Washington Hispanic logo
Metro page link
Actualidad page link
Espectaculos page link
Deportes page link
CasaGuia page link
AutoGuia page link
Gente page link
Metro page link
Nacional page link
Espectaculos page link
AutoGuia page link
CasaGuia page link
Gente page link
 

 

Divider Contact Us page link Divider Past Issues page link Divider El tiempo en la region, weather channel page link
especial
 
Víctimas de la redada en Manassas cuentan sus historias
“No somos criminales, simplemente trabajadores”

Manuel Bonilla junto a Eugenio García (Der.) que ahora no sabe qué hacer porque está sin trabajo, es padre de cuatro niños y tiene que pagar su casa y sus cuentas. Foto Mitzi Macias/Washington Hispanic





Lo que antes era el centro de operaciones de una próspera empresa de construcción se ha convertido en un paraje desértico donde quedan algunos camiones paralizados, materiales de construcción amontonados y sólo un empleado de planta a la espera de las indicaciones de su jefe luego de la redada realizada por oficiales de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) el lunes 24 de marzo.

Eran aproximadamente la 7:10 de la mañana cuando agentes del ICE intervinieron la compañía de construcción CMC Concrete localizada en Manassas, en el condado de Prince William tomando por sorpresa a más de cincuenta trabajadores que se encontraban listos para partir a sus obras designadas.

“ Ellos llegaron y nos rodearon para que nadie escapara. Incluso apareció un helicóptero y estaban armadas como si fuéramos criminales cuando sólo somos trabajadores”, cuenta a Washington Hispanic, Manuel Bonilla de origen hondureño, quien fue detenido, pero luego puesto en libertad al demostrar que tenía un caso pendiente con la 245-I.

“ Sólo nos decían que nos calláramos y a algunos compañeros los tiraron al piso y los apuntaron con pistolas. Luego cuando nos subieron al camión contamos que éramos 36 y nos llevaron a un centro del ICE en Fairfax. Cuando llegamos nos tomaron las huellas y nos metieron a las celdas para luego llamarnos uno por uno. Nos dijeron que firmáramos un papel, pero yo no quise, pero la mayoría de mis compañeros firmaban porque a cambio les ofrecían una llamada telefónica y ya estaban resignados a irse a su país”, relata Bonilla.

Por su parte Eugenio García de origen mexicano vive en Estados Unidos más de 12 años y es el único trabajador que se encontraba en el centro de operaciones de la compañía.

“ Felizmente yo cargo mi tarjeta de residencia y mi licencia y no me dijeron nada, sólo me preguntaron cómo obtuve la residencia y le respondí que por trabajo y me dejaron tranquilo”, recuerda García.

“ Por qué no se van a buscar a los borrachos, a los criminales nosotros somos gente trabajadora y ahora dejan muchas familias destruidas. De cada 10 trabajadores, ocho tienen familia, esposas e hijos pequeños y esas mujeres quedan desamparadas”, agrega García.

“ Ahora sí estoy pensando seriamente en irme de Prince William no por temor a los agentes de inmigración porque tengo papeles y mi familia también, pero ya no hay progreso en el condado. Los negocios están quebrando, mire esta compañía ha quedado vacía, no hay trabajadores y mi patrón ha tenido que llamar a cancelar los trabajos. Qué americano va venir a hacer el trabajo que nosotros hacemos”, manifestó García.

Por su parte los propietarios de la CMC Concrete han preferido no dar declaraciones sólo han comunicado a sus trabajadores que ya el caso está en las manos de sus abogados y han ofrecido su ayuda a los trabajadores detenidos.

Según un medio local los registros públicos detallan que el presidente de la constructora es Felisberto J. Magalhaes y la secretaria y tesorera María Brandao Magalhaes.

En conexión con este caso, el ICE ejecutó dos órdenes de registro, que están selladas y por tanto no es de conocimiento público por qué la constructora había atraído la atención de los agentes federales de Inmigración..

Lo salvó la 245-I

Bonilla muestra cómo los agentes del ICE rompieron una de las puertas porque querían asegurarse que nadie se encontraba escondido durante la intervención.

Manuel Bonilla lleva más de 10 años viviendo en Estados Unidos en el 2001 solicitó amparo bajo la 245-I, pero en el 2004 se mudó, y no hizo cambio de domicilio. Al ver que su caso demoraba y no tenía respuesta se va a un abogado y se da cuenta de su error que le valió la cancelación de su proceso por no presentar un documento que le fue solicitado a la antigua dirección.

“ Me dijeron que la única salida era mandar una carta solicitando la reapertura de mi caso y así lo hice. Actualmente estoy a la espera de esa solicitud”, cuenta Bonilla.

“ Cuando les dije a los de inmigración no me creían que tenía la 245-I, pero luego revisaron y me dejaron salir, pero me colocaron un dispositivo electrónico en el tobillo para controlar mis movimientos.

Al principio me sentí feliz de regresar a casa y que me dejaran libre, pero conforme pasan los días y recuerdo lo sucedido me siento humillado”, señala Bonilla.

“ Todavía se desconoce el paradero de nueve detenidos”

Según Ricardo Juárez, representante de la organización Mexicanos sin Fronteras están trabajando con los detenidos para ver de qué manera pueden ayudarlos en sus casos y con sus familias.

