
“
Una vez que las mujeres tienen un diagnóstico positivo, tratamos de
usar los dos programas de Nueva Vida, Acceso a servicios de salud y apoyo en
Salud Mental, precisamente por la ansiedad y el miedo que se genera entre una
etapa y otra. En el caso de diagnóstico positivo, se le asigna una compañera
de apoyo, que se trata de alguien que sufrió de cáncer”.
—¿
A qué nivel llegan las deudas de las mujeres diagnosticadas con cáncer
y que no han sido apoyadas por grupos como Nueva Vida?
“
Hemos encontrado mujeres que se han endeudado en siete mil o diez mil dólares
sólo en la etapa en que descubren el cáncer. Es decir, la cita
al médico, mamografía y biopsia. No es justo que lo hagan sin
tener la opción de ver los otros programas que se ofrecen. El programa
de Acceso de Nueva Vida consiste en, cuando encontramos una mujer que no tiene
los recursos, le ayudamos a encontrar el programa que se ajusta a sus necesidades”.
—¿Se consiguen programas en
el 100 por ciento de los casos?
“
No en el 100%, pero si se encuentra una solución
en todos ellos. Cuando ningún programa
se ajusta a las necesidades de la mujer, lo único
que podemos hacer es reducir los costos que ella
va a tener que pagar. Por ejemplo, a una mujer
cuya biopsia le costó sobre los $ 10 mil,
le reducimos esa cuenta a mil 900 dólares.
Básicamente, lo que hacemos es que, caso
por caso, una navegadora va con las mujeres viendo
las opciones que ofrece el sistema de salud,
y le encuentra una solución de acuerdo
a sus necesidades”.
| Un
segundo estudio se enfocó en los potenciales
efectos sicóticos |
| Aclaran
relación entre consumo de marihuana
y fallas en la memoria |
|
|
| Una investigación
encontró un nexo entre el uso frecuente
de cannabis sativa y daños en la memoria.
Además, un segundo estudio se enfocó en
los potenciales efectos sicóticos
que el consumo de la droga puede provocar
en adolescentes. |
Agencias
Según una investigación realizada en
Grecia, las personas que fumen marihuana durante cinco años o más
pueden tener daños a la memoria, junto con afectar la función
cognitiva.
Las personas que fuman
marihuana al menos cuatro veces a la semana
tienen menores
puntajes en un test estándar de habilidades verbales y, generalmente,
aprenden más lento, según dijo Lambros Messinis, Ph.D. del
Hospital de la Universidad Patras.
Más aún,
mientras el daño fue mayor entre aquellos
usuarios frecuentes de la sustancia —es
decir, aquellos que fumaron marihuana por los últimos
diez años—, estas consecuencias
fueron evidentes también en aquellos
que fumaron la droga durante los últimos
cinco años también.
Los detalles
El estudio se ocupó del estado neuropsicológico en tres grupos,
veinte usuarios frecuente de cannabis, veinte usuarios reciente de la droga,
y 24 individuos que no habían fumado más de 20 veces en su vida,
y que no habían tomado otras drogas previamente.
Los usuarios actuales
fueron sometidos a algunos exámenes
luego de comprobarse un período de abstinencia
de 24 horas, a través de un exámen
de orina.
Luego, los sujetos fueron
sometidos a diferentes test que miden sus habilidades
verbales
y cognitivas.
Lo que buscaban los autores
del estudio con este período de abstinencia
era simular el estado de sobriedad cognitiva en los usuarios de
marihuana.
Así, los resultados
del estudio mostraron “un incremento
mantenido en la proporción de participantes
clasificados como dañados”,
es decir, fumadores de cannabis sativa.
En términos simples,
los hallazgos del estudio demostraron, entre
otras cosas, el pobre desempeño en el
test verbal de los usuarios frecuentes de marihuana.
Otro resultado fue que
los usuarios frecuentes y ocasionales tuvieron
desempeños
insuficientes en los test de fonética y de fluidez
semántica.
Comparado con los consumidores
mínimos de la droga, los demás
usuarios mostraron mayores daños en la velocidad
sicomotora y capacidad de atención.
Entre los usarios frecuentes,
los daños provocados por el consumo
constante de cannabis sativa registraron déficit
en la memoria verbal generalizado.
Los autores concluyen
su estudio diciendo que los hallazgos confirman
la necesidad
de realizar otros estudios que
busquen la relación entre el uso frecuente
de marihuana y sus consecuencias subsecuentes en los
terrenos neuropsicológicos.
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