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| Conozca los cambios que trae el envejecimiento |
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| Tener en cuenta cómo el paso de los años afecta nuestro cuerpo permite no sólo indentificar procesos, sino también prevenir enfermedades crónicas. |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Es importante conocerse uno mismo, no sólo a nivel externo, sino también internamente porque es bueno saber lo que está pasando orgánicamente en nuestro cuerpo, y así se pueden detectar algunos síntomas de enfermedades al principio difíciles de diagnosticar”, dice Yolanda Jiménez, especialista de salud mental de la Clínica del Pueblo que cuenta con una vasta trayectoria en las problemáticas que significa la tercera edad.
La experta señala que la idea del envejecimiento depende de muchos factores, culturales, genético–hereditarios y psicológicos.
De todas formas, es un proceso natural, por ello, presentamos los principales cambios que implica para el cuerpo el paso de los años.
Sistema
cardiovascular
Con el tiempo, el músculo del corazón se vuelve menos eficiente para bombear sangre, y debe trabajar más duro para hacer su trabajo.
Al mismo tiempo, los vasos sanguíneos se vuelven menos elásticos. También, restos de grasa duros se pueden depositar en las arterias, lo que recibe el nombre de arteroesclerosis. Este proceso se retroalimenta, lo que puede derivar en una hipertensión.
“A nivel de las arterias, el colesterol LDL aumenta, y eso hace que las arterias que van al corazón se obstruyan, lo mismo en el cerebro”, dice Jiménez.
Huesos, músculos y articulaciones
Los huesos alcanzan su máxima masa entre los 25 y 35 años. Después, los huesos se achican y pierden densidad. Por ello las personas pierden estatura. Este proceso hace que los huesos se debiliten y sean susceptibles de quebarse. Los músculos y tendones a su vez pierden fortaleza y flexibilidad.
“La lentificación en la marcha es normal, pero no todos lo hacen de la misma manera. Si vemos la consecuencia de la arterosclorosis, piernas y brazos se afectan. La osteoporosis puede traer una descalcificación total y algunas personas quedan discapacitadas”, dice Jiménez.
Dientes
La forma en que los dientes y las encías responden al envejecimiento depende del cuidado que se les ha dado a través de los años. De todas formas, en el caso que la persona se haya cepillado y utilizado seda dental en forma continua, se puede notar que la boca está más seca y que las encía retroceden.
“En los dientes hay mayor sensibilidad y los adultos mayores prefieren comer alimentos líquidos. La pérdida de piezas implica la utilización de prótesis”, establece Jiménez.
Piel, uñas y cabello
La piel se vuelve más delgada, menos elástica y más frágil. Además, la menor producción de humectantes naturales por la epidermis hace que ésta se seque y se arrugue más. Las uñas crecen a la mitad del ritmo que lo hacían en la juventud. El pelo se hace gris y más delgado, además, se transpira menos.
Qué tan rápido la piel envejece depende de muchos factores. El más significativo es la exposición al sol. Mientras más sol, más daño. El cáncer a la piel es otra preocupación que se añade, y hay de 40 a 50 % de posibilidades que alguien tenga cáncer a la piel al menos una vez al llegar a los 65 años.
Peso
Mantener un peso saludable se hace más difícil. El metabolismo enlentece y el cuerpo quema menos calorías, las que ahora se depositan como grasa. “Las personas gana peso más fácil y perderlo se hace más difícil”, dice Jiménez.
Vista
Hay varios cambios en los ojos, se producen menos lágrimas, las retinas se adelgazan, y la vista en general se vuelve menos clara. Ya a los cuarenta años las personas pueden tener problemas al enfocar objetos cercanos. Cataratas, glaucoma y degeneración macular son los problemas más comunes en los ojos. Según Jiménez, esto puede ser fuente de problemas en el ánimo de las personas, ya que el ojo es uno de los principales órganos del sistema nervioso.
Oídos
La pérdida de la audición es la condición más común entre los adultos mayores.
Esto porque las células de la audición se dañan con los sonidos fuertes a través de la vida, los canales auditivos se hacen más delgados y hay mayor dificultad para oír las frecuencias altas.
