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| Reporte
indica que la disminución fue del
14,3 por ciento en enero |
| Construcción
de casas nuevas cae drásticamente |
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Los
analistas explican en parte esta caída
a las frías temperaturas en enero. Foto:
Photos.com
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Washington Hispanic
En La construcción de viviendas nuevas
en EE.UU. disminuyó drásticamente
en enero, según los datos oficiales dados
a conocer recientemente por el Gobierno, el cual
indica también una moderación de
los precios al productor.
Ambas circunstancias han generado expectativas de que la Reserva Federal pueda
recortar los tipos de interés en el país en los próximos
meses.
Según los datos del Departamento de Comercio, la construcción de
vivienda nueva se redujo un 14,3 por ciento en enero, la mayor caída desde
octubre.El número de viviendas nuevas comenzadas en los últimos
doce meses quedó en enero en 1.408 millones de unidades, en comparación
con las 1.643 millones de unidades que se totalizaban en diciembre.
Los analistas explican en parte esta caída a las frías temperaturas
en enero, en contraposición con un diciembre excepcionalmente templado,
que facilitó el trabajo a pie de obra.
Por otro lado, los datos del Departamento de Trabajo indican una caída
ligeramente mayor de lo esperado en los precios al productor, del 0,6 por ciento,
debido, entre otras cosas, al descenso de los precios de la energía.
En diciembre, los precios al productor habían aumentado el 0,9 por ciento.
| La
discriminación en la vivienda es ilegal |
| Inquilinos
y compradores tienen derechos |
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Foto:
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Washington
Hispanic
Todos los residentes en EE.UU.
tienen el derecho de rentar o comprar una propiedad
en cualquier vecindario del país.
La ley federal de Igualdad en la Vivienda, de
1968, otorga al Departamento de Vivienda y Desarrollo
Urbano (HUD) la facultad de tomar la acción
judicial correspondiente para combatir la discriminación
en este rubro. Obviamente, la discriminación
en la vivienda es ilegal y se puede presentar
de muchas formas.
En cuanto a la discriminación deliberada,
por ejemplo, ésta es aquella en la que
los propietarios, arrendadores o asociaciones
de propietarios tratan de bloquear el acceso
a la vivienda a ciertas personas basándose
en el color de la piel, por ser discapacitadas,
etc.
La discriminación también es ilegal
si se niega la vivienda sólo basándose
en el sexo del solicitante o si el interesado
o interesada tiene hijos menores de 18 años
o está embarazada.
Desde 1998, las personas con discapacidad física
o mental cuentan con protecciones legales especiales.
Los propietarios y administradores de propiedades
están obligados a permitir que las personas
discapacitadas realicen, a costo propio, cambios
razonables como rampas inclinadas, máquinas
para subir escaleras y barras de sostén
en el baño para que sean más útiles,
y deben ser flexibles en sus reglamentos y políticas
para permitir que un inquilino con problemas
de visión tenga un perro guía en
un edificio que no permite animales.
La ley cubre una variedad de transacciones de
vivienda, incluyendo alquileres, venta y financiamiento
de residencias, y prohíbe, entre otras
prácticas, mentir sobre la disponibilidad
de vivienda o sobre los términos de alquiler,
ventas, hipotecas o seguros. Igualmente, la ley
prohíbe las demoras intencionadas hasta
que se presente un interesado deseado, diferencias
injustas en el alquiler, depósitos u otros
términos, discriminación en préstamos
hipotecarios y limitar la disponibilidad de seguro
para propietarios.
No obstante, la ley no cubre algunos aspectos.
Por ejemplo, el dueño tiene el derecho
de vender o alquilar directamente a quien le
guste, siempre que no publique un aviso que infrinja
la ley. Tampoco la ley impide las transacciones
de casas realizadas por asociaciones privadas
sin fines de lucro.
Según la Ley de Personas de Edad Avanzada
de 1995 (HOPA), los propietarios o administradores
de una comunidad residencial o establecimiento
designado para uso por personas mayores de 55
años pueden excluir legalmente a las familias
con niños.
Si usted cree que ha sido víctima de discriminación
en la vivienda, comuníquese con el HUD.
Llame al HUD al 1 (800) 669-9777, o visite en
Internet la página de Defensa Nacional
de la Vivienda Justa:
www.fairhousing.com.
| Detalles
que debe finalizar el día del cierre |
Ajuste
los gastos compartidos
asumidos por comprador y vendedor |
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Washington
Hispanic
Estimado Editor de Casa Guía: Quisiera
que me ayudara a responder la siguiente pregunta
con ayuda de los expertos de su sección.
Estamos a pocos días del cierre de la
transacción de compra de nuestra vivienda,
el agente de bienes raíces nos comenta
que se harán ciertos ajustes en gastos
entre el vendedor y nosotros. ¿En qué consiste
estos ajustes pero sobre todo lo que queremos
saber es si no tendremos sorpresas en la mesa
de cierre?
Familia Bolaños
Gaithersburg, MD.
