Por:
Hilda Solís (*)
Como todas las personas en Estados Unidos, los
hispanos están sintiendo los efectos del
retroceso económico. El precio de calentar
nuestros hogares y de llenar nuestros tanques de
gasolina sigue subiendo. Los sueldos de los trabajadores
no han subido y nuestra comunidad se encuentra
en una crisis de embargos hipotecarios donde muchos
están perdiendo sus casas.
Todo esto ocurre al mismo tiempo que las compañías
petroleras reportan un récord histórico
de ganancias. Este último año, la
compañía Exxon Mobil declaró ganancias
por 40 mil millones de dólares. Al mismo
tiempo el precio de la gasolina ha aumentado 75
centavos por galón, con un aumento drástico
de 17 centavos en las últimas dos semanas.
Sobre todo, el precio de la gasolina aumentó al
doble, mientras el costo para calentar sus hogares
se elevó al triple en los últimos
siete años.
Por eso estoy muy orgullosa de que la Cámara
de Representantes aprobó el Proyecto de
Ley de Conservación Energética y
Energía Renovable del 2008 (H.R. 5351).
Esta legislación reducirá los costos
de energía, mejorará nuestra economía
y creará nuevos trabajos, mejorará nuestra
seguridad nacional, y reducirá el calentamiento
global acabando con los subsidios innecesarios
a las compañías petroleras e invertirá en
la energía limpia y renovable, y la eficiencia
energética. Con esta legislación,
los Demócratas en el Congreso han aliviado
las presiones económicas de millones de
familias en el país, y han puesto nuestra
nación en una nueva dirección hacia
la independencia energética.
Esta legislación asegurará que las
compañías petroleras estén
pagando su parte de impuestos al revocar $18 mil
millones de subsidios innecesarios. Hemos actuado
responsablemente para proveer fondos nuevos para
nuevas inversiones, empezando con eliminar que
las grandes compañías eviten pagar
impuestos. Esto incluye eliminar un crédito
de impuestos que permitió que las compañías
no paguen impuestos sobre el petróleo y
la gasolina que vienen de otros países
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Esto incluye una inversión de $8 mil millones,
en incentivos de impuestos a largo plazo para
la producción de energía usando
recursos renovables. También hemos facilitado
que las familias trabajadoras ahorren más
en gasolina, proporcionando un crédito
de impuestos de $4.000 a $6.000 por la compra
de un auto híbrido.
Estas provisiones no sólo
le permiten ahorrar dinero a familias en la compra
de gasolina sino también creará nuevos
trabajos.
Mientras la economía sufre drásticamente,
los sectores de energía renovable y de
eficiencia energética están creciendo.
En 2006 los sectores de energía renovable
generaron 8,5 millones de nuevos trabajos y contribuyeron
con casi $100 mil millones de dólares
a la economía de Estados Unidos. Estos
son buenos trabajos, que pagan bien y que se
quedarán en el país.
Según la Asociación de Industrias
de Energía Solar, las provisiones de energía
solar en esta legislación crearán
70.000 nuevos trabajos en los próximos
ocho años. Esta legislación continúa
nuestro compromiso de proveer buenos trabajos,
que empezamos con la legislación que pasó el
Congreso en diciembre y que invertirá $125
millones cada año en programas de entrenamiento
para trabajos en el área de energía
limpia y renovable.
La independencia energética y la creación
de energía renovable es la carrera espacial
de nuestra generación. Tenemos que asegurar
que Estados Unidos esté a la vanguardia
de esta tecnología innovadora y con la
aprobación de dicha legislación
estaríamos un paso más cerca para
hacerla una realidad.
(*) Congresista de California, presidenta
del grupo de trabajo de Salud y el Medioambiente
del Caucus Hispano del Congreso, y miembro del
Comité de Energía y Comercio y
del Comité Selecto de Calentamiento Global.
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