Página
3 de 5 |
| Lea
minuciosamente los detalles de su contrato |
| Investigue
qué cobertura ofrece su póliza |
 |
Foto: Photos.com
|
Marllene
Zalles,
Allstate Insurance
Si un desastre inesperado destruye su casa, ¿sabe
si el seguro de su propiedad proporcionará la
cobertura que necesita? Es importante que lea los
detalles de su póliza y entienda bien cómo
funciona antes de que le sorprenda una catástrofe.
Lea bien su contrato
Sólo después de ver una vivienda
arruinada es cuando muchos propietarios descubren
que sus pólizas de seguro no cubren los
costos para reconstruir sus viviendas, ni tampoco
los gastos adicionales de alojamiento temporal.
En cambio, se dan cuenta de que, a pesar de tener
un seguro para su propiedad, tendrán que
desembolsar miles de dólares de sus propios
bolsillos para sobrevivir y rehacer sus vidas.
No obstante, puede evitar que se agrave su tragedia
asegurándose de que entienda bien su cobertura,
y luego verificando que es la más adecuada
para cubrir sus necesidades y la de su propiedad.
Busque su póliza y léala. En las
partes que tenga dudas, apúntelas en un
papel para luego consultar a un agente o representante
de su empresa aseguradora, porque una póliza
de seguros es un documento legal que requiere algo
de análisis.
Puede iniciar con la "declarations page" o
página explicativa, la cual resume las condiciones
de su póliza y qué cobertura específica
le ofrece, así como los límites de
su protección y las primas que debe.
Incluso si no es un experto en seguros, cualquier
persona debe ser capaz de entender esta página.
Si puede leerla, ya tiene ganada el 50 por ciento
de la batalla para entender su póliza. Asegúrese
de que los límites de su póliza reflejen
adecuadamente el valor actual de su vivienda.
Si hizo mejoras sustanciales a través de
renovaciones o la construcción de anexos,
es necesario que informes a su aseguradora. De
lo contrario, la empresa de seguro pagará en
base al valor original de su casa.
| Familia
Cirino-Padilla |
| Pese
a los inconvenientes ahora son propietarios
de una casa |
 |
José Ángel,
Mercy y Stephanie llevan un par de años
de haber cambiado su condición de
inquilinos a felices propietarios.
|
Bertha Saens
WASHINGTON HISPANIC
Después de la tormenta,
siempre llega la calma”. Ésa es la
expresión que puede aplicársele a
la familia Cirino Padilla, de origen puertorriqueño,
quienes, en busca de un mejor tratamiento médico
para José Ángel, una mejor educación
para su hija, Stephanie, y buena oportunidad de
trabajo, decidieron empacar sus pertenencias y
mudarse a Estados Unidos.
“ Llegamos hace cuatro años y aunque tenemos la bendición
de tener la ciudadanía norteamericana, empezamos a alquilar como lo hace
toda la gente que llega acá”, explica Mercy Padilla.
En un primer momento, alquilaron un pequeño apartamento ubicado en una
zona no muy agradable y decidieron mudarse nuevamente. Por los comentarios
que les llegaron, decidieron visitar la ciudad de Odenton en Maryland. “Empezamos
a buscar y encontramos un departamento de dos habitaciones. En él vivimos
por una larga temporada, y aunque la experiencia fue buena, uno siempre añora
su propio hogar. En la cultura hispana, uno siempre quiere su casa propia,
un terreno propio, un patio grande, un lugar donde sabemos que no molestamos
a nadie y nos pusimos a trabajar para conseguirlo”, comenta Mercy.
El propietario asegura que uno de los primeros pasos que dieron fue buscar
diferentes lugares de financiación. “ Fuimos a diferentes bancos
y encontramos en ellos una serie de problemas. Lo primero que nos preguntaban
era cuánto dinero teníamos para comprar. Luego, nos encontraron
problemas en el reporte de crédito. Presentábamos información
que no era correcta, lo que provocaba que nuestro ‘score’ saliera
muy bajo y no podíamos comprar.
Teníamos cuentas que ya estaban
pagadas y salían activas, y en los bancos no pudieron ayudarnos en ese
tipo de problemas. Se puede decir que la experiencia que tuvimos con ellos
no fue muy buena, pero los inconvenientes no consiguieron que nos diéramos
por vencidos”, recuerda José.
“ Sin embargo, después encontramos una oficina de hipotecas, en
donde el trato fue diferente, el oficial de préstamos nos asesoró del
tal manera que llegamos a solucionar cada uno de los puntos que teníamos
con el crédito. Se tomaron el tiempo de arreglar nuestro expediente cuenta
por cuenta hasta ponerlo al día y dejarnos listos para comprar, prácticamente
con ellos fue muy distinto”.
Una vez que consiguieron la aprobación del préstamo hipotecario
llamaron a su agente de bienes raíces y comenzaron la búsqueda
de la vivienda.