Cerebro y sistema nervioso
El número neuronas en el cerebro disminuye con la edad, y la memoria se vuelve menos eficiente. Sin embargo, en algunas áreas el número de conexiones neuronales aumenta, quizás para compensar y mantener la función cerebral, las reflexiones son más lentas y se tiende a ser menos coordinado. De todas formas, “la parte cognitiva o pensamiento y la cognoscitiva o conocimiento se afectan, y esto impacta a la persona”, dice Jiménez.
Riñones, vejiga y tracto urinario
Con la edad, los riñones se vuelven menos eficientes en remover los desechos del flujo sanguíneo. Condiciones crónicas como la diabetes o la hipertensión y algunos medicamentos pueden dañar aún más estos órganos.
Cerca del 30% de los mayores de 65 años experimentan un nivel de pérdida de control de la vejiga, conocido como incontinencia.
Jiménez sñala que incontinencia en mujeres y problemas de la próstata en los hombres son los problemas más comunes.
Sistema digestivo
“La deglución de los alimentos es más lenta. Siempre es necesario comer sanamente, pero en la tercera edad el estómago sufre cambios a nivel de funcionamiento y se debe comer más temprano”, establece la especialista.
Esto porque la cantidad de secreciones del estómago, hígado, páncreas e intestino delgado puede disminuir, lo que puede significar más constipación o diarrea, según el caso.
Sexualidad
La necesidad y el desempeño sexual cambian. La vagina se encoge, se vuelve menos elástica y pierde humedad. La impotencia ataca a los hombres. A los 65, uno de cada cuatro hombre tiene dificultades de tener o mantener una erección.
Sueño
La necesidad de sueño cambia poco en la adultez, pero a medida que se envejece es probable que las personas necesiten dormir más para obtener el mismo nivel de descanso.
Programa de los Abuelitos de la Clínica del Pueblo
Yolanda Jiménez señala que la Clínica del Pueblo está llevando a cabo el “Programa de los abuelitos” donde se promueve la salud a la tercera edad. “Ofrecemos terapia individal, grupos de apoyo, se hacen actividades como canto o poesía. Ha sido efectivo, esto ayuda a los abuelitos a sobreponerse a la depresión y ansiedad. Si alguien quiere ingresar, debe venir a la Clínica. La idea es cambiar los pensamientos negativos por positivos y que las personas aprendan a valorar la vejez”, dice.
Si le interesa, puede llamar al (202)462-4788 y conseguir mayor información.
| Marzo es el mes de concienciación del mal |
| Mejoran diagnóstico del cáncer de próstata |
agencias
Los médicos pronto podrán ser capaces de identificar qué hombres padecen de las formas más mortales de cáncer de próstata.
Cada año se realizan más de un millón de biopsias de próstata, según anota un equipo de la Universidad de Ciencia y Salud de Oregón (OHSU, por sus siglas en inglés).
De éstos, apenas el 25% obtiene resultados positivos en pruebas de cáncer, aunque otro 25 por ciento obtiene resultados falsos negativos, lo que significa que los resultados son negativos aunque posteriormente se encuentre que el paciente sí tiene cáncer.
Se espera que la nueva investigación pueda ayudar a identificar cuáles hombres necesitan otra biopsia de próstata luego de una biopsia negativa inicial.
“Hasta ahora, no contábamos con ningún método claro y uniforme para recomendar el seguimiento posterior de los procedimientos de diagnóstico para hombres cuya biopsia resulta negativa. Hemos derivado un marcador simple para que los urólogos puedan identificar quién está en riesgo de cáncer de próstata de alto grado”, aseguró Mark Garzotti, investigador, director de oncología urológica del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Portland y profesor asistente de cirugía urológica de la Facultad de Medicina de la OHSU.
Detalles del estudio
Para su estudio, el equipo de Garzotto estudió a 511 hombres del centro de veteranos que habían sido remitidos a clínicas de urología por sospecha de cáncer de próstata. Los hombres habían tenido una biopsia negativa anterior.
