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| Punto de vista: A su salud |
| Hacerse la prueba del colon también es de hombres |
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Por Dr. Raúl Perea-Henze
Director Ejecutivo Instituto Pfizer de Humanismo en Medicina. |
Agencias
Hablemos de hombre a hombre. ¿Sabe usted cuáles son las causas principales de muerte por cáncer en los hombres hispanos en los Estados Unidos? Si su respuesta es no, lea bien.
El cáncer es una de las enfermedades que causa la mayor cantidad de muertes entre la población masculina hispana en este país. Específicamente, los cinco tipos de muerte por cáncer más frecuentes en nuestra comunidad son pulmón, próstata, colorrectal, estómago y páncreas, según datos de la Alianza Nacional de la Salud Hispana.
El cáncer de colon es el tercer tipo de cáncer más común en los hombres hispanos en los Estados Unidos. 35.5% de cada 100 mil hombres podrían padecer de cáncer.
Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo prevenir el cáncer colorrectal, sí sabemos que alimentarse saludablemente, mantenerse activo físicamente, no fumar, y consultar al médico con regularidad ayudan a prevenir ésta y otras condiciones de salud.
Es por esto que como médico, y hombre hispano, siento la responsabilidad de hacer un llamado a todos los latinos para que se realicen la prueba del cáncer colorrectal cada año, sobre todo aquellos mayores de 40 años. Sólo una hora de su tiempo le puede salvar la vida. Sesenta minutos o menos es lo que requiere para realizarse este examen.
Existen tres formas de hacer el estudio para el cáncer de colon; el examen de materia fecal (para buscar sangre), la sigmoidoscopia (que utiliza un endoscopio pequeño y flexible para mirar la parte inferior del colon), y la colonoscopia (examen similar a una sigmoidoscopia que permite auscultar todo el colon). Durante este último procedimiento, se le aplica un sedante suave al paciente.
La Asociación Americana del Cáncer recomienda que, a partir de los 50 años, los hombres se hagan un examen anual para cáncer de colon con el fin de detectar pólipos y cánceres tempranos, los que se pueden tratar antes que se desarrollen los síntomas.
El examen de materia fecal se debe hacer una vez al año, la sigmoidoscopia, cada 5 años y la colonoscopia, cada 10 años.
Sin embargo, si usted, como es el caso de la mayoría de los hombres hispanos, no se realiza la prueba del colon en una etapa temprana, tendrá menos probabilidades de recibir el tratamiento adecuado y, lo más importante, curarse.
Según los resultados de una Encuesta Nacional de Salud realizada en 2002, los hispanos tienen menores probabilidades de informar que se hacen un examen de detección de cáncer colorrectal.
Hay muchos factores que influyen en este comportamiento, como es el caso de la edad, el nivel educativo o económico, dominio limitado del inglés y creencias culturales relacionadas con el comportamiento sexual.
El hecho de que la tasa de participación de los hispanos en los exámenes de detección sea tan baja indica que hay una gran necesidad de educar a nuestra comunidad sobre la detección temprana del cáncer colorrectal y de aumentar la accesibilidad a estos servicios de salud.
En mi opinión, estas estadísticas también son representativas de que los hombres hispanos todavía tenemos que dejar atrás algunas de las ideas machistas que afectan nuestra salud. ¿Por qué no podemos ir al médico de inmediato cuando nos enfermamos? ¿Por qué tenemos que fingir que “todo está bien” y que “no pasa nada” cuando en realidad necesitamos ayuda médica?
Su virilidad no está en juego porque se realice el examen de colon. Al contrario.
Un hombre que se hace el examen colorrectal a tiempo es un hombre decidido y responsable. Confíe en su médico y no espere hasta el último momento para consultarle cuando se sienta mal. De lo contrario, su salud estaría en juego.
| En Síntesis |
| Consumir helados favorece el embarazo |
Las mujeres que toman leche entera y consumen helados tienen más posibilidades de quedar embarazadas que las que toman productos descremados, según una investigación. El estudio está basado en la observación de 18.555 mujeres de 24 a 42 años en Estados Unidos, que intentaban quedar embarazadas o lo estuvieron entre 1991 y 1999.