No se preocupe, al momento del cierre de la
transacción, generalmente es necesario
hacer un ajuste entre el comprador y el vendedor
acerca de los impuestos sobre la propiedad
y otros pagos. Los ajustes entre el comprador
y el vendedor están indicados en las
secciones J y K del desglose o información
de gastos de cierre del formulario HUD-1. Por
ejemplo, si los impuestos de la propiedad,
que son pagados anualmente, aún no han
sido pagados cuando llegue el día del
cierre. El prestatario tendrá que pagar
impuestos, no obstante, el vendedor quien vivió en
la casa durante los primeros seis meses. Por
consiguiente, una mitad de los impuestos del
año deben ser pagados por el vendedor.
Se hacen ajustes similares para las cuotas
de la asociación de propietarios, gravámenes
especiales, combustibles y otras utilidades,
aunque los períodos de facturación
para los mismos no serán siempre sobre
la base anual.
Asegúrese de ponerse
de acuerdo acerca de estos arreglos para compartir
los costos entre el prestatario y vendedores
antes del cierre de la transacción.
Puede notificar a las empresas de servicios
públicos sobre el cambio de propietario
y pedirles que efectúen una medición
especial el día de cierre de la transacción,
con el envío de una factura para cargos
previos al cierre enviado a la nueva dirección
del vendedor, o al agente de cierre. Eso eliminará mucha
confusión, si usted es recipiente de
facturas por servicios públicos que
se emplearon cuando el vendedor aún
era dueño de la propiedad
| Consejo
Nacional de la Raza concluye que necesitan
mejores protecciones |
| Los
latinos y el uso de la tarjeta de crédito |
Por. NCLR
El Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas
en inglés)— la organización
hispana de derechos civiles y acción política
más grande de Estados Unidos— publicó recientemente
un informe cuyos hallazgos revelan políticas
y prácticas abusivas por parte de la industria
de las tarjetas de crédito, dirigidas
a entrampar a los latinos en ciclos de deuda.
El informe latino “El uso de la tarjeta
de crédito por parte del consumidor latino: ¿vía
a la prosperidad o trampa de deuda?”, que
estudia las prácticas de la industria
de las tarjetas de crédito, también
demuestra que los latinos necesitan mayor acceso
a crédito a costos asequibles.
“
Es importante que las familias latinas tengan acceso
a crédito asequible para poder entrar a
la clase media”, dijo Janet Murguía,
presidenta de NCLR.
El informe también demuestra cómo
los latinos se están viendo afectados por
prácticas perjudiciales de la industria
de tarjetas de crédito. Por ejemplo, las
políticas y los cargos de las compañías
que otorgan las tarjetas de crédito están
agravando los problemas económicos de muchas
familias latinas que dependen de estas tarjetas
para terminar de satisfacer sus necesidades básicas.
Casi el 39 por ciento de latinos indicó que
gastos básicos de vivienda contribuyen a
su deuda, mientras que el 30 por ciento reportó gastos
médicos.
Los principales hallazgos:
•
La vasta mayoría de las familias estadounidenses
utilizan tarjetas de crédito, pero una porción
sustancial de las familias latinas no. Una encuesta
nacional reveló que el 80 por ciento de
los estadounidenses usan tarjetas de crédito,
mientras sólo el 56 por ciento de latinos
tienen tarjetas de crédito.
•
El uso y la deuda de tarjeta de crédito
va en aumento en la comunidad hispana. Entre 1992
y 2001 el porcentaje de familias hispanas que tenían
tarjetas de crédito aumentó del 43
al 53 por ciento y la deuda promedio aumentó al
20 por ciento para el mismo período.
•
La mayoría de las familias americanas que
usan tarjeta de crédito no mantienen un
balance, pero la mayoría de los usuarios
latinos de tarjetas de crédito sí.
Más del 45 por ciento de los usuarios de
tarjetas de crédito reportaron tener un
balance comparado con el 77 por ciento de los latinos
que tenían balance.
•
A una parte significativa de todos los usuarios
de tarjetas de crédito y a una parte proporcionalmente
mayor de usuarios latinos se les hace difícil
administrar su deuda de tarjeta de crédito.
Un estudio reciente de Demos demuestra que el 7,3
por ciento de los que llenaron la encuesta dijeron
que estaban “al tope y no podían usar
sus tarjetas” y que el 12,7 por ciento caracterizaron
su situación de deuda como “agobiante
y que no había suficiente dinero para pagar
y reducir el balance”. A su vez, el 11,4
por ciento de los latinos reportaron que estaban “al
tope y no podían usar sus tarjetas” y
que el 19,3 por ciento caracterizaron su situación
de deuda como “agobiante y que no había
suficiente dinero para pagar y reducir el balance”.
Para enfrentar estas desigualdades, el informe
recomienda exigir una advertencia de pago mínimo
mensual en los estados de cuenta de las tarjetas
de crédito; prohibir las prácticas
dañinas y deshonestas de la industria; y
exigir que los reguladores establezcan parámetros
de conducta más altos para la industria.
Finalmente, los hacedores de políticas tienen
que apoyar la formación de programas de
asesoría financiera comunitaria para ayudar
a los consumidores a distinguir entre la deuda
buena y la mala.
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