Hasta el cierre de esta edición los 20 de tenidos que fueron trasladados a Nueva York podrán salir bajo fianza, se ha establecido un pago de 7.500 dólares por cada uno, pero todavía se desconoce el paradero de nueve detenidos.

“ Eso significa que están como extraviados en el sistema, no sabemos en qué situación legal se encuentran, ni dónde están porque tampoco se han comunicado con sus familiares”, señaló Ricardo Juárez.

Por otro lado Mexicanos sin Fronteras está desarrollando un plan de ayuda de emergencia para las familias de personas detenidas por inmigración. Trabajarán en conjunto con iglesias y otras organizaciones comunitarias para ayudar a las familias con alimentos y dinero para que puedan sobrellevar las situaciones de emergencia.

“ El hecho que esta redada ocurra a tres semanas que se haya implementado la resolución que otorga poderes de inmigración a la policía de Prince William incrementa el miedo y la preocupación en la comunidad. Nos sentimos perseguidos”, finalizó Juárez.

“Si es que hubo abusos, emitiré las protestas correspondientes”



El cónsul general de México en Washington, DC, Enrique Escorza, viajaba la mañana del lunes 24 en misión a Harrison, en Virginia, cuando conoció las noticias acerca de una redada de agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en un centro de trabajo en Manassas.

“ Allá en Harrison también hay, tristemente, una atmósfera muy complicada, de cooperación con Migración, una situación muy parecida a la de Prince William”, dijo Escorza, en declaraciones a Washington Hispanic.

“ En el trayecto –prosiguió-, supimos lo que estaban reportando las estaciones de radio y de inmediato nos dimos a la tarea de activar nuestros mecanismos de comunicación, uno para confirmar la redada y otro para empezar a solicitar la lista de detenidos”.
El cónsul informó que “afortunadamente” fue posible, el mismo día en horas de la tarde, conocer la lista de los 28 mexicanos –de un total de 34 trabajadores- arrestados en esa operación del ICE.

“ Esa misma noche hablé por teléfono con un par de señoras, que me relataron su sentir, su pesar, su dolor, el drama que están viviendo sus hogares por la detención de los respectivos jefes de familia”, relató Escorza.
Consideró que “se trata de gente buena, trabajadora, comprometida con el bienestar de su familia, que la mañana de ese lunes llegaron a la empresa CMC, en Manassas, donde se encargaban de colar concreto”.

El funcionario mexicano confirmó que los agentes separaron al grupo de trabajadores, “de modo tal que pudieran decir quién tenía papeles y quiénes no los tenían”.

“ Una vez que hicieron esta primera selección empezaron a preguntar más específicamente a los que habían manifestado que no tenían papeles, de dónde eran, qué hacían, cuándo habían llegado… obviamente había mucha confusión, muchos no respondieron, otros dieron algunos elementos de información”, dijo el cónsul.

Luego los condujeron a las instalaciones del Distrito Migratorio en Fairfax, en donde el personal de migración preguntó, caso por caso, para determinar nombre, fecha de nacimiento y nacionalidad.

“ Una vez que concluyó este proceso se logró tener la lista de las personas, entre ellas la de los 28 mexicanos, la misma que nos fue comunicada a través de un fax”, añadió Escorza.

Lo peor vino después pues el contingente más importante, alrededor de veinte personas, fue llevado a Nueva York por vía terrestre.
“ Nosotros, obviamente, al conocer esta situación, la reportamos a nuestro consulado en esa ciudad para que ellos tomen este caso y hagan las investigaciones correspondientes”, expresó. La explicación fue que el ICE no tiene en Fairfax instalaciones para hacer que un grupo grande pase allí las noches.

Otros dos indocumentados fueron conducidos a Riverside y otros tantos a Hampton Roads.

Esa misma noche, Escorza se comunicó con dos de los detenidos, a través de uno de sus colaboradores en la Sección de Protección a Mexicanos.

“ Desde luego, la historia es la misma, de preocupación e inquietud por saber cuándo van a ser regresados a México y su deseo de salir lo antes posible. Y luego tratar de apoyar a las familias”, dijo.

El cónsul mexicano, sin embargo, mostró su preocupación por la falta de acceso consular en este caso específico.

“ Desafortunadamente –continuó-, eso no fue posible en la instalación en Fairfax y estamos haciendo exigible este derecho en aquellos lugares adonde han sido enviados nuestros connacionales”.

“ Para nosotros el acceso consular es muy importante, para poder establecer con precisión si les fueron leídos sus derechos, si contaron con un abogado, si entendieron lo que firmaron, y de eso evidentemente no tenemos elementos que me permitan decir que este operativo se condujo con total apego a estos preceptos”.

“ Yo no puedo hablar mal de ICE pero tampoco puedo hablar bien de ICE. Ellos tienen una serie de obligaciones que cumplir, de normas que atender, pero si no es el caso, si ha habido abusos, tengo que emitir las protestas correspondientes”, señaló.
Al respecto, dijo que ahora su preocupación fundamental es el regreso de estas personas a México “de la manera más expedita, segura y ordenada posible”.