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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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Resucita la senadora Hillary Clinton
esta semana, en gran parte gracias al voto latino.
El martes 4 la senadora ganó dos importantes
primarias en la contienda presidencial, en Ohio y
Texas. Y en Texas, en particular, los votantes latinos
le dieron a ella el sí de manera abrumadora
en comparación a su contrincante, el senador
Barack Obama. El senador sigue con más delegados,
pero de no haber ganado Clinton esta semana, seguramente
el liderazgo del partido hubiera presionado para
que ella se retirara de la contienda. Ahora es otra
cosa. Los que digan que el voto de los latinos no
cuenta para nada ya pueden ver que eso no es cierto.
La próxima primaria demócrata de mayor
importancia se llevará a cabo en el estado
de Pensilvania, donde la comunidad latina no es numerosa
pero sí creciente, y ahí también
pudieran tener un impacto significativo.
Mientras tanto, el senador republicano John McCain
recibió el respaldo de la cabecera del partido,
el presidente Bush, para ser el nominado republicano.
Y empieza la contienda cuesta arriba. Una mayoría
de sondeos encuentra que tanto Clinton como Barack
ganarían contra McCain por amplios márgenes.
Ya grupos democráticos auspician anuncios
alegando que McCain es más de lo mismo.
Para conseguir ese importante voto hispano, la gente
de McCain asegura que, entre otras cosas, de llegar
a la presidencia, McCain tomará el tema de
una reforma migratoria. Recordarán que él
fue uno de los auspiciadores de una reforma migratoria,
pero no volvió a tocar el tema cuando se tumbó todo
en la legislatura. Los cínicos dijeron que
era para complacer a los conservadores de su partido,
y obviamente él sostiene que no. Dice que
simplemente quiere asegurar que primero se discuta
una medida de seguridad fronteriza antes que nada.
Ambos candidatos demócratas dicen más
o menos lo mismo, pero ya sabemos que el tema no
atrae mucho más que promesas. Varios grupos
que abogan por los inmigrantes están hablando
de auspiciar varias marchas el 1ro. de mayo, pero
no hay mucho entusiasmo. Los miles que participaron
en las marchas de 2006 seguramente preguntarán
para qué volver a lanzarse a las calles si
no se logró nada.
Hablando de no lograr nada, la Organización
de los Estados Americanos (OEA) estuvo hasta las
tantas esta semana en reuniones para tratar de resolver
la crisis diplomática entre Colombia y Ecuador
cuando militares colombianos entraron a territorio
ecuatoriano, en la frontera con Colombia, para bombardear
un campamento de la guerrilla de las FARC y mataron
a un líder de la guerrilla, Raúl Reyes
.
El operativo desató toda una crisis. La OEA
aprobó una resolución a favor de la
soberanía y se reunirá de nuevo el
17 de marzo para concretizar soluciones, o a lo mejor
autorizar otra resolución a favor de la soberanía.
Un consejo para los diplomáticos que sudan
la gota gorda en la OEA en busca de las palabritas
más bonitas para ésta y otras resoluciones
por venir: por favor no se coman la comida de los
periodistas. Ustedes se ganan un dineral y seguramente
podrán pagarse su propios sándwiches, ¿no?
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