Página
3 de 3 |
| Infección dental puede causar problemas cardiacos |
| Ojo con el cuidado de los dientes |
| |
Cepillarse los dientes y utilizar seda dental son buenas armas contra las caries.
Foto:Photos.com |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Hace pocos días, un niño de 12 años murió por un absceso producto de una infección galopante en uno de sus dientes.
La alarmante historia no sólo destaca la falta de cobertura dental para millones de personas, sino también las serias consecuencias que significa el no cuidarse los dientes en forma adecuada.
Lo primero que hay que establecer es que cualquier caries debe ser tratada.
La dentista Verónica Enríquez señala que las infecciones más graves provocadas por caries mal tratadas se dan en la mandíbula, y que éstas pueden viajar hasta el corazón si no se detiene el proceso.
“Generalmennte, las infecciones que pueden afectar al corazón, llamadas Angina de Ludwig, ocurren cuando hay una inflamación que afecta la mandíbula y las vías aéreas, avanzando entremedio de músculos y de los tejidos. Si la bacteria logra encontrar el canal, puede llegar al corazón y una bacteria en el corazón es mortal”, dice la experta.
El tiempo en que este proceso se complete depende de varios factores, como del tipo de bacteria y el sistema inmune de la persona. Aparte, existen ciertos individuos, como los diabéticos y los infectados con VIH, que son más propensos a sufrir este tipo de problemas.
La doctora Enríquez señala que los hispanos también están en riesgo por el poco cuidado dental que entregan a sus dientes.
“Una infección así es bien peligrosa, y las personas no deben creer que una caries se va a arreglar sola. Quien tenga una caries debe ir al dentista. Los hispanos tenemos la mentalidad que una aspirina lo puede solucionar, pero los tratamientos caseros no quitan la infeccion, y una caries es algo que definitivamente se tiene que tratar”, enfatiza la dentista.
Las caries grandes son las primeras que se deben tratar, sobre todo si se ven hoyos en los dientes. Las más pequeñas se pueden dejar hasta seis meses, pero eventualmente todas deben ser tratadas.
Respecto del tratamiento, la dentista señala que, según sea el caso, la solución va desde sacar el diente hasta una endodoncia.
“El tratamiento depende si el diente se puede restaurar de una manera aceptable. Si la infección es grave, la mejor opción es extraer la pieza, Si hay suficiente hueso y estructura, se puede salvar con endodoncia o tratamiento de canales, donde se extrae el nervio y se deja vacía la raíz, llenándola con un material antibacterial. En este caso, el diente básicamente muere, lo hace más debil y se pone una corona para que no se fracture en el futuro. Pero claramente ese diente necesitará cuidados especiales”, dice la experta.
Con todo, a cuidarse los dientes, especialmente cepillándose después de cada comida y utilizando seda dental.
| Enfermedad venérea es muy común |
Cuidado con el
herpes genital |
Redacción
Washington Hispanic
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), en el país al menos 60 millones de personas mayores de 12 años ha tenido una infección de herpes genital.
Básicamente, existen dos tipos de herpes genital, el HSV 1 y el HSV 2.
La mayoría de las personas con HSV 1 o HSV 2 no presentan signos ni síntomas de la infección. En el caso que se presenten, éstos usualmente aparecen en forma de ampolla en los genitales o el recto, o alrededor de ambos dentro de las dos semanas siguientes a la transmisión del virus.
Las ampollas se rompen y dejan úlceras dolorosas que pueden tardar de dos a cuatro semanas en curarse la primera vez que se presentan.
Típicamente, puede presentarse otro brote semanas o meses después del primero, pero casi siempre es menos intenso y de más corta duración. A pesar de que la infección puede permanecer en forma indefinida en el organismo, la cantidad de brotes tiende a disminuir a medida que pasan los años.
La mayoría de las personas a quienes se les ha diagnosticado un primer episodio de herpes genital pueden esperar tener varios, de cuatro a cinco brotes en un período de un año. Por lo general, estas recurrencias disminuyen a medida que pasa el tiempo.
Actualmente, no existe un tratamiento que pueda curar el herpes, pero los medicamentos antivirales pueden acortar y prevenir los brotes durante el tiempo que la persona los tome. Adicionalmente, la terapia supresiva diaria contra el herpes sintomático puede reducir la posibilidad de transmisión a las parejas sexuales de las personas infectadas.
Respecto de prevención, la manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, incluido el herpes genital, es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho las pruebas y se sabe que no está infectada.
Si quiere obtener más información de esta enfermedad y otras, puede llamar al 1(800) CDC-INFO (800-232-4636).
|