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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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El
tema de la reforma migratoria va avanzando un poco
en el Congreso, con reuniones entre senadores de
ambos partidos que buscan próximamente presentar
una legislación que pudiera incluir pasos
hacia la legalización de millones de indocumentados
actualmente en el país. Ya el demócrata
Luis Gutiérrez y el republicano Jeff Flake
presentaron una propuesta en la Cámara Baja,
pero los que abogan por los inmigrantes temían
que no alcanzaría a discutir el tema durante
esta sesión legislativa, especialmente cuando
no se presentó la semana pasada una propuesta
bipartidista como se había anticipado.
En una entrevista con Washington Hispanic, el senador
republicano Mel Martínez, de la Florida, quien
presentara el año pasado su propia propuesta
de reforma migratoria, dijo que los inmigrantes no
deberían perder la esperanza.
“
Yo creo que en pocos días, ya se verá (la
presentación de un proyecto de ley). Hemos
estado sosteniendo una serie de reuniones donde los
republicanos nos reunimos para definir cómo
tenemos una ley integral que legalice a los que están
aquí, que le dé una oportunidad de
seguir sus vidas”, dijo el también inmigrante
Martínez. El senador añadió que
se reúne con sus colegas demócratas
para cuadrarlo todo y finalmente llegar a un acuerdo.
Martínez y otros legisladores dicen que anticipan
que se vote por la misma a más tardar en las
próximas semanas, definitivamente, dicen,
antes del receso de verano.
Y mientras tanto, a la vez que los legisladores discuten
asuntos como Irak y la controversia con el procurador
general Alberto Gonzales y el despido de varios fiscales
federales, sin captar mucha atención varios
líderes de sindicatos en Colombia hacen cabildeo
aquí en el Congreso para que los legisladores
federales no aprueben un Tratado de Libre Comercio
con Colombia, diciendo que un acuerdo comercial resultaría
en un alza en el narcotráfico. La rama agrícola – en
particular los pequeños productores, dicen
los sindicalistas, no tendría cómo
competir contra el cultivo de la coca. En otras palabras,
el cultivar maíz, por ejemplo, no dejaría
nada en comparación a entregarle los terrenos
a la coca. El presidente Bush ha estado impulsando
acuerdos con Colombia, Perú y Panamá entre
otros, pero con una mayoría demócrata
que de por sí no es fanática de los
acuerdos comerciales, ha tenido dificultad en avanzar
el tema. Además, algunos sectores en contra
de un acuerdo dicen que cómo puede Estados
Unidos entrar en un acuerdo con un país tan
violento. Estereotípico, pero eficaz para
el propósito que tienen.
Y finalmente, la semana pasada mencioné que
la Cámara Hispana de Comercio de Estados Unidos
(USHCC, por sus siglas en inglés) sacó un
comunicado defendiendo al asediado procurador general
Alberto Gonzales, con su nombre mal escrito. Resulta
que fue la fundación de la cámara de
comercio (USHCC Foundation) que cometiera el error.
A pesar de tener un logotipo casi idéntico
al USHCC y de haber en una época compartido
oficinas, la fundación es una organización
aparte, y hace unos días corrigieron el error.
A la vez, el Comité Demócrata de Campañas
Congresionales (DCCC) continúa creativamente
deletreando el apellido del único latino entre
los abogados despedidos. Según el DCCC, David
Iglesias también se conoce como David Ingelias
y David Igelsias. ¿Serán clones?
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guadalupe@washingtonhispanic.com
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