Los investigadores hallaron que un nivel elevado de APS (Antígeno Prostático Específico) ajustado al tamaño de la próstata era un indicador para repetir la biopsia. Un puntaje de Gleason de siete o superior fue indicador de que podría haber cáncer de próstata potencialmente mortal presente y de que hacía falta repetir la biopsia.
La escala de clasificación de Gleason califica el tejido de cáncer de próstata en una escala de 2 a 10, según su aspecto bajo el microscopio. Los puntajes de Gleason inferiores indican que es menos probable que el cáncer se propague, mientras que los más altos sugieren lo contrario.
“Lo que nos preocupa es cuántos hombres podrían tener cáncer de alto grado. Ahora, podemos indicar otra biopsia para algunos meses después. Así sabemos que estamos usando las biopsias de manera prudente”, aseguró Garzotto.
Determinar qué pacientes necesitan otra biopsia no sólo ayudará a identificar a los hombres que podrían tener una forma mortal de cáncer de próstata sino que además podría reducir el índice de biopsias innecesarias. Esto es importante porque las biopsias de próstata son costosas y pueden causar ansiedad, dolor, sangrado e infección.
| Hábito permite a los hijos obtener mayores logros en el futuro |
| Comidas familares son sinónimo de salud |
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Los expertos creen que las comidas que traen más beneficios son las que se realizan en casa, con la televisión apagada.
Foto: Photos.com |
Agencias
Con el fin de promover los diferentes beneficios que otorga el hacer comidas familiares, diversos padres y organizaciones comunitarias enfatizan la adopción de este estilo de vida.
De hecho, un estudio a nivel nacional efectuado en niños de tres a doce años estableció que un mayor número de comidas hechas en casa aumentaba la probabilidad de que los hijos pudiesen alcanzar mejores logros en el futuro.
Además, los expertos encontraron una relación importante entre hacer al menos cinco cenas de la semana en casa con padres y niños menos propensos a consumir drogas y desarrollar mejores hábitos alimenticios.
Si bien esto podría parecer algo conocido, los padres y las organizaciones están intentando promover la cena familiar, luchando contra un estilo de vida cada vez más ajetreado.
“Existen personas que son básicamente adictas al trabajo y han perdido todas sus prioridades, careciendo de todo tipo de tacto para distinguir qué es lo importante”, dijo Bonnie Michaels, especialista en el tema.
“Comer siempre juntos provee una base de sustento emocional para los miembros de la familia”, dijo Michaels.
Algunos antecedentes
Según estudios anteriores, las comidas familiares disminuyeron abruptamente en el país entre 1970 y 1999, por eso los investigadores creen necesario una campaña a todo nivel para alentar estos beneficios.
Un preocupante informe del Fondo para la Infancia de Naciones Unidas (UNICEF), que puso a Estados Unidos en el último lugar de la lista de países desarrollados, ya que sólo el 65 por ciento de los jóvenes de 15 años comparten la principal comida del día con sus padres varias veces a la semana, mientras en Francia, Italia y Rusia, el porcentaje fue mayor al 90 por ciento.
Además, los adolescentes que tienen dos o menos comidas familiares por semana son dos veces más propensos a fumar y tomar alcohol que los que cenan con los padres cinco veces a la semana, según un estudio del Centro Nacional de Adicción y Abuso de Sustancias de Columbia.
Los expertos creen que las mejores comidas son las que se realizan en casa, con la televisión apagada, y que los niños deberían ser alentados a conversar.
Los sondeos demuestran que tanto los padres como los niños quieren compartir más cenas familiares, y citan las presiones laborales como el mayor obstáculo a vencer. No obstante, eso estaría cambiando.
Por ello, cada vez más empleadores ofrecen horarios más flexibles y comprimen la semana laboral para alentar a sus trabajadores a compartir momentos con sus hijos.
“Creemos fervientemente que si los empleados tienen una vida familiar feliz, eso se traduce en una vida profesional también feliz”, expresó Stacey Gibson, directora de trabajo, vida y diversidad de Bristol-Myers Squibb.
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