La familia Cirino-Padilla ya tenía definida la zona donde querían
comprar. José Ángel comenta que él recorría un
vecindario, casi todos los días, cerca del lugar donde rentaban su antiguo
departamento, “hasta que encontré la casa y pensé ‘ésta
es nuestra casa’”. Una vez que la vio, conversaron con su agente
y ese mismo día por la tarde pusieron su contrato y horas más
tarde la habían aceptado.
Mercy, asegura que todo fue una bendición, y agradece a los jefes de
su compañía por el apoyo al momento de la compra de su casa. “Me
ayudaron a calificar, a darme el tiempo para la firma del contrato y tiempo
para la mudanza, ellos han disfrutado con nosotros el hecho de llegar a ser
dueños de una casa”, acota.
José Ángel, Mercy y Stephanie llevan un par de años desde
que se mudaron a Estados Unidos, de haber cambiado su condición de inquilinos
y haberse convertido en felices propietarios.
La propiedad de la familia Cirino-Padilla es un ‘townhouse’ en
la ciudad de Odenton, en Maryland. La casa tiene tres niveles. En la entrada
principal, se encuentra el primer nivel, con la sala familiar, una chimenea
y el área de lavandería. En el segundo nivel, se encuentra la
sala principal, el comedor, un medio baño, la cocina y un pequeño
comedor adicional. En el tercer nivel, están las tres habitaciones y
dos baños completos.
Mercy comenta que la casa está muy bien cuidada y no han tenido que
hacer mayores reparaciones.
La vivienda se ubica en una área que se acomoda a sus necesidades, sobre
todo por la ubicación con respecto a la escuela de su hija Stephanie.
Además, tiene además dos centros comerciales y un excelente servicio
de tren para llegar a su lugar de trabajo.
Con respecto a la decoración, Mercy comenta que han tratado de colocar
los elementos más esenciales para que la casa esté más
cómoda, como muebles y unos cuantos cuadros. Pero aún hay muchos
detalles que están en las cajas de mudanza.
Entre las remodelaciones más recientes que la familia ha hecho está la
costrucción del deck .
“ Poco a poco se van logrando las metas”, asegura.
La familia recomienda a los futuros compradores que la compra de una casa es
una proyecto familiar, en donde todos tiene que participar. A la vez, sugieren
que traten de mantener al día sus cuentas para que no les afecte su
reporte de crédito y sobre todo, no esperar mucho para comprar. Además
recomiendan que luchen contra los inconvenientes que se les presenten en el
camino hasta lograr lo que desean.
| Toda
compañía debe asumir una responsabilidad
por el valor de los bienes que transporta |
Conozca
los seguros por daños
y pérdidas
a la hora de mudarse |
 |
Foto: Photos.com
|
WASHINGTON HISPANIC
Los expertos sostienen que se
tienen tres opciones de seguros a la hora de mudarse
a su nueva propiedad.
Protección de reemplazo completo de valor
Este tipo de protección es la más
extensiva, ya que la compañía se
responsabiliza por cualquier daño que le
pueda ocasionar a sus objetos. De producirse un
deterioro, la compañía deberá arreglar
como nuevo el objeto dañado o reembolsarlo
por el costo total del mismo.
El costo específico de esta cobertura cambiará de
compañía a compañía,
por lo tanto deberá solicitar a su ‘mudador’ que
le entregue un documento detallado de su alcance.
Bajo esta opción, la compañía
podrá limitar su responsabilidad por daños
y perjuicios sobre objetos de valor extraordinarios
(cosas que valen más de $100 por libra,
por ejemplo, joyas, cubiertos de plata, pieles,
etcétera).
Nivel Alternativo de responsabilidad
É
ste es el más accesible pero al mismo tiempo,
sólo provee de una protección mínima
para sus objetos. Bajo este contrato, la compañía
de mudanza sólo se hace responsable a pagar
60 centavos por cada libra. En el caso de reclamos
por daños o pérdidas, se multiplicará el
peso del objeto dañado por 60 centavos.
Por ejemplo, si un equipo de música de un
valor de $1000 dólares es dañado,
la compañía sólo debería
pagar $6.00, que se obtiene multiplicando 10 libras
por 60 centavos.
No hay un costo agregado por este tipo de servicio
pero deberá firmar una cláusula específica
en su ‘bill of landing’ aceptando dicha
propuesta. Si no la elige, su mercadería
automáticamente será transportada
bajo la de reemplazo completo, y deberá luego
hacerse cargo de las obligaciones de valoración
correspondientes.
Estos contratos no son arreglos supervisados por
las leyes estatales de seguros, sino que son tarifas
autorizadas por el Transportation Board of the
US Department of Transportation.
Otra alternativa
Algunas compañías podrán ofrecer
otra clase de arreglo con entidades de seguro.
Así, usted será el responsable de
estipular qué cantidad, más allá de
los 60 centavos del Nivel Alternativo de Responsabilidad,
le será pagado en caso de daños y
pérdidas de sus bienes.
|