El consumo diario de tres dosis o más de leche descremada “podría ser perjudicial para las mujeres que deseen quedar encintas porque aumentaría en un 85% el riesgo de esterilidad ligado a la ausencia de ovulación”, escribe el director del estudio, Jorge Chavarro, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.
En cambio, las mujeres que consumen al menos una porción de productos lecheros no descremados -leche entera, helados o, mejor aún, batidos- “reducen más de una cuarta parte el riesgo de esterilidad ligada a la ausencia de ovulación" comparado con quienes comen productos lecheros descremados.
Habida cuenta de la “fuerte correlación” aparecida en el estudio, Chavarro dice que puede recomendar a las mujeres que quieren tener un hijo que “consuman una o dos porciones de productos lecheros enteros al día”.
Los científicos piensan que la presencia de una sustancia que se disuelve en las grasas y mejora la función de los ovarios explica la disminución del riesgo de esterilidad.
El estudio fue publicado en el diario de la Reproducción Humana, llevado a cabo por las prensas de la Universidad de Oxford.
| Entrevista a Ellen Passel, de la Oficina de la Mujer de Alexandria |
| “Muchas mujeres no dedican tiempo a cuidar su salud” |
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Ellen Passel dice que pueden llamar al (703) 838 5030 para más datos.
Foto:Felipe Lagos/Washington Hispanic |
Felipe Lagos
?Washington Hispanic
A principios de la década de los 90, la administradora de la ciudad de Alexandria, Vola Lawson, fue diagnosticada con cáncer de seno.
Mientras estaba en el hospital, Lawson tuvo la inquietud de crear un programa que permitiese a cualquier mujer hacerse su mamograma, independiente de si tiene o no un seguro médico.
Así nació en 1994 el Breast Cancer Walk Fund, programa que se financia a través de una caminata que se hace cada año en octubre.
Este programa permite a las mujeres que viven en Alexandria, de escasos recursos y sin cobertura médica poder hacerse este importante examen.
Ellen Passel, especialista de educación comunitaria en la Oficina de la Mujer de Alexandria, se encarga de hacer el enlace a la comunidad.
Passel, quien es también sobreviviente de cáncer de seno, establece que el programa coordina con el Hospital Inova de esa ciudad la realización de los exámenes, y quienes deben hacerse pruebas posteriores encuentran la ayuda necesaria.
“Si las pacientes necesitan más exámenes y luego tratamiento, en la Oficina para la Mujer de Alexandria tenemos una asistente social que se encarga de estos casos”, establece Passel.
—¿Cuántos hispanos ha atendido su programa?
“No sé si la oficina tiene registros de etnicidad de quienes atendemos, pero de las llamadas telefónicas que recibimos, muchas son hispanas. Al año recibimos cerca de 750 personas en total”.
—Se lo pregunto porque ésta es la población que no tiene seguro médico…
“Todos nuestros inmigrantes, no sólo los hispanos, están en una situación similar, pero trato de conectarlos con nuestro asistente social. Yo trato de ir donde la comunidad está y darles a conocer este programa”.
—¿En cuánto tiempo una persona puede obtener su mamograma?
“Depende de nuestros proveedores, como el Hospital Inova. Yo, que tengo buen seguro médico, me demoro cerca de dos meses en obtener un mamograma, por lo tanto, si una persona está apurada en conseguir sus resultados, debe decírnoslo para que podamos programar la cita a la brevedad”.
—¿Cuáles son los desa-fíos más importantes para este tipo de programas?
“El problema no es tanto alcanzar a la gente, sino más bien que las personas hagan lo que deben hacer. La mayoría de las mujeres no les gusta hacerse mamogramas, porque tienen miedo que les puedan encontrar algo malo. Pero aún así vemos que las cosas están cambiando. En los autobuses tenemos anuncios sobre el programa y es interesante porque recibo llamadas de jovencitas quienes me preguntan si pueden hacerse mamogramas, lo que encuentro genial porque tienen 22 años y no lo necesitan. Las mujeres que quiero alcanzar no dedican tiempo para cuidarse a sí mismas, y sólo se preocupan por sus familias. Eso debe cambiar